Capitulo 131

Arriba
Capitulo 130
Capitulo 131
Capitulo 132
Capitulo 133
Capitulo 134
Capitulo 135
Capitulo 136
Capitulo 137
Capitulo 138

 

Capitulo 131: Movilización en politraumatizado


Autores:

  • Carmen Casal Angulo

    •  Correo: ccasal@uch.ceu.es

    •  Titulación académica: Diplomado en Enfermería

    •  Centro de Trabajo: S.A.M.U. Valencia. Profesora Asociada Universidad Cardenal Herrera CEU Moncada, Valencia, España

  • José Vicente Carmona Simarro

    • Correo: jvc@uch.ceu.es

    •  Titulación académica: Diplomado en Enfermería

    •  Centro de Trabajo: Enfermero. Profesor Titular Universidad Cardenal Herrera CEU Moncada, Valencia, España


Resumen:

La atención precoz al niño politraumatizado es de “vital importancia” por el éxito terapéutico a conseguir. Para ello es necesaria una actuación integral que requiere de diferentes aspectos; un material adecuado, un personal entrenado y unas infraestructuras coordinadas. La atención especializada de urgencias prehospitalarias disminuye de buen grado el índice de mortalidad por esta causa, y con ello en número de las posibles secuelas.


Movilización en politraumatizado

1. Introducción

   Los accidentes son la causa más frecuente de muerte en niños de más de 1 año;  en España fallecen 250.000 personas por accidentes de trafico; 480 son niños. La mortalidad por otras causas ha disminuido pero por traumatismos ha pasado ha ser la principal causas de muerte en los países desarrollados.  Las principales causas de muerte por accidente en la infancia son:

  • Accidentes de tráfico (40%).

  • Ahogamientos (15).

  • Lesiones de diferente naturaleza (14%).

  • Quemaduras (7%).

  • Caídas (4%).

   Hay que proceder siempre a una correcta movilización del niño politraumatizado (inmovilización) a menos que la permanencia en un lugar determinado suponga un peligro vital; incendio, explosión, asfixia, etc.

2. Definición.

   Definimos el politraumatismo grave pediátrico como aquella situación de daño corporal que resulta tras un accidente, afectando órganos y sistemas, con una magnitud tal que pone en peligro la vida del niño. 

3. Objetivos.

   Describir  los materiales y  procedimientos de atención precoz al niño politraumatizado, en concreto, específico para la movilización tras un politraumatismo.

4. Desarrollo del capítulo

Equipo y material

  •  Collarines cervicales.

  •  Inmovilización cervical. “Dama de Elche”.

  •  Dispositivo de liberación e inmovilización.

  •  Férulas inflables de miembros superiores e inferiores (pantalones de aire).

  •  Férulas de vacío de miembros inferiores y superiores.

  •  Colchón de vacío.

  •  Camilla desmontable tipo “cuchara”.

  •  Correas de inmovilización.

  •  Férulas inflables

  •  Férulas de tracción.

Descripción de la técnica. Atención al niño politraumatizado. Movilización

   En la etapa prehospitalaria es necesario llevar lo antes posible el niño al hospital pero siempre evitando situaciones de “cargar y llevar”. La atención a la víctima tiene preferencia sobre la extracción y el traslado, salvo que el tiempo empleado ponga en peligro la vida del niño. Idealmente un niño politraumatizado no debe ser movilizado por un personal no cualificado; solo estaría justificado en situaciones en las que se puedan producir nuevas lesiones o agravarse las ya existentes. La movilización del niño se realizará para:

  •  Protegerle de un nuevo incidente, por su localización (por ejem. En una carretera) o por las características del accidente en sí (peligro de incendio)

  •  La realización de una reanimación cardiopulmonar (RCP) ante un paro cardiorrespiratorio (PCR).

   Antes de realizar una movilización en un niño politraumatizado hay que identificar y tratar posibles lesiones que pongan en riesgo la vida del niño; obstrucción de la vía aérea, neumotórax a tensión, shock hipovolémico, etc.

   La permeabilidad de la vía aérea es un paso muy importante en la atención prehospitalaria descrita; para ello valoraremos el llanto y la voz, y el requerimiento del niño sobre los padres, ya que eso supone conservación de la vía aérea. En caso contrario, junto con la detección de signos como hipoxemia e hipercapmia nos llevaran a la necesidad de conseguir una vía aérea permeable, pero siempre acompañado del control de la columna cervical.

 

Se tratará a todo politraumatizado como si tuviese una lesión de columna cervical hasta que se compruebe que no existe lesión

 

   Ante cualquier niño politraumatizado (sobretodo en situaciones de lesiones por encima de clavículas, traumas por alta velocidad, precipitados y ahogados) que solo nos indique dolor por el lloro, hasta que no se descarten lesiones por la exploración médica y las pruebas radiológicas, deberemos sospechar de una posible lesión medular, y tratar al niño como tal. Hay que recordar que en los niños es frecuente la lesión de la médula espinal sin encontrar hallazgos radiológicos patológicos (SCIWORA: Spinal Cord Injury WithOut Radiographic Abnormality)

   Antes de la inmovilización del niño en la extracción deberemos tener en cuenta algunos factores:

  •  Su localización (por ejemplo dentro de un vehículo) En el caso de encontrarse encarcelado necesitará medios de excarcelación y personal de rescate.

  •  Su posición.

  •  Riesgos asociados: vulnerabilidad ante un nuevo accidente, incendio, explosión, electrocución, etc.

Durante la movilización del niño:

  •  Se debe realizar un “empaquetado” del niño inmovilizando lo máximo posible la columna vertebral y las extremidades.

  •  Cada movimiento debe de realizarse cuidadosamente. Su vida puede depender de nosotros, al igual de la posible aparición de secuelas por una mala movilización del niño (incorrecta inmovilización).

  •  Evitaremos la producción de dolor en la movilización, tanto “in situ” como en el traslado en la unidad móvil al centro hospitalario.

Antes de movilizar a un paciente politraumatizado deberemos de inmovilizar la columna vertebral y las extremidades

 

Control de la columna cervical

   Deberemos en todo momento mantener la alineación cabeza-cuello-tronco, evitando movimientos de flexión, extensión o rotación.

Tendremos especial cuidado de la columna cervical en los siguientes procedimientos:

  •  En el propio rescate.

  •  En la valoración del estado de conciencia.

  •  Al colocarlo en posición lateral de seguridad (PLS).

  •  Al colocarlo en decúbito supino (por ejem. En el caso de tener que hacer una RCP).

  •  Al abrir la vía aérea (por ejem. en la maniobra “Frente-Mentón”).

 

La alineación manual  de la columna se mantendrá hasta la colocación de un collarín cervical

 

   Los collarines cervicales ideales son los de apoyo mentoniano tipo “Philadelphia”; existe un modelo con orificio cervical anterior para poder palpar el pulso carotídeo.

Procedimiento:

  •  Tracción cervical. El primer reanimador colocando las palmas de sus manos sobre el cráneo del niño (las manos sobre las orejas, con los dedos índice y medio bajo la mandíbula) traccionará suavemente de forma longitudinal.

  •  Colocación del collarín. El segundo reanimador, desde uno de los lados del niño, deslizará la lengüeta más larga del collarín por debajo del cuello del niño; después ajustará la parte delantera (mentón del niño); comprobará que el collarín se ha quedado bien fijado, no permitiendo movimientos de flexión, extensión o rotación. Finalmente se cerrará el collarín con la otra lengüeta.

Extremidades

   La incidencia en extremidades es menor en los niños que en los adultos, pero dado que estos últimos se encuentran en fase de crecimiento, si las lesiones se producen en  los cartílagos de crecimiento es muy frecuente la aparición de secuelas.

La inmovilización con férulas con la tracción de la fractura es el tratamiento básico en las fracturas de las extremidades.

   Con la inmovilización pretendemos realinear el miembro fracturado para disminuir la hemorragia, el dolor y evitar lesiones en los tejidos blandos adyacentes al foco de fractura.

   Es importante realizar un control de los pulsos en las extremidades fracturadas antes y después de alinear la fractura y colocar la férula de inmovilización. Si en cualquier maniobra dejáramos de notar el pulso volveríamos a realizar la tracción antes de colocar la férula.

   A ser posible, se debe inmovilizar una articulación proximal y otra distal a la lesión.

  En el caso de las luxaciones, si no contamos con personal experimentado, no está indicada la tracción, sino la simple inmovilización en la posición que ha adoptado el miembro.

 

Espalda

   Se inmoviliza en un medio lo más rígido posible como una camilla de cuchara o una tabla rígida espinal.

   Ambos sistemas sirven para la extracción y rescate como para el traslado hasta el hospital procurando almohadillarlos en los traslados con una duración de más de 2 horas.

Para su colocación hay dos técnicas: Puente Holandés y Volteo Lateral.

  • Puente Holandés

    •  Para realizar esta maniobra el número mínimo de rescatadores para realizar esta técnica es de cuatro siendo uno el que coloque la camilla de cuchara o tabla rígida; aunque el número ideal es de cinco.

    •  Siempre debe haber en el grupo un “experimentado” que de las órdenes al resto encargándose de la inmovilización cervical.

    •  El paciente, que está en decúbito supino, queda entre las piernas de los rescatadores, que colocan sus manos a ambos lados del paciente en hombros, pelvis y rodillas, y un cuarto rescatador (el más experimentado), que sujeta la cabeza y el cuello.

    •  A una orden dicha por el rescatador que se encarga de la cabeza, se efectúa un mínimo levantamiento hacia arriba; justo para que  un quinto rescatador deslice un tablero o camilla  bajo el paciente.

    •  Cuando la camilla está justo debajo del paciente, una segunda orden hace que el paciente se  baje para colocarse sobre ella  para su posterior transporte.

  • Volteo Lateral

    • El número mínimo de rescatadores para realizar esta técnica es de tres.

    • Antes de realizar esta técnica, debemos pensar sobre qué costado vamos a hacer girar al paciente, en función del espacio existente y de la situación de las posibles fracturas en las extremidades.

    • El rescatador con más experiencia sujetará la cabeza, teniendo presente la colocación de las manos para evitar cruces peligrosos de las mismas al rodar el paciente. Este rescatador  será el que decida cuándo realizar los movimientos siguientes.

    • Otro rescatador se encargará de coger al paciente por el hombro y la pelvis, por el lado contrario al que va a girar. Un tercero, por ese mismo lado, hará girar al paciente cogiendo por la cadera y la rodilla.

    • En un solo tiempo y a la orden dicha por el rescatador encargado de la columna cervical, se mueve a la víctima hacia el resto de los rescatadores pasándolo a la posición de decúbito lateral.

    • Antes de acoplar a la espalda del paciente la tabla espinal o camilla de cuchara se puede aprovechar su situación para realizar una exploración exhaustiva del resto de la columna vertebral (mediante la inspección y palpación)

    • Tan sólo quedaría colocar al paciente con la camilla ya acoplara en decúbito supino.

    • Importante recordar la necesidad de fijación con cinchas o cinturones del paciente a la camilla para evitar posibles volteos y caidas.

En General:

  •  Cuando la gravedad de las lesiones lo permita, siempre deberemos inmovilizar  antes de movilizar a ese paciente;  tratándolo como si fuera  un bloque compacto; inmovilizando todas sus extremidades y siempre respetando el eje que forma la cabeza,  el cuello y el tronco.

  •  Control de la movilización. La inmovilización adecuada del niño se logra colocándolo en la posición neutra.

  •  Control de la vía aérea (ésta siempre debe estar permeable en todo momento).

  •  Control de fracturas cerradas. Inmovilización mediante férulas.

  •  Control de fracturas abiertas que puedan provocar laceraciones musculares vasculares y nerviosas.

  •  Control de la hemorragia. Mantenimiento de la vía venosa permeable. Para facilitar el trabajo y evitar extravasaciones intentaremos colocar la vía venosa en una zona que nos permita inmovilizar al niño y acceder fácilmente a ella para administrar fármacos, etc…

  •  Control del dolor. Administrar analgesia según prescripción facultativa. Consultar posible historia de alergias farmacológicas.

  •  Siempre que sea posible y que las fracturas nos lo permitan, la posición en el traslado del niño será con una angulación de  20-30º para facilitar la mecánica ventilatoria y evitar una brocoaspiración; así como realizar una disminución de la PIC en los traumatismos craneoencefálicos.

  •  La movilización en bloque se debe realizar, como mínimo, con tres rescatadores; siendo el más experimentado es que mande las acciones colocándose a la cabeza del paciente para comprobar la simultaneidad de las maniobras de los demás rescatadores y encargarse de la columna cervical.

 

Transporte del niño politraumatizado

   El transporte sanitario puede ser terrestre (ambulancia, aéreo (helicóptero o avión sanitario) o marítimo; dependiendo de la distancia al hospital, gravedad del paciente y condiciones meteorológicas.

   Antes de realizar el transporte se debe realizar una evaluación del paciente según el ABC y reevaluar todas las conexiones e inmovilizaciones.

   Durante el traslado no nos debemos olvidar de asegurar al niño a la camilla o silla del medio de transporte. Debe ir correctamente tapado y aislado del frío.

   Sería deseable que en todos los traslados se utilizara el colchón de vacío para aislar al enfermo de las vibraciones que ocurren durante el transporte.

 

5. Bibliografía

  •  Domínguez Sanpedro P, de Lucas García N et al. Asistencia inicial al trauma pediátrico y reanimación cardiopulmonar. Anales Españoles de Pediatría. 2002;56:527-550.

  •  INE. Instituto Nacional de Estadistica. www.ine.es

  •  Jean A.Proehl. Enfermería en urgencias. Técnicas y procedimientos. 3ª ed. Elsevier. 2005.

  •  Jordi Pou i Fernandez. Urgencias en pediatría. Ediciones Ergón SA. 2ª ed. 1998.

  •  Parise J, Tormo C. Traumatismo pediátrico. En: Hernando A, Rodríguez M et al. Soporte vital avanzado en trauma. Barcelona. Masson.2000:235-247.

  •  Serrano A, Casado Flores J. Transporte del paciente pediátrico críticamente enfermo. El niño críticamente enfermo. 1ª edición. Diaz de Santos, 1.997: 227 - 335

  •  UNICEF. Estudio de las muertes por lesiones en niños en países ricos. Innocenti Report Card. 2002; 2.

6. Glosario y Siglas Utilizadas

  •  Férula: Dispositivo ortopédico para inmovilización, anclaje o sujeción de cualquier parte del cuerpo.

  •  P.L.S.: Posición Lateral de Seguridad

  •  Politraumatizado: Lesionado con dos o más lesiones traumáticas periféricas, viscerales o complejas que asocian un riesgo vital inmediato o secundario.

  •  R.C.P.: Reanimación Cardiopulmonar

Os invito a que participéis activamente en este capítulo, dejando vuestras aportaciones en la

Sección de comentarios


[Atrás] [Arriba] [Siguiente]


ISSN: 1885-7124

Este sitio se actualizó por última vez el 26/02/2014