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Capitulo 128: Catéter bulbo de la yugular: Consumo de O2 cerebral Autores:
Resumen: La monitorización de la saturación de oxígeno a nivel del bulbo de la yugular (SjO2) es una técnica empleada principalmente en pacientes con traumatismo craneoencefálico grave (en coma y con hipertensión craneal) que permite conocer de forma aproximada el flujo sanguíneo cerebral, si éste es adecuado o no a las necesidades metabólicas, permitiendo así ajustar el tratamiento y mejorar el pronóstico. Se realiza a través de un catéter de fibra óptica de doble luz, colocado en el bulbo de la yugular, de forma retrógrada por técnica de Seldinger, confirmando su correcta posición radiológicamente, debiendo estar la punta del catéter a nivel de la apófisis mastoides. A través de él se determinan los niveles de oxihemoglobina mediante espectrofotometría, y a partir de unos valores registrados en un monitor, conocer si estamos en situación de isquemia o hiperemia cerebral, permitiendo ajustar el tratamiento en cada caso. Requiere un buen control por parte de enfermería para obtener valores fiables, debiendo comprobar la correcta situación del catéter y la intensidad de la luz, evitar su obstrucción con la infusión continua de suero heparinizado y además precisa recalibrarlo cada 4-8 horas así como controlar la aparición de complicaciones propias de cualquier catéter invasivo. Catéter bulbo de la yugular: Consumo de O2 cerebral 1. INTRODUCCIÓN El cerebro es el órgano princeps del cuerpo humano y precisa un aporte de oxígeno continuo y adaptado a sus necesidades metabólicas , siendo los requerimientos de oxígeno mayores en caso de hipoxia o isquemia cerebral, ya que la falta de oxígeno a nivel neuronal provoca su muerte de forma irreversible, quedando secuelas permanentes. En condiciones normales existe una capacidad de autorregulación del flujo sanguíneo cerebral según las necesidades del cerebro. Por ejemplo, en caso de hipotensión, el cuerpo humano es capaz de preservar la circulación en órganos vitales como el cerebro o el corazón a expensas de disminuir el flujo sanguíneo de otros órganos menos importantes como riñón, vísceras, etc.… Poder medir la oxigenación cerebral es fundamental desde el punto de vista práctico en las unidades de críticos con TCE graves, ya que esto nos permite saber si el flujo sanguíneo cerebral es el adecuado para las necesidades metabólicas o no y así ajustar las medidas terapéuticas para optimizarlo y mejorar el pronóstico. Existen diferentes métodos para determinar la oxigenación y metabolismo cerebral:
2. DEFINICIÓN Consiste en la medición de la saturación de hemoglobina (Hb) en la sangre recogida en el bulbo de una de las venas yugulares internas, de forma continua o intermitente. El bulbo de la yugular es una dilatación situada en el origen de la vena yugular interna, por debajo del oído medio, a nivel de la mastoides. En las venas yugulares internas se recoge la mayor parte del flujo sanguíneo cerebral, con la salvedad de la sangre cerebral que drena hacia venas yugulares externas o venas vertebrales que representan un flujo mínimo. Dos terceras partes de esta sangre proviene del mismo hemisferio mientras que el tercio restante proviene del hemisferio contralateral y sólo un 0’6-6% representa sangre extracerebral ( venas faciales, …) Se realiza a través de un catéter de fibra óptica que mide la saturación de Hb a través de espectrometría: la absorción de los haces de luz roja e infrarroja en determinadas longitudes de onda por la hemoglobina oxigenada o desoxigenada. Cuando la sangre es iluminada, la cantidad de luz reflejada en cada longitud de onda depende del color de la hemoglobina y, por tanto, de su nivel de saturación. Estos catéteres consisten en un sistema de doble fibra óptica (uno emisor y otro receptor) junto con una vía lateral de infusión y extracción de muestras, con un calibre global de 4 French y una longitud de 40 cm. También se pueden utilizar catéteres venosos centrales habituales (sin fibra óptica) para mediciones de oximetrías discontinuas. En caso de lesiones difusas debe colocarse el catéter en la vena yugular derecha, que recoge mayor caudal que la izquierda. En caso de lesiones focales se debe colocar el catéter homolateral al hemisferio cerebral con mayor afectación. Otra opción es identificar mediante compresión yugular alterna el lado de drenaje predominante (el que produce mayor elevación de PIC) y después colocar el catéter en esta yugular. La SjO2 permite además calcular otros parámetros: la oxigenación cerebral y el consumo metabólico cerebral, el flujo sanguíneo cerebral (FSC), el cociente FSC/consumo O2 y la diferencia A-V cerebral de O2. Nos sirve para detectar de forma precoz isquemia cerebral, valorar la capacidad de autorregulación del FSC y optimizar el tratamiento. Los valores de SjO2 normal oscila entre 55%-75% con una diferencia arterioyugular del 24-40% Nos podemos encontrar con alteraciones en SjO2 (ver tabla 1):
Tabla 1.
3. OBJETIVOS Las técnicas de monitorización de la oxigenación cerebral como la SjO2 nos permiten iniciar y optimizar tratamientos en pacientes con grave compromiso del funcionalismo cerebral como TCE graves, tumores, hemorragias y otras lesiones ocupantes de espacio, que producen HTE, y así ajustar medidas terapéuticas como la hiperventilación, los agentes osmóticos y las aminas vasopresoras. Además permiten detectar de forma precoz situaciones de isquemia cerebral y son indicadores pronósticos.
4. TÉCNICA Y PROCEDIMIENTOS 4.1. EQUIPO Y MATERIAL
4.2. DESCRIPCIÓN DE LA TÉCNICA La punción se realiza por técnica de Seldinger. Consiste en puncionar de forma retrógrada la vena yugular (ver dibujo):
4.3. PENSAMIENTO CRÍTICO Este sistema exige un manejo cuidadoso por parte del personal de enfermería tanto para obtener medidas fiables como para su mantenimiento prolongado. Cuando se detecten cambios bruscos de las cifras de SjO2 es preciso la comprobación de la situación e intensidad de la luz del catéter procediendo incluso a su recolocación y recalibración. Deben descartarse además situaciones de hipoxemia o hipotensión sistémica y tratar éstas. Requiere además un manejo estéril por parte de la enfermería encargada de su manipulación, con curas tópicas y cambio de apósitos para evitar infecciones, tal y como se realiza con otros catéteres centrales.
4.4. COMPLICACIONES
4.5. OBSERVACIONES Limitaciones:
Contraindicaciones:
5. BIBLIOGRAFIA
6. GLOSARIO Y SIGLAS UTILIZADAS
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Os invito a que participéis activamente en este capítulo, dejando vuestras aportaciones en la |
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ISSN: 1885-7124
Este sitio se actualizó por última vez el 07/12/2007