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Capitulo 110:
Manejo de sondas réctales
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Enfermería en Cuidados Críticos y Neonatales
Autores:
-
Emma González Fernández
-
Correo:
qvlmqmp@hotmail.com
-
Titulación académica: Diplomada en
Enfermería
-
Centro de Trabajo: Neonatología. Hospital
Universitario Central de Asturias. Oviedo. España
-
Eva Braga Riera
-
Correo:
evacuquiella@yahoo.es
-
Titulación académica: Diplomada en
Enfermería
-
Centro de Trabajo: Neonatología. Hospital
Universitario Central de Asturias. Oviedo. España
-
María
Álvarez González
-
Correo:
malgon@mixmail.com
-
Titulación académica: Diplomada en Enfermería
-
Centro de Trabajo: Neonatología. Hospital
Universitario Central de Asturias. Oviedo. España
Manejo de sondas réctales
INTRODUCCIÓN
El manejo de sondas
rectales es un procedimiento habitual en la práctica de enfermería, y
por ello es importante el conocimiento de la técnica adecuada.
Aspectos relaciondos con
la sonda (tipo, tamaño, material, etc.) y con el paciente (edad,
patología, etc.) son datos básicos a tener en cuenta, pero también son
igualmente importantes otros aspectos ligados a la técnica:
-
Por
una lado, el conocimiento de las posibles complicaciones como
lesiones en la mucosa rectal, perforación intestinal, etc.
-
Por
otro, las situaciones en las que está contraindicada la realización
del sondaje rectal, como en casos de pacientes intervenidos de colon
o recto, pacientes con inestabilidad cardiaca, etc.
De igual forma, si el
profesional de enfermería conoce las distintas finalidades para las que
se realiza el sondaje rectal, podrá hacer mejor uso de la técnica e
integrar en el procedimiento todos los puntos anteriormente citados.
Para finalizar, recordar
la importancia de establecer un protocolo para la realización de esta
técnica en
el que estén incluidos el
equipo y el material necesarios, así como la descripción, paso por paso,
del proceso para asegurar unos cuidados de enfermería adecuados y de
calidad.
DEFINICIÓN
El sondaje rectal es una
técnica que consiste en la introducción de un catéter rectal a través
del esfínter anal hasta el recto.
OBJETIVOS
Se utiliza para
distintas finalidades:
-
Administración de enemas (enema de limpieza, de retención, oleoso,
ciego, lavativa de Harris)
-
Administración de medicación (enema medicamentoso, enema
antiséptico)
-
Aliviar la distensión abdominal (causada por estreímiento o
flatulencias, ya que una gran distensión abdominal puede altererar
la función respirtoria por desplazamiento del diafragma, y puede
comprometer el peristaltismo)
-
Reducir la tempertura corporal
-
Como
método diagnóstico (enema de bario, enema aéreo, para comprobar la
permeabilidad del esfínter anal)
TÉCNICA
Y PROCEDIMIENTO
Equipo
y material:
-
Sonda
rectal: es un tubo flexible o semirrígido, hueco con un orificio
distal grande y un único orificio proximal. Su diámetro externo
varía desde los 6 milímetros (mm.) hasta los 36, y su longitud desde
los 10 centímetros (cm.) hasta los 50. (Ver Fotografía 1)
-
Sonda rectal de látex o caucho natural:
se caracteriza por su óptima rigidez, su gran resistencia a las
dobleces y por su alta flexibilidad. Es opaca a los rayos x.
Es de un solo uso, debido a la laboriosa limpieza que requiere, pero
en casos especiales se podría esterilizar por vapor de agua, óxido
de etileno, desinfectantes líquidos o ebullición.
-
Sonda rectal de silicona:
se caracteriza por su inocuidad fisiológica y su resistencia. Una
ventaja de este tipo de sondas son sus propiedades hidrófugas y
antiadherentes.
-
Sonda rectal con balón o doble balón distal:
se utiliza en determinadas ocasiones, como la administraciónde un
enema de limpieza a un paciente incosciente o la administración de
un contraste
-
Lubricante hidrosoluble
-
Material recolector: cuña, bolsa de drenaje
-
Esparadrapo (opcional)
-
Guantes desechables
-
Un
hule o protector para la cama
-
Gasas
-
Material para la higiene

Fotografía 1: Algunos tipos de sondas rectales
Descripción:
-
Reunir
el equipo necesario
-
Identificar correctamente al paciente
-
Explicar el procedimiento al paciente, cuando la edad lo permita,
eso facilita su colaboración y le da seguridad
-
Procurar intimidad
-
Levantar la cama a un nivel apropiado
-
Bajar
la barandilla
-
Lavarse las manos
-
Proteger la cama o cuna con una sábana travesera o hule para evitar
mancharla
-
Colocar al paciente en posición de Sims izquierda o lateral
izquierda, ya que sobre el lado izquierdo se facilita la salida de
los gases y en caso de enema permite que la solución se desplace por
gravedad hacia dentro, a través de la curvatura natural de
rectosigma, mejorando la retención de la misma. Los niños pequeños
también pueden colocarse en decúbito supino
-
Ponerse los guantes
-
Descubrir el área anal
-
Lubricar entre 5 y 10 centímetros de la sonda desde la punta para
disminuir la resistencia al paso de la sonda por los esfínteres
anales
-
Separar los glúlteos para ver el ano
-
Pedir
al paciente que respire profundamente con la boca para relajar el
esfínter anal
-
Introducir la sonda con suavidad en dirección al ombligo (esta
dirección sigue el trayecto anatómico del intestino grueso) cuando
el paciente está exhalando. Parar si se queja de dolor o si se
siente resistencia
-
Dejar
la sonda durante un período de tiempo de 20 minutos, sobrepasar este
tiempo puede producir lesiones en la muchosa rectal
-
Si es
necesario fijar la sonda con esparadrapo a la cara interna del muslo
izquierdo, con ello se evita la salida de la sonda
-
Disponer el material recolector en el extremo distal de la sonda: la
cuña por si se expulsa algo de contenido fecal o bien una bolsa de
drenaje si lo que se desea es mantener un circuito cerrado y conocer
la cantidad de gas o contenido expulsado
-
Retirar la sonda y limpiar el área rectal
-
Quitarse los guantes invirtiéndolos y desechándolos para evitar la
propagación de microorganismos, y lavarse las manos
-
Dejar
al paciente en posición confortable
-
Colocar al alcance del paciente la señal de luz o llamada
-
Valorar la tolerancia del paciente al procedimiento y la efectividad
de este a lo largo de 20 – 30 minutos
-
Anotar
la técnica en observaciones de enfermería

Fotografía 2: Técnica de introducción de sonda rectal
COMPLICACIONES
-
Alteración del bienestar
-
Deterioro de la integridad tisular
-
Perforación intestinal, para lo cual es importante no introducir la
sonda demasiado profunda ni forzar su entrada
-
Ansiedad
-
La
presencia de hemorroides externas puede dificultar la entrada de la
sonda a través del esfínter, para facilitar su entrada se pide al
paciente que realice el esfuerzo de defecar en el momento de
introducción de la sonda para abrir el esfínter externo, y las
respiraciones lentas y profundas ayudan a relahar el esfínter
CONTRAINDICACIONES
El sondaje rectal está
contraindicado en pacientes recién intervenidos del recto, próstata o
con patología rectal por riesgo de perforación intestinal; así como en
pacientes con inestabilidad cardíaca por riesgo de estimulación vagal.

Ilustración 1: Anatomía de los esfínteres rectales
OBSERVACIONES
Tamaño y distancia de
introducción de una sonda rectal según la edad del paciente. Medidas
orientativas.
|
Edad |
Distancia de introducción |
Tamaño de la sonda(Frenchs) |
Diámetro externo |
Longitud de la sonda |
|
Recién
Nacido |
2,5 cm. |
12 |
4 mm. |
10 cm. |
|
Lactante |
2,5 cm. |
14 - 18 |
6 mm. |
10 cm. |
|
2 – 4
años |
5 cm. |
14 - 18 |
6 mm. |
10 cm. |
|
4 – 10
años |
7,5 cm. |
14 - 18 |
10 mm. |
20 cm. |
|
> 11
años |
10 cm. |
14 - 18 |
6 – 12
mm. |
20 cm. |
|
Adulto |
15 – 20
cm. |
22 - 30 |
|
30 – 50
cm. |
PENSAMIENTO CRÍTICO
El uso de sondas rectales
y/o enemas, es un proceso habitual en pediatría, donde se reciben
pacientes con patología del aparato digestivo muy variada y que pueden
precisar intervención quirúrgica; así como pacientes encamados o
crónicos. Esto hace que las sondas rectales y enemas sean instrumentos
necesarios para el personal de enfermería.
Son frecuentes los
problemas de distensión abdominal causada por estreñimiento,
flatulencias, etc; que precisan de la estimulación rectal para la
evacuación de heces o gases.
Tanto es así que
deberíamos reflexionar sobre hasta qué punto realizamos un “uso” o un
“abuso” de las sondas rectales y los enemas, teniendo en cuenta que
pueden ocasionar lesiones en el recto o que podemos acostumbrar al niño
a la estimulación mecánica para realizar sus necesidades fisiológicas,
con consecuencias tanto a corto como a medio y largo plazo.
BIBLIOGRAFÍA
-
Enfermería Pediátrica.
Eugenia H. Waechter, Hane Phillips, Bonnie Holaday. 10ª Edición,
1993. Interamericana McGraw-Hill
-
Enfermería Práctica.
Sheila A. Sorrentino. 3ª Edición, 1994. Mosby/Doyma Libros
-
Enfermería Pediátrica.
Whaley y Wong. 4ª Edición, 1995. Mosby
-
Enfermería Técnicas Clínicas.
Julia Esteve Reig, Josefa Mitjans Galitó, Mercedes Abades Porcel,
Montserrat Guillaument Olives, Rosa Sancho Lapardina. 2000.
McGraw-Hill Interamericana
-
Fundamentos de Enfermería.
Patricia A. Potter, Anne Griffin Perry. 5ª Edición, 2002. Ediciónes
Harcourt. S.A.
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