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Capitulo 111: Manejo de las ostomías Autores:
Resumen: Una ostomía de eliminación es una derivación quirúrgica del aparato digestivo o del aparato urinario para eliminar los residuos del organismo por un lugar distinto al natural, cuando por este no es posible. Una ostomia de alimentación es una abertura permanente que comunica el estómago con la pared abdominal en la que se coloca una sonda que permite la alimentación enteral artificial a largo plazo. Aunque la técnica quirúrgica está bien establecida, no siempre se dispone de material adecuado para el lactante pequeño y el neonato prematuro o de bajo peso, lo cual requiere una atención de enfermería muy cuidadosa para evitar cualquiera de las múltiples complicaciones que pueden presentar estos niños. La atención al paciente ostomizado en la edad pediátrica, implica como pieza fundamental a los padres y incluye proporcionarles los conocimientos precisos, adiestrarlos en unas determinadas habilidades y modificar y potenciar actitudes para que se puedan adaptar a la nueva situación. Por todo esto, la enfermera debe prestar una atención física, emocional y de rehabilitación socio-familiar desde que se decide la intervención hasta que se consigue la adaptación a la nueva forma de vida. En este capítulo se describen los cuidados preoperatorios y postoperatorios, las complicaciones inmediatas y tardías que presentan tanto las ostomías de eliminación como las de alimentación, el material necesario para ambas, el cuidado propiamente dicho de la ostomía y la importancia de la participación de los padres en el cuidado del niño ostomizado. Manejo de las ostomías 1. INTRODUCCIÓN Una ostomía es un tratamiento que, si bien es altamente eficaz, comporta una agresión física y psíquica que, al afectar a la integridad corporal, afecta también a la propia imagen, a la capacidad funcional y relacional y a la calidad de vida, por lo que supone un gran impacto en la vida diaria del paciente. La adaptación al estoma va a depender de varios factores como son la enfermedad de base, los tratamientos concomitantes y el pronóstico, las condiciones de la intervención quirúrgica; las complicaciones funcionales del estoma y secuelas postquirúgicas y las características entorno psico-social y del contexto cultural (creencias, valores, conceptos y actitudes en relación a la enfermedad, las problemas físicos y el dolor ). En la edad pediátrica la actitud y la respuesta de los padres a la situación condicionará de manera importante la respuesta del niño enfermo. El profesional de enfermería debe realizar una función docente con la unidad familiar para facilitar la adaptación a la nueva situación y minimizar la alteración de la vida cotidiana de la familia.
2. DEFINICIÓN Las ostomías digestivas y urológicas son comunicaciones artificiales de un órgano con la pared abdominal mediante una intervención quirúrgica, con la finalidad de suplir las vías naturales de excreción o de alimentación cuando estas se interrumpen por cualquier causa clínica. Según el tiempo de permanencia serán:
Una ostomia de eliminación es una derivación quirúrgica del aparato digestivo o del aparato urinario para eliminar los residuos del organismo, mientras que una ostomia de alimentación es una abertura permanente que comunica el estómago con la pared abdominal, en la que se coloca una sonda que permite la alimentación enteral artificial a largo plazo. Las ostomías digestivas reciben distintos nombres según la porción de intestino abocada:
3. OBJETIVOS El objetivo de este capítulo es proporcionar a los profesionales de enfermería unas orientaciones para ofrecer cuidados de calidad a los niños ostomizados, contemplando sus necesidades físicas, psíquicas y sociales. 4. DESARROLLO DEL CAPÍTULO. 4.1. OSTOMÍAS DE ELIMINACIÓN. La realización de una ostomía requiere los cuidados pre y postoperatorios propios del paciente sometido a cirugía mayor, junto con unos específicos relacionados con el estoma. Marcado prequirúrgico del estoma. (Tabla 1) La ubicación del estoma es muy importante para evitar complicaciones, procurar buena calidad de vida del paciente y minimizar su dependencia en el manejo del estoma. Teóricamente hay que situarlo en una zona plana del abdomen, evitando pliegues cutáneos para facilitar la adaptación de los dispositivos, pero en Pediatría y especialmente en Neonatología disponemos de poca superficie abdominal, ya que el recién nacido puede ser muy pequeño, suele tener aún el cordón umbilical y tiene además la cicatriz de la laparotomía. Otro problema es que habitualmente no se sabe que segmento intestinal habrá que abocar al exterior, por lo cual debemos probar distintos lugares con uno de los dispositivos que tendrá que llevar, de modo que el cirujano tenga opciones suficientes para elegir y decidir la ubicación definitiva.
Cuidados del estoma en el postoperatorio inmediato. Cuando tenemos al niño acomodado en la cuna o en la incubadora procedemos a valorar el aspecto del asa intestinal: color, tamaño y sangrado. Puede estar edematosa por la propia manipulación quirúrgica. A continuación decidimos y colocamos el dispositivo adecuado. El objetivo al poner una bolsa colectora alrededor del estoma es la recogida eficaz del efluente, manteniendo la integridad de la piel periostomal. El dispositivo debe favorecer la visualización del estoma para facilitar la detección y valoración de complicaciones. El neonato y el lactante pequeño se pueden manejar sin bolsa los primeros días o hasta que el estoma sea funcionante. La cura, que debe ser frecuente, consistirá en la limpieza del estoma y la zona circundante con agua estéril tibia para eliminar bien los restos. Protegeremos el estoma con vaselina o tul graso y la piel periostomal con pasta lassar, tapando la zona con gasas y poniéndole un pañal. Hay que controlar la herida quirúrgica y evitar su contaminación manteniéndola aislada del estoma. 4.1.1. MATERIAL Y EQUIPO. SISTEMAS COLECTORES.(imagen 1). Los sistemas colectores son los que se utilizan para recoger de manera cómoda y eficaz las excreciones intestinales y urinarias. Están formados por una parte adhesiva que se pega alrededor del estoma y una bolsa para recoger los productos de deshecho. La primera debe tener un poder de adhesión que garantice la movilidad del portador a la vez que previene la irritación de la piel periostomal. La bolsa tiene que ser de un material que no haga ruido, resistente e impermeable al olor, de manejo fácil para aplicarla o retirarla y eficaz para recoger los residuos y eliminar los gases. En la mayoría de los casos la bolsa lleva incorporado un filtro de carbón activado que permite el paso del aire pero retiene el mal olor. Existen diversos tipos de sistemas colectores, de manera que se pueda elegir el adecuado a cada ostomia y a cada paciente.
Imagen 1 Según el tipo de vaciado los sistemas son:
Las bolsas para urostomía llevan una válvula de drenaje que facilita el vaciado y una válvula antirreflujo que consiste en un “tabique” en el interior de bolsa que evita el reflujo de la orina. Según el sistema de sujeción los sistemas son:
Accesorios de los sistemas colectores. (imagen2)
Imagen 2 4.1.2. TÉCNICA DE COLOCACIÓN Y RETIRADA DE LOS SISTEMAS COLECTORES. COLOCACIÓN. Se realiza siempre de abajo hacia arriba por si emite alguna excreción. Preparamos el material que vamos a necesitar para la higiene de la zona y el recambio de dispositivo y cuando lo tengamos preparado, retiramos el dispositivo usado. Limpiamos el estoma y la piel periostomal con jabón neutro, una esponja suave y agua tibia, con movimientos circulares desde el interior hacia el exterior. Antes de aplicar el nuevo dispositivo hay que secar bien la piel haciendo toques con una toalla. Nunca se debe frotar ni utilizar gasas que puedan erosionar la mucosa. Procedemos a medir el diámetro del estoma, utilizando los medidores adecuados, para recortar la placa adhesiva lo más exacto posible. Si el estoma es ovalado o irregular el orificio del disco también lo será, por lo que hay que medir los dos diámetros, el largo y el corto, para poder ajustar bien la placa. Hay que tener en cuenta que el estoma suele reducirse durante los primeros meses, lo que requiere que se mida asiduamente para adecuar el diámetro interno del dispositivo. En los dispositivos de una pieza retiramos el film protector y adherimos el dispositivo alrededor del estoma, alisándolo bien para evitar fugas. En los dispositivos de dos o tres piezas retiramos el film protector y adherimos el disco adhesivo a la piel. Si es necesario aplicamos pasta niveladora alrededor del estoma para sellar el contacto con la piel periostomal y encajamos la bolsa en el círculo de plástico del disco, cerrando el clip de seguridad. RETIRADA. La retirada de los dispositivos de una pieza se realiza tirando con cuidado de arriba hacia abajo, sujetando la piel con la otra mano para evitar tirones. Para retirar la bolsa de los dispositivos de dos o tres piezas, abrimos el clip de seguridad y tiramos de ella hacia arriba y hacia fuera para separarla del disco, sujetando éste siempre con la otra mano para evitar que se despegue. Limpiamos el aro si es necesario antes de aplicar la nueva bolsa. Si hay que cambiar también el disco, procederemos igual que con los dispositivos de una pieza. CAMBIO DE LOS DISPOSITIVOS. Independientemente de que los dispositivos sean de una, de dos o de tres piezas, los cerrados se cambian cuando están a 2/3 de su capacidad y los abiertos se vacían cuando están a 2/3 de su capacidad y se cambia la bolsa cada 24 h. El disco se cambia cada 2-3 días. El dispositivo debe cambiarse SIEMPRE que haya el mínimo signo de filtrado entre el adhesivo y la piel, sobretodo en las ileostomías, ya que el flujo es continuo y muy corrosivo. 4.1.3. COMPLICACIONES. La construcción de un estoma es un acto quirúrgico que puede considerarse “contranatural” y aunque la técnica quirúrgica de construcción de un estoma es teóricamente simple, está condicionada por distintos factores que pueden provocar complicaciones de aparición inmediata o tardía, las cuales inciden de manera importante en la calidad de vida del paciente. Dentro del conjunto de complicaciones, ya sean de presentación inmediata o tardía, merece especial atención la dermatitis periostomal, que está estrechamente relacionada con el manejo y los cuidados de las ostomías. COMPLICACIONES INMEDIATAS. Son las que aparecen en los primeros días después de la intervención. La actuación de enfermería incluye la prevención, detección y cura/cuidado de las complicaciones. NECROSIS.(imagen 3) Está relacionada siempre con problemas vasculares de aporte sanguíneo al intestino. La causa puede ser una sección arterial durante la disección del intestino o una sutura inadvertida de algún vaso al fijar el colon. Se identifica por el cambio progresivo de color del estoma, pasando del rosa al gris verdoso o al negro. Es importante establecer la extensión de la isquemia y la afección total o parcial de la circunferencia del estoma, así como la profundidad del colon afectado. Cuando el compromiso vascular afecta el colon intraperitoneal requiere la reintervención quirúrgica inmediata, ya que el riesgo de perforación y peritonitis posterior es muy alto. Una técnica quirúrgica depurada es la mejor prevención.
Imagen 3 Intervenciones de enfermería. Hay que controlar el color y aspecto del estoma en su totalidad, valorando la extensión de la necrosis y la funcionalidad del estoma. Utilizaremos un dispositivo transparente y de dos piezas para facilitar la visualización permanente del estoma. HEMORRAGIA.(imagen 4) Es poco frecuente. Aparece en las primeras horas del post-operatorio y la causa principal es la lesión de un vaso subcutáneo y/o submucoso en la sutura del intestino a la pared abdominal. La hemorragia tardía puede ser debida a la producción de alguna pequeña herida al limpiar el estoma o a alguna alteración de los factores de coagulación del paciente.
Imagen 4 Intervenciones de enfermería: Valoraremos la cantidad de la pérdida, el origen venoso o arterial de la misma y el estado hemodinámico del paciente. Si la hemorragia es entero-cutánea realizaremos hemostasia local o compresión manual. La utilización de un dispositivo transparente y de dos piezas nos facilitará la visualización permanente del estoma. DEHISCENCIA.(imagen5) Es la separación mucocutánea a nivel de las suturas entre el estoma y la piel periostomal que puede afectar a una pequeña parte o a toda la circunferencia del estoma, con el consiguiente riesgo de peritonitis por filtración de materia fecal. Las causas más frecuentes son la tensión excesiva del intestino abocado y un diámetro del orificio cutáneo demasiado grande en relación al tamaño del intestino.
Imagen 5 Intervenciones de enfermería. Valoraremos la extensión y la localización de la dehiscencia con la técnica de las agujas horarias para un mejor control evolutivo. Procederemos a curar de la dehiscencia como cualquier herida quirúrgica, aplicando después una crema barrera para evitar la filtración del efluente y facilitar la cicatrización por segunda intención. El dispositivo que se utilice será de dos piezas para evitar trIntervenciones innecesarias. EDEMA.(imagen 6) Es la inflamación fisiológica y el aumento del componente hídrico intersticial de la mucosa intestinal como consecuencia de la movilización y manipulación propia del acto quirúrgico. Aunque este edema puede durar una o dos semanas y suele remitir espontáneamente, hay que vigilar y evitar que se cronifique, ya que podría ocluir el intestino y comprometer la funcionalidad de la ostomia, lo que implicaría una reintervención quirúrgica.
Imagen 6 Intervenciones de enfermería. Valoramos el aspecto y coloración de la mucosa, así como la funcionalidad de la ostomía. Posteriormente aplicamos suero hipertónico frío sobre el estoma. No se debe utilizar nunca hielo directo por el riesgo de quemadura por frio en la mucosa. INFECCIONES PERIOSTOMALES. Es una complicación poco frecuente causada por la contaminación precoz de la herida quirúrgica que puede ocasionar una celulitis o un absceso y provocar otras complicaciones como la dehiscencia parcial o total del estoma. Puede requerir el desbridamiento y colocación de un drenaje tipo penrose. Se manifiesta con un cuadro inflamatorio con fiebre, dolor, rubor y supuración periostomal. Intervenciones de enfermería. Debemos extremar las medidas de asepsia en la cura del estoma e identificar precozmente los signos de infección. Cuando para tratar la infección se utiliza un drenaje, hay que intentar que el exudado no condicione la adhesión del dispositivo. OCLUSIÓN. Es la reducción o la pérdida de luz del intestino a causa de la aparición de un vólvulo o de bridas que obstaculicen el orificio parietal. Un edema de la mucosa intestinal puede comprometer también la luz intestinal. Intervenciones de enfermería. Realizamos una valoración de la funcionalidad del estoma y el control del estado general del paciente: dolor, distensión abdominal, fiebre, hipotensión arterial, etc. Intentaremos pasar una sonda empezando por un calibre pequeño que iremos aumentándo progresivamente. Esta maniobra debe hacerse siempre bajo supervisión del cirujano, puesto que es el que sabe la orientación que sigue el intestino. PERFORACIÓN y/ó FISTULIZACIÓN.(imagen 7) Generalmente, es una complicación secundaria a problemas de la técnica quirúrgica al realizar las suturas entero-aponeurótica, entero-parietal o entero-cutánea. Puede estar producida también por una recidiva de la enfermedad inflamatoria y por yatrogenia en la manipulación del estoma al realizar un sondaje para hacer lavados.
Imagen 7 Intervenciones de enfermería. Hay que valorar toda la mucosa ostomal al hacer la cura, ya que la fístula puede aparecer en la zona inferior y estar cubierta por el propio estoma. Debe evitarse la fricción de los bordes de los dispositivos utilizando crema barrera o apósitos hidrocoloides. Es muy importante la detección precoz de signos de infección alrededor del estoma y la valoración de la cantidad y características del exudado: fecaloide, purulento, etc. Se realizará un cultivo bacteriológico del exudado. EVISCERACIÓN.(imagen 8) Es la exteriorización brusca de un tramo intestinal a través del orificio abdominal alrededor del estoma. Es una situación de emergencia que requiere tratamiento quirúrgico inmediato. Se produce cuando el orificio muscular es excesivamente grande en relación al tamaño del intestino abocado, hay hipertensión abdominal, la pared abdominal presenta una hipoplasia o la implantación del estoma se realiza muy próxima a la herida laparotómica.
Imagen 8 Intervenciones de enfermería. Aislaremos la zona con un campo estéril, protegiendo el tramo eviscerado con gasas estériles humedecidas con SF tibio, para evitar la contaminación y el secado del intestino. COMPLICACIONES TARDÍAS. Suelen aparecer cuando el niño ya está dado de alta, por lo que los conocimientos para la detección de estas complicaciones es un tema prioritario en la educación pre-alta de los padres. PROLAPSO.(imagen 9) Es la protusión de una asa intestinal sobre el plano cutáneo del abdomen a través del orificio del estoma. Técnicamente puede estar causado por un colon móvil proximal al estoma excesivamente largo o por un orificio muscular demasiado ancho. Otra causa seria la hipertensión abdominal por la tos o el llanto. Es más frecuente en ileostomías que en colostomías. Si el prolapso afecta a la calidad de vida del paciente hay que valorar la reparación quirúrgica.
Imagen 9 Intervenciones de enfermería. Hay que valorar el grado de prolapso y la funcionalidad del estoma. Realizamos maniobras de reducción colocando al paciente en decúbito supino y presionando con movimientos circulares suaves el extremo del estoma hacia el interior del orificio abdominal. Si es necesario, modificaremos la dieta del paciente para prevenir el estreñimiento. ESTENOSIS.(imagen 10) Es la disminución progresiva de la luz del estoma. Suele ser secundaria a otras complicaciones como la obesidad, una deficiencia en la irrigación del intestino, nuevos brotes de la enfermedad de base y puede originar cuadros suboclusivos o realmente oclusivos. La clínica se manifiesta por la dificultad de la evacuación.
Imagen 10 Intervenciones de enfermería. Valoramos el grado de estenosis según el paso de una sonda, empezando por un calibre pequeño que iremos aumentando progresivamente. Las dilataciones con sonda deben realizarse siempre bajo supervisión del cirujano, puesto que es el que sabe la orientación que sigue el intestino. Hay que valorar la necesidad de irrigaciones con SF tibio para evitar la formación de fecalomas. GRANULOMA.(imagen 11) Es una protuberancia epidérmica periostomal formada por pequeñas masas carnosas que aparecen alrededor del estoma como consecuencia de una irritación cutánea persistente, causada por puntos de sutura no retirados a tiempo o por el uso de dispositivos incorrectos que pueden lesionar la piel periostomal.
Imagen 11 Intervenciones de enfermería. Controlar la retirada de los puntos o del estado de la sutura en caso de puntos reabsorbibles. Debemos aplicar el dispositivo correcto para evitar fugas de efluente y utilizar cremas barrera o niveladoras para conseguir una buena adaptación entre la piel periostomal y el dispositivo. El crecimiento del granuloma se puede controlar con la aplicación de nitrato de plata. RETRACCIÓN.(imagen 12) Es el hundimiento del intestino hacia el interior del abdomen a causa de una tensión excesiva del intestino, debida generalmente al aumento ponderal del niño. Se puede acompañar de una dehiscencia.
Imagen 12 Intervenciones de enfermería. Colocamos un dispositivo adecuado que facilite la salida cutánea del estoma y aplicamos pasta niveladora en la zona desinsertada para conseguir un buen ajuste del dispositivo y evitar fugas hacia el interior del abdomen. HIPERPLASIA EPITELIAL. Es una complicación exclusiva de las urostomias. Consiste en la incrustación de depósitos fosfáticos que cubren total o parcialmente el epitelio del estoma y la zona periférica. Se asocia a las infecciones urinarias por gérmenes ureolíticos y ph alcalinos. Intervenciones de enfermería. Hay que insistir al paciente y a la familia en la importancia de la higiene al realizar el cambio de dispositivo, así como en la importancia de evitar las fugas de orina utilizando los dispositivos y accesorios adecuados. Recomendaremos la ingesta abundante de agua y zumos de fruta y le enseñaremos a reconocer la correcta permeabilidad y funcionalidad de la urostomía y los signos precoces de infección urinaria. LESIONES YATROGÉNICAS. Suelen ser ulceraciones y lesiones por decúbito provocadas por materiales inadecuados, inespecíficos o mal utilizados. Intervenciones de enfermería. Hay que utilizar siempre el dispositivo adecuado a cada caso y situación. Cuando realicemos alguna exploración a través de la ostomía, intentaremos reconocer antes el trayecto del intestino con un tacto digital si es posible. Debemos detectar precozmente los signos de decúbito durante la utilización de varillas, fiadores o dispositivos rígidos y si la piel periostomal está afectada aplicar productos específicos para el tipo de lesión. UBICACIÓN DEL ESTOMA. Es una complicación frecuente, principalmente en cirugía de urgencia, que a menudo puede evitarse. Una ubicación errónea comporta complicaciones importantes como son la imposibilidad de adecuar los dispositivos, las dermatitis por fugas, etc., lo cual provoca una alta dependencia del paciente en relación al manejo de su estoma, peor calidad de vida y puede llegar a originar cuadros depresivos. DERMATITIS PERIOSTOMAL. Es una alteración de la piel que circunda el estoma que puede aparecer tanto de manera inmediata como tardía. Las dermatitis periostomales son frecuentes y repercuten en el bienestar y calidad de vida del paciente, por lo que es muy importante mantener la integridad de la piel para evitar problemas dermatológicos. La pérdida de la integridad cutánea de la zona está condicionada por varios factores: el tipo de estoma y su ubicación, la consistencia y calidad del efluente según sea colostomía o ileostomía, el estado nutricional y general del paciente, la higiene general y de la zona, la disponibilidad del material adecuado y, sobre todo la habilidad de los cuidadores. TIPOS DE DERMATITIS.
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Imagen 15 MANIFESTACIONES. Son las propias de cualquier dermatitis. Si es de 1er. grado la zona presenta eritema, edema y dolor y si es de 2º grado la zona presenta erosiones de la piel, llagas y sangrado. En cualquier caso, el paciente experimenta prurito en la zona y sensación de disconfort. INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA.
PREVENCIÓN. La prevención de las dermatitis se basa en evitar los traumatismos físicos y químicos en la piel periostomal. Evitar los traumatismos físicos significa no frotar ni rascar, despegando los dispositivos con sumo cuidado y sólo cuando sea necesario. Para retirar las placas adhesivas se puede aplicar aceite de oliva a medida que se va despegando la placa. Después, se debe lavar y secar cuidadosamente la piel para que el nuevo dispositivo se pegue bien. Evitar los traumatismos químicos significa evitar el agua caliente, los jabones fuertes, los desinfectantes, el alcohol, los productos para facilitar la adhesión del tipo Nobecutan© y el contacto del efluente con la piel periostomal. 4.1.4. OBSERVACIONES. QUÉ NO DEBE HACERSE EN EL MANEJO DE UNA OSTOMÍA. Hay algunas Intervenciones que no deberíamos realizar al cuidar una ostomía, como usar material no específico para la ostomía que estemos tratando, ni recortar o modificar la parte externa del dispositivo; hay que buscar el adecuado. Los secadores de aire pueden producir irritaciones y quemaduras en la mucosa ostomal, por lo que su uso está contraindicado. El yodo y las soluciones yodadas pueden producir quemaduras, por lo que NUNCA se deben aplicar al estoma ni alrededor de él.El uso sistemático de toallitas infantiles de limpieza no se aconseja ya que dejan la piel húmeda y la loción que contienen puede dificultar la adherencia de los dispositivos. CUADRO COMPARATIVO ENTRE COLOSTOMÍA E ILEOSTOMÍA. Este cuadro muestra las principales diferencias que presentan estos dos tipos de ostomías.
(1) Los niños mayores pueden aprender a realizar técnicas de continencia como la irrigación y el uso de obturadores. 4.2. OSTOMÍAS DE ALIMENTACIÓN: GASTROSTOMÍA. Una gastrostomía es la comunicación del estómago con la pared abdominal. La gastrostomía percutánea es una técnica que permite la colocación de una sonda directamente en el estómago a través de la pared abdominal. Está indicada cuando se prevé una alimentación enteral artificial a largo plazo. Presenta una serie de ventajas en relación a la sondas nasogástricas: es más cómoda y estética para el paciente, la sonda no se puede colocar en la tráquea por error, el riesgo de regurgitación, de aspiración y de retirada involuntaria de la sonda es menor y el manejo es sencillo. El niño sometido a la realización de una gastrostomía precisa de unos cuidados pre y post operatorios específicos:
4.2.1. MATERIAL: TIPOS DE SONDAS
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4.2.2. MANEJO DE LA GASTROSTOMÍA.
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4.2.3. COMPLICACIONES. Las complicaciones de las sondas de gastrostomía pueden ser mecánicas o gastrointestinales.
4.2.4. OBSERVACIONES
4.2.5. PENSAMIENTO CRÍTICO: PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES EN LAS CURAS. Además del cuidado físico del estoma, técnica que pueden aprender con facilidad, el efecto psicológico que el estoma puede crear en los padres es muy importante para que el niño ostomizado esté bien cuidado y acepte, si tiene edad para darse cuenta, su situación. La atención al paciente ostomizado en la edad pediátrica implica fundamentalmente a los padres y incluye darles conocimientos, entrenarles en unas determinadas actividades y modificar y potenciar actitudes que faciliten la adaptación a la nueva situación. Por tanto, es necesario realizar una atención física, emocional y de rehabilitación socio-familiar desde que se decide la intervención hasta que se consigue la adaptación a la nueva forma de vida. La comunicación de que hay que practicar una ostomía a su hijo supone un impacto emocional importante en los padres y necesitan un tiempo variable para asumir la situación. Lógicamente pasarán por diversas fases:
Lo primero que piensan es que el niño sufrirá física y psicológicamente porqué no podrá llevar una vida normal como los otros niños. Llegar a convencerse de que su hijo puede hacer lo mismo que los otros niños es un proceso distinto para cada persona. Una buena y cuidada información, el razonamiento y la relativización pertinente, el dar importancia a lo que realmente la tiene, que es el hecho que el niño está superando una enfermedad y que la ostomía es la solución a un problema importante de salud para poder crecer y desarrollarse de manera normal, es lo que les llevará a adoptar una actitud positiva para asumir y controlar la situación. Hablar y compartir sus sentimientos con otros padres que han pasado por la misma situación ayuda a que los temores y la incertidumbre se minimicen. La participación precoz de los padres en el cuidado del niño ostomizado es fundamental para facilitar la aceptación de la situación, es la manera de perder el miedo a la ostomía y comprobar que el niño no sufre tanto como ellos piensan. Por lo tanto, hay que facilitar al máximo la entrada de los padres en la unidad para que adquieran los conocimientos y la técnica necesarios para evitar problemas y aprender como solucionarlos ellos mismos. Debemos estar con ellos cuando hagan las primeras curas y poco a poco dejar que tomen ellos la iniciativa. Es importante que sepan y noten que estamos allí en cualquier momento. La actitud de los padres es fundamental por la influencia que tiene en el niño y la asunción del estoma por su parte, facilitará el crecimiento y desarrollo normal de su hijo. Deben explicarle lo que le pasa y como debe cuidarse, de manera comprensible y adecuada a su edad. Si pasado un tiempo prudencial creemos que unos padres no han reaccionado emocionalmente a la situación, debemos plantearles la conveniencia de pedir ayuda a un profesional especializado.
4.2.6. BIBLIOGRAFÍA.
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ISSN: 1885-7124
Este sitio se actualizó por última vez el 07/12/2007