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Capitulo 109:
Alimentación parenteral
Autores:
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Marisol Jiménez Molina
-
Correo:
marisoljm@hotmail.com
-
Titulación académica:
Diplomada en Enfermería
-
Centro de Trabajo:
Unidad de Neonatología y UCIP del Hospital de Sabadell. CPT.
Sabadell Barcelona. España
-
Carme
Albert Mallafré
-
Jordi
Torralbas Ortega
-
Correo:
jorditorralbas@hotmail.com
-
Titulación académica:
Diplomado en Enfermería
-
Centro de Trabajo:
Unidad de Neonatología y UCIP del Hospital de Sabadell. CPT.
Sabadell Barcelona. España
Resumen:
La alimentación parenteral trata de
administrar por vía endovenosa los líquidos y nutrientes necesarios para
el paciente, ante la imposibilidad de éste para ingerirlos totalmente
por vía enteral.
Para su administración precisa, en primer
lugar de la inserción de un catéter largo adecuado, por el cual se
infundirá la solución indicada por el pediatra y preparada por el
servicio de farmacia. Nuestro objetivo prioritario es la administración
de la solución con los mínimos riesgos para el paciente. Para ello se
requiere el seguimiento de un protocolo estricto cuyo propósito es
nutrir adecuadamente al paciente pediátrico o neonatal y evitar al
máximo la infección nosocomial, factor decisivo en la valoración de la
calidad asistencial hospitalaria.
Las complicaciones en la perfusión de
nutrición parenteral están relacionadas con el catéter, la manipulación
del sistema y la solución de la nutrición parenteral.
Describiremos, dentro de este capítulo, el
procedimiento a seguir para la correcta infusión y prevención de
complicaciones relacionadas con cada elemento de riesgo
Alimentación parenteral
1. Introducción.
La alimentación parenteral es una técnica de
soporte nutricional artificial cuyo objetivo es mantener el estado
nutricional correcto del paciente cuando la vía enteral es inadecuada o
insuficiente. Inicialmente, su uso se había restringido a las unidades
de cuidados intensivos debido al estado de los pacientes y a los
cuidados y complicaciones que conlleva este procedimiento, pero la
necesidad creciente en pacientes con patología crónica (oncológicos,
trastornos intestinales) y el desarrolllo de equipos expertos en soporte
nutricional, ha extendido su campo a la asistencia domiciliaria
mejorando así la calidad de estos enfermos. En muchos pacientes
pediátricos, la NP ha sido el recurso que les ha provisto de energía
para su crecimiento y para la reparación de los tejidos mientras no han
podido usar la vía digestiva, especialmente en el caso de pretérminos o
neonatos de muy bajo peso, los cuales representan un alto porcentaje de
la población pediátrica que requiere NP.
La indicación de una alimentación parenteral
se rige por determinados criterios, ya sean digestivos o extradigestivos,
y engloba un equipo multidisciplinar (personal médico, servicio de
farmacia y enfermeras especializadas) para su prescripción, instauración
del catéter adecuado, preparación de la fórmula, administración, control
y mantenimiento. Existen fórmulas estandarizadas que facilitan la
prescripción, garantizan la estabilidad y aportan mayor seguridad con
costes más bajos que las fórmulas individualizadas, pero tanto el
paciente pediátrico como el recién nacido prematuro o a término
presentan cambios importantes y distintos tanto en crecimiento como en
gasto energético que, en muchas ocasiones, no permiten la
estandarización de la NP.
Es importante contar con equipos de
profesionales especializados que aseguren las condiciones de
preparación, la estabilidad de la mezcla y minimicen el riesgo de
contaminación, factores que repercutirían gravemente en el paciente. El
seguimiento de un protocolo meticuloso que abarque elementos de control
y manipulación ayudará a detectar precozmente cualquier tipo de
complicación que pueda afectar al paciente, y es en este aspecto donde
la enfermera tiene una función determinante.
2.
Definición.
La nutrición parenteral consiste en la
administración de nutrientes por vía venosa a través de catéteres
específicos, para cubrir las necesidades energéticas y mantener un
estado nutricional adecuado en aquellos pacientes en los que la vía
enteral es inadecuada, insuficiente o está contraindicada.
Si el aporte de nutrientes es total se trata
de una NPTotal; si sólo constituye un complemento nutricional a la vía
enteral hablaremos de NPParcial.
Indicaciones de la NP:
-
Digestivas:
-
Patologías neonatales, congénitas o adquiridas:
íleo meconial, atresia intestinal, gastroquisis, onfalocele,
enfermedad de Hirschprung complicada, hernia diafragmática,
pseudoobstrucción intestinal, enterocolitis necrotizante...
-
Intervenciones quirúrgicas: resecciones
intestinales, peritonitis infecciosa, malrotación y vólvulo,
trasplantes...
-
Malabsorción intestinal: síndrome del intestino
corto, diarrea grave prolongada, enfermedad inflamatoria
intestinal grave, fístulas digestivas, enterostomía proximal,
linfangiectasia intestinal, algunas inmunodeficiencias,
enteritis por radiación...
-
Otros: pancreatitis aguda grave,
postquimioterapia, postirradiación, pseudoobstrucción
intestinal, vómitos irreversibles, ascitis quilosa, quilotórax...
-
Extradigestivas:
-
Estados hipercatabólicos: sepsis,
politraumatismos, quemados, neoplasias, trasplantes, caquexia
cardíaca...
-
Recién nacidos pretérmino de muy bajo peso.
-
Fallo visceral: insuficiencia hepática o renal
aguda.
-
Oncología: mucositis grave.
La composición de las mezclas de NP
debe cubrir las necesidades energéticas individuales de cada paciente
teniendo en cuenta su estado clínico y los resultados de los controles
de laboratorio. Es importante valorar el volumen final (principalmente
en el prematuro de muy bajo peso) y la osmolaridad resultante a la hora
de administrar la NP. Los requerimientos calóricos son aportados por los
tres macronutrientes principales: hidratos de carbono, grasas y
proteínas mezclados con una solución de micronutrientes (agua con
vitaminas, electrolitos y oligoelementos).
-
Hidratos de carbono: se administran en forma de
glucosa y es la principal fuente de energía, constituyendo el 50-60%
del aporte calórico total, de osmolaridad variable. (Disponibles en
soluciones de dextrosa con concentraciones desde el 2,5% hasta el
70% y cuya osmolaridad se calcula multiplicando por 55 la
concentración de glucosa en gr/dl).
-
Emulsiones de lípidos: proporcionan ácidos grasos
esenciales y forman parte importante del aporte global de energía no
proteica, se recomienda del 30% al 40% del aporte calórico total.
Son de baja osmolaridad (de 280 y 340 mosm/l y concentraciones al
10%, 20% y 30%).
-
Proteínas: se aportan en forma de aminoácidos
esenciales y no esenciales y son necesarios para el mantenimiento de
los tejidos. Los requerimientos proteicos (entre el 8- 15% de las
kilocalorías totales) varían según las necesidades de cada tipo de
paciente, ya sea recién nacido, lactante o niño mayor. Se recomienda
en recién nacidos prematuros mayor proporción de AA esenciales y que
se incluya cisteína, taurina y tirosina, para favorecer un adecuado
crecimiento global y cerebral.
-
Líquidos: todas las sustancias esenciales deben ir
disueltas en agua cuyo volumen dependerá de las necesidades de
mantenimiento y la sustitución de las pérdidas.
-
Vitaminas: los aportes se adaptarán a los
requerimientos y edad del niño. Los preparados contienen vitaminas
lipo e hidrosolubles, excepto vitamina K que se administrará por
separado.
-
Electrólitos: se administran los minerales como el
sodio, potasio, calcio, fósforo y magnesio según necesidades. Son
importantes a nivel de metabolismo celular y formación ósea. Las
cantidades totales de calcio y fósforo están limitadas por su
solubilidad y el riesgo de precipitación, por este motivo, en
ocasiones, parte de la dosis total del calcio requerido se
administrará por separado.
-
Oligoelementos: las soluciones de oligoelementos
contienen zinc, cobre, manganeso, selenio y cromo y forman parte de
muchos enzimas. La adición de hierro es controvertida por la mayoría
de autores.
3.
Objetivos.
Objetivo principal de la administración de
NP:
4.
Desarrollo del capítulo.
4.1. Procedimiento:
4.1.1.- Equipo y material:
Equipo: dependerá del tipo
de vía a canalizar (ver tabla I):
-
Vías venosas periféricas: 1 enfermera y una
auxiliar para la sujeción del niño.
-
Vías venosas centrales: 1ó 2 enfermeras y 1
auxiliar en catéteres centrales de abordaje periférico; 1
enfermera y 1 pediatra ó 1 cirujano pediátrico para catéteres
instaurados en la unidad; 1 cirujano pediátrico, 1 anestesista
pediátrico y equipo de enfermería para catéteres de larga
duración o con reservorio subcutáneo canalizados
quirúrgicamente.
Material para catéteres no quirúrgicos
(centrales de abordaje periférico):
-
Gorro, mascarilla y guantes estériles.
-
Mesa de mayo desinfectada para depositar el
material.
-
Equipo de ropa estéril: 2 batas, 2 tallas, 2
toallas.
-
Catéter adecuado al tipo de vía a canalizar (drum,
epicutáneo, umbilical, catéteres multilumen).
-
Equipo de instrumental estéril: dependiendo del
catéter que se instaure deberá componerse de tijeras, pinzas
Addson sin dientes y kocher si el abordaje es periférico. Además
se precisará de pinzas iris, dilatador, portaagujas y bisturí
si es central o umbilical. Instrumental especial de disección de
vena si se diera el caso.
-
Material fungible: jeringas, agujas, compresor
estéril si fuera preciso y gasas estériles.
-
Cordonete umbilical si se trata de un acceso
umbilical.
-
Seda, apósito oclusivo.
-
Solución heparinizada.
-
Antiséptico (clorhexidina alcohólica al 0,5%)
para la piel.
TABLA I
CARACTERÍSTICAS DE LOS ACCESOS VASCULARES PARA NP
|
ACCESO |
INDICACIONES |
VENTAJAS |
DESVENTAJAS |
|
Catéteres umbilicales
|
NP de corta duración
(inferior a 7 días) |
Fácil
acceso en el
neonato crítico en
los primeros días de vida |
Elevado
riesgo de
trombosis
Mayor
número de
complicaciones |
|
Vía periférica
|
NP de corta duración
NP con baja osmolaridad
( hasta 900 mosm/l y
concentraciones
de glucosa hasta 12,5%)
|
Acceso
fácil
(EESS,EEII, epicraneales)
Bajo
coste
Menor
riesgo de
complicaciones
|
Fácil
extravasación con
flebitis e infiltración
de
tejidos
No
soluciones
hipertónicas |
|
Catéter venoso central
de abordaje periférico
(epicutáneo,drum)
|
NP de duración corta
intermedia (inferior
a 4 semanas) |
Acceso
a una vena
central por venopunción
periférica
Menor
riesgo de
infección respecto
a los catéteres venosos
clásicos
Inserción
con escasas
complicaciones
Ideal
en neonatos
Se
colocan a pie de
cama |
Personal
de enfermería
experimentado para su
colocación
Anticiparse
a su
inserción antes de la
pérdida de vías
periféricas por punción
Se
obstruyen con
facilidad
|
|
Catéter venoso central
Percutáneo
|
NP de duración corta
intermedia |
Catéteres
de 1 a 3 luces
que permiten
administración
simultánea de varias
soluciones
Se
colocan a pie de cama |
Su
inserción en vena
yugular interna,
subclavia
o femoral aumentan los
riesgos en la colocación
y de la tasa de infección |
|
Catéter venoso
tunelizado (tipo
Hickman o Broviac) o
con reservorio
subcutáneo |
NP de larga duración o
permanente ( más de
4 semanas) |
Ideal
para NP domiciliaria
Menor
riesgo de
trombosis e infección |
Inserción
en quirófano
Precisan
heparinización
para su mantenimiento
Elevado
coste
|
Tomado de C. Martínez Costa, referencia 15 en la
bibliografía.
-
Para la preparación de la NP: la elaboración de la
mezcla se realiza en las unidades de farmacia de cada hospital, que
nos garantizarán las condiciones de preparación (cabina estéril con
campana de flujo laminar), la estabilidad y la compatibilidad de los
componentes.(imagen1:farmacia)

imagen1: farmacia
-
Equipo: validación y
supervisión de la formulación por el farmacéutico, 1 técnico o
enfermera especializados y con competencia evaluada para realizar el
proceso.
-
Material:
-
Polainas, gorro, mascarilla, bata estéril y
guantes estériles.
-
Componentes de la mezcla: frascos con los
macronutrientes y micronutrientes previamente desinfectados con
alcohol de 70%.
-
Equipos de transferencia adaptados a la bolsa
seleccionada.
-
Bolsa o contenedor de la NP, tipo EVA (de
plástico, multicapa, con baja permeabilidad al oxígeno).
-
Jeringas y agujas necesarias para adicionar
electrólitos, vitaminas y oligoelementos.
-
Bolsa exterior fotoprotectora para preservar la
NP de la luz UV, para evitar la peroxidación, hasta finalizar su
administración.
-
Para la administración de la NP:
Equipo: 1 enfermera y una
auxiliar.
Material:
-
Gorro, mascarilla, guantes estériles.
-
Talla estéril para hacer campo.
-
Bombas de infusión: en general se deben usar bombas
de infusión volumétricas que administran cantidades determinadas de
fluido a velocidad constante. La utilización de bombas con jeringa
puede ser útil cuando hay volúmenes pequeños, y en neonatos
(imagen2: bombas_de_infusión)

imagen2: bombas de infusión
-
Sistemas de infusión adecuados al tipo de bomba
utilizada: se recomienda que sean de tipo opaco para evitar la
peroxidación con la exposición a la luz.
-
Conector en Y, en los casos donde los lípidos se
administran separadamente de los demás nutrientes, pero por la
misma vía venosa.
-
Bateria de llaves, sólo en casos muy especiales
(sobre todo en neonatos por la dificultad en la canalización de
vías) se utilizará en el caso de administrar otros fármacos por la
vía de la NP previa verificación de la compatibilidad de todas las
sustancias. En este caso, se colocarán válvulas de intermitencia
para todos los puertos de las llaves para evitar la exposición
directa al exterior de la luz de la vía. En todo caso, se recomienda
poner alargaderas (tipo “pulpo”) mejor que

Imagen3: octopus comercializado por casa comercial vygon
-
Filtros: son recomendables ya que retienen la entrada
de aire, partículas y bacterias. Se emplean de 1,2 micras para las
soluciones ternarias (soluciones con lípidos) que permiten el paso
de las gotas de grasa pero no de partículas mayores o
microprecipitados; o se utilizarán de 0,22 micras en las mezclas
binarias (soluciones con dextrosa y aminoácidos) (imagen4: filtros).

imagen4: filtros
4.1.2. Descripción del procedimiento:
Preparación de la mezcla de NP:
la preparación debe ser realizada por un equipo experto en soporte
nutricional, bajo condiciones de máxima asepsia y con el conocimiento
suficiente de la estabilidad y compatibilidad de los componentes de la
mezcla. (imagen5:preparación)

Imagen5:preparación
Para ver las directrices que recomienda la
SENPE en el método de elaboración de las nutriciones parenterales se
puede consultar la página de la Sociedad Española de Farmacia
Hospitalaria donde se reseña que: “… debe estar perfectamente definido
el orden de mezclado de los diferentes componentes ya que este punto es
crucial para evitar incompatibilidades entre ellos y garantizar la
seguridad y efectividad de la mezcla.”
Una vez preparadas, el personal de
farmacia hace la distribución de las bolsas de NP a las unidades
correspondientes.
Conservación y mantenimiento:
las mezclas de NP deben ser correctamente almacenadas, refrigeradas (a 4ºC)
y protegidas de la luz hasta su administración. Las soluciones
preparadas con lípidos se pueden mantener almacenadas bajo una correcta
refrigeración hasta 72 horas.
Conexión del equipo de infusión:
-
Media hora antes de su administración sacar de la
nevera la bolsa de NP y los lípidos en el caso de que éstos se
administren por separado (en neonatos).
-
Comprobar la etiqueta identificativa del paciente,
los nutrientes que se aportan y el volumen final de toda la
composición.
-
Observar las características de la solución: que no
haya posos ni precipitados.
-
Limpiar la mesa de trabajo con alcohol 70%.
-
Ponerse gorro, mascarilla.
-
Realizar lavado de manos higiénico.
-
Preparar un campo estéril con la talla, donde se
dispensará todo el material descrito y necesario para la conexión
del equipo.(imagen6: material)

Imagen6: material
|
equipo + filtro de 0,22 micras (para la bolsa
con AA y dextrosa) |
|
|
 |
Conector en Y |
| línea opaca + filtro de 1,2
micras (para la jeringa con los lípidos) |
|
-
Pinchar la bolsa teniendo la llave del equipo
cerrada, abrir la llave poco a poco purgando el equipo y procurar
que no quede ninguna burbuja de aire en el sistema. Si los lípidos
fueran separados mantener clampado previamente el conector en Y en
dirección hacia la línea de los lípidos, una vez purgado el
sistema, seguir el proceso cerrando el conector en Y hacia el
equipo y purgar la línea de los lípidos, cerrando después la llave
hacia esta línea (imagen7: montaje).

Imagen7:montaje
-
Si la preparación es para NP con otros fármacos : el
procedimiento es el mismo, pero en vez de un conector en Y ,
colocaremos una batería de llaves con sus respectivas válvulas
antireflujo purgadas en los puertos libres, se montará la línea de
los lípidos en el puerto proximal de las llaves.(imagen8:batería_de_llaves)

Imagen8: batería de llaves
Conexión al paciente: cualquier
manipulación de un catéter o de un equipo de infusión requiere lavado
de manos antiséptico y la utilización de guantes estériles
-
Cerrar la llave del catéter al paciente para evitar
la entrada de aire, existen conexiones tipo Segur-lock que evitan el
contacto de la luz del catéter con el exterior.
-
Quitar la protección de la NP anterior.
-
Colocar la nueva infusión en las respectivas bombas y
retirar la anterior.
-
Ponerse guantes estériles (previo lavado antiséptico
de manos) y realizar la desconexión de una y conexión de la
otra.(imagen9: conexión)

Imagen9: conexión
-
Poner la protección a la conexión final. Si los
lípidos están separados, iniciar primero la infusión de la bolsa con
dextrosa y AA.
-
Despinzar catéter y poner en funcionamiento la
perfusión.
-
Anotar en la gráfica de control de NP: la hora del
inicio o cambio de la mezcla, la vía de administración, el volumen
de líquido a infundir y la velocidad de infusión, ésta última
dependerá si se trata de una perfusión continua que permanecerá
durante 24 horas o si se trata de una administración cíclica (12-18
horas) en la NP domiciliaria o en casos de esteatosis hepática.
Monitorización del niño con NP:
La administración de la NP requiere de un
personal especializado y conocedor tanto de la técnica como de las
complicaciones que se puedan producir durante su ejecución. Es
competencia de la enfermera la evaluación diaria del paciente, el
cuidado y mantenimiento del acceso venoso, y por último, asegurar la
administración y manipulación adecuadas de la solución para prevenir
situaciones que supondrían un riesgo importante para el paciente. Todas
las actividades relacionadas en el proceso de la NP deben registrarse en
la historia clínica del paciente.
-
Control clínico diario del paciente:
-
Exploración física (valoración del estado de
hidratación del paciente y de los pliegues cutáneos, edemas,
color de la piel, actividad…)
-
Toma de constantes (FC, FR, Tª,
TA, PVC, …)
-
Balance hídrico diario.
-
Antropometría: peso diario, perímetro cefálico en
neonatos semanal, talla mensual.
-
Cuidado de la vía de administración de NP:
-
La vía de la NP es de vital importancia tanto en el
momento de su inserción como en su mantenimiento posterior. Todo el
procedimiento debe realizarse bajo rigurosa asepsia.
-
Todo catéter central para uso de NP debe ser
previamente comprobado por radiología.
-
Utilizar una vía única para la infusión de la NP. Si
es imprescindible administrar otras drogas en Y con la NP, comprobar
siempre compatibilidades entre todos los componentes.(Anexo I)
-
La manipulación para el cambio de apósito se
realizará de forma estéril y entre dos personas. El tipo de apósito
y la frecuencia de cambio dependerán del protocolo de cada hospital
teniendo en cuenta las características del paciente y la tasa de
infección. El apósito más aconsejado es el de gasa seca y apósito
impermeable a la humedad, ligero y con las mínimas molestias para el
paciente. Se recomienda que el punto de inserción quede visible para
la valoración óptima diaria. Cambio del apósito: en niños
pediátricos se realizará 2-3 veces a la semana coincidiendo con el
cambio de la bolsa de NP. En neonatos, el cambio de apósito
protocolizado supone un riesgo de contaminación y de retirada total
o parcial del catéter, pero se aconseja cambiar cada 7 días, y
cuando:
-
Inspeccionar el punto de inserción para observar
posibles signos inflamatorios sugestivos de infección, lo que
obligaría a la retirada del catéter y cultivo del mismo.
-
Se deben tener en cuenta algunos estudios que
demuestran que la permanencia superior a tres semanas de un catéter
no permanente aumenta considerablemente el riesgo de infección
relacionada con el catéter, y resulta más importante en el caso de
recién nacidos pretérminos.
-
Al finalizar el tratamiento es preciso cultivar todo
catéter por el que se haya infundido la solución de NP.
-
Cuidado en la administración de la NP:
-
Almacenamiento de las bolsas asegurando la
correcta refrigeración.
-
Administrarla a temperatura ambiente.
-
Observar la posible existencia de partículas o
precipitados.
-
Cambio del equipo de NP y de las llaves cada 24
horas.
-
Cambio del la bolsa de NP cada 24 horas, siempre
a la misma hora.
-
Cambio de la jeringa y la línea de los lípidos
cada 24 horas.
-
Cambio de las jeringas y líneas de las drogas
administradas en infusión continua en Y con la NP cada 24
horas.
-
Realizar la conexión con asepsia.
-
Controlar la velocidad de infusión y mantenerla
uniforme durante el tiempo prescrito.
-
Si se trata de una perfusión para 24 horas y
finalizara antes, se sustituirá por suero glucosado al 10% hasta
el inicio de la siguiente solución parenteral. Consultar
pediatra de referencia.
-
Si la infusión es cíclica, el catéter se sellará
con solución de heparina hasta la próxima administración.
-
Controles de laboratorio: dependerán del estado
clínico del niño. En el inicio de la NP los controles son más
frecuentes y se espaciarán una vez se haya alcanzado la estabilidad
metabólica. Se hace imprescindible el control diario de la glucemia
capilar y la densidad urinaria; el resto de controles bioquímicos
variará según protocolo de la unidad y será decisión del pediatra,
inicialmente se realizan controles entre 2-3 veces/semana para pasar
a controles semanales o mensuales si la NP es domiciliaria.
4.1.3. Pensamiento crítico.
La nutrición forma parte de los cuidados
básicos en enfermería, y es de nuestra competencia la actualización en
el soporte nutricional del paciente. Conocer los riesgos y saber
prevenirlos supone calidad en los cuidados, además de reducir la
morbilidad y días de estancia hospitalaria.
En este procedimiento es primordial la
formación y la coordinación de profesionales entrenados para reconocer
y solventar con éxito complicaciones, así que el seguimiento de un
protocolo riguroso y controles microbiológicos seriados son unos buenos
indicadores para evaluar posibles problemas y corregirlos.
Existen diversos estudios que señalan la
función destacada de la enfermera, desde la instauración del catéter
para la NP y su mantenimiento posterior hasta su retirada. En ellos
queda demostrado que modificar pautas de actuación incorrectas, como un
buen lavado de manos o realizar manipulaciones con técnica aséptica y
evitar la rutina, reduce de forma evidente la incidencia de sepsis
(complicación grave y la más común en este tipo de procedimiento).La
enfermera puede conseguir un buen control de la infección y de sus
causas mediante una hoja de registro específica para el catéter
relacionado con la NP, en la cual queden registrados los datos del
paciente, sistema de venoclisis instaurado y los factores de
manipulación relacionados con la vía durante su permanencia. Esta
información recopilada podrá ser utilizada como estudio y revisión anual
de la tasa de infección de la unidad, y nos ayudará a corregir o
modificar intervenciones en los cuidados de este procedimiento.
Con nuestro buen proceder no sólo
mejoraremos la calidad de cuidados del paciente sino que se reducen
costos hospitalarios de forma significativa.
4.1.4. Complicaciones.
Como en todo procedimiento clínico, la
alimentación parenteral tiene riesgos, algunos no se podrán evitar y
surgen de la propia técnica, otros son potenciales y previsibles.
La complicación con más incidencia es la infección, ya
que desde el momento de su preparación, la NP es un excelente caldo de
cultivo para diversos microorganismos, sobre todo Gram negativos y
hongos (ej.: Candida albicans). La complejidad de su preparación así
como la adición de las diferentes sustancias con las consecuentes
manipulaciones aumentan el riesgo de contaminación, su posterior manejo
y administración son puntos clave indicadores de un seguimiento correcto
o incorrecto del protocolo.
Un catéter se puede colonizar o infectar
mediante tres mecanismos: vía extraluminal (migración de gérmenes
de la piel hacia la punta del catéter por técnica incorrecta en la
manipulación o inserción del catéter); vía intraluminal (por
contaminación de las soluciones administradas y/o manejo incorrecto de
las conexiones); y el último factor que puede influir, sería secundario
a otros focos de infección relacionados con la patología del
paciente. La infección puede ser local en el punto de inserción del
catéter o en su trayecto, o sistémica cuando el cultivo del catéter o un
hemocultivo positivo en sangre periférica o extraída por el catéter
presentan el mismo germen. Los estafilococos y otros gérmenes de la piel
son los más habituales, seguidos de los enterococos y flora entérica.
Las complicaciones metabólicas son de fácil
resolución en las NP a corto plazo si se sigue una pauta adecuada. En la
actualidad, resulta más preocupante las alteraciones hepatobiliares que
se puedan producir en la administración de una NP prolongada y que
pueden llegar al fallo hepático.
Se recomienda siempre que, debido al alto
costo de la técnica y a sus complicaciones, el paso a la vía enteral sea
lo más rápido posible, ya que es la vía más fisiológica y con menos
inconvenientes.
(Tabla III, IV)
TABLA III: COMPLICACIONES DE LA NP
|
|
A corto plazo |
A largo plazo |
|
Mecánicas relacionadas
con el catéter |
- Trombosis,
embolismo aéreo, arritmias por el inadecuado emplazamiento
del catéter
- Hemotórax,
hemomediastino, neumotórax por perforación vascular |
- Rotura
del catéter provocando embolismo
- Obstrucción
del catéter causado por la incorrecta heparinización, fallo
en la perfusión o acodamiento del catéter o del sistema
- Embolia
gaseosa por fallo en las conexiones
- Migración
del catéter.
- Flebitis
causada por la alta osmolaridad
- Extravasación
con infiltración de los tejidos adyacentes. |
|
Relacionadas con las
manipulaciones del
catéter |
- Riesgo
de infección en los prematuros extremos por su sistema
inmunitario deficitario
- Trombosis
y oclusión por ritmo de infusión bajo, características del
paciente, tipo de solución o material del catéter (más fácil
en catéteres de poliuretano) |
- Infección
por mala técnica en la cateterización o en su manipulación
- Infección
por rotura de las condiciones de asepsia en la preparación
de la mezcla
- Infección
relacionada con la duración del emplazamiento del catéter y
el número de luces |
|
Metabólicas |
- Déficit
de nutrientes
- Exceso
de nutrientes
- Peroxidación
lipídica
- Relacionadas
con errores en la preparación o en su conservación |
- Complicaciones
óseas
- Complicaciones
hepatobiliares
- Complicaciones
renales
- Déficit
de nutrientes
- Problemas
en el desarrollo |
TABLA IV: COMPLICACIONES METABÓLICAS
|
|
Problema |
Causas |
Efectos secundarios |
Controles |
|
R/ con la dextrosa |
- Hipoglucemia
- Hiperglucemia
|
- Cese de la infusión
- Liberación lenta de la
insulina y respuesta disminuida de los tejidos. Inmadurez
enzimática. Velocidad de infusión rápida. Concentración
elevada de glucosa. |
-Convulsiones, daño
cerebral
-Diuresis osmótica
deshidratación, riesgo de hemorragia intracraneal
-Hipercapnia,
hiperosmolaridad, hígado graso
|
-Glucosurias y glucemias
diarias. |
|
R/ con las proteínas |
- Ratio BUN/creatinina
elevados |
- Excesiva ingesta de N2
- Falta de fluidos |
- Sobrecarga osmolar |
- Función renal
- Aminograma
- Balance nitrogenado
|
|
R/ con los
lípidos |
-Hiperlipidemia
-Hiperbilirrubinemia
-Cambios en la función
pulmonar
-Oxidación de los lípidos
|
-Infusión rápida
-Inmadurez hepática
- RN con SDR
-Exposición a la luz
|
- Riesgo de kernicterus
-Disminuye niveles de PO2
-Hidroperóxidos tóxicos
para el RN
|
- Gasometrias
-Función hepática
-Triglicéridos,
colesterol |
|
R/ con las vitaminas y
los oligoelementos |
|
-Excesivas pérdidas por
diarrea, vómitos, heridas, secreciones |
|
- Transferrina, Fe, Cu,
Zn, Mn |
|
R/ con los
electrolitos |
-Hiponatremia
-Hipernatremia
-Hipokaliemia
-Hiperkaliemia
-Hipocalcemia
-Hipercalcemia
|
-Escasa ingesta de Na
-Pérdida excesiva de
agua, ingesta inadecuada de Na
-Ingesta escasa de
potasio
-Escaso aporte, ↑pérdidas
-Acidosis, fallo renal
-↑aportes
-Ingesta pobre en Ca o
vitamina D
-Exceso vitamina D,
ingesta inadecuada de P |
-Debilidad,hTA, oliguria,
↑FC, convulsiones
-Edema, HTA, sed,
convulsiones, HIC
-Distensión abdominal,
alcalosis, trastorno ECG
-Debilidad, parestesias,
arritmias
-Tetania, raquitismo,
convulsiones
-Fallo renal, íleo
paralítico, arritmias, calcificación ectópica
|
-Controles del equilibrio
ácido-base y bioquímica (Na, K, Cl, Ca, Mg, P |
|
R/ con la NP
prolongada |
-Trastornos hepáticos |
-NP prolongada (>
6 semanas), inmadurez
hepática, ausencia de estímulo enteral, infecciones de
repetición
-Exceso de hidratos de
carbono |
-Colestasis, cirrosis
hepática, fallo hepático |
-Evitar sobrealimentación
-Ratios adecuados de
dextrosa, proteínas y lípidos
-Estimulación enteral
precoz
-NP cíclica si es posible
|
4.1.5. Observaciones
En el control y administración de una NP
existen unas consideraciones generales a tener presente:
-
No almacenar la solución de NP a temperatura ambiente
porque favorece el crecimiento bacteriano. No congelar.
-
Se recomienda no añadir otras medicaciones a la bolsa
de parenteral bajo el riesgo de precipitados, contaminación o
incompatibilidad.
-
No administrar la solución si se observa alguna
alteración en la mezcla que indique precipitación (capa marrón en
las mezclas ternarias que indica que los lípidos se han separado de
la solución).
-
Si es posible evitar catéteres multilumen. En el caso
de catéteres umbilicales de doble luz o catéter multilumen se
destinará la vía distal para la NP como única luz para la
administración de la mezcla. Si el catéter es de tres luces, la
distal se dedicará a medición de PVC y la medial para NP.
-
No realizar por la misma vía ni mediciones de PVC, ni
extracciones de sangre ni transfundir hemoderivados.
-
No abusar de conexiones en el sistema.
-
Si es imprescindible administrar alguna medicación en
Y con la NP (en neonatos, o niños de difícil abordaje venoso),
comprobar siempre las compatibilidades entre todas las sustancias, y
tener en cuenta que aumenta el riesgo de infección de forma
considerable.
-
Si existen signos clínicos de infección nosocomial
sin foco aparente en un paciente portador de NP, se debe sospechar
de sepsis relacionada con el catéter. En este caso se seguirá el
protocolo que haya estipulado en cada hospital.
4.1.6. Bibliografía utilizada.
Libros:
-
Nancy Wheeler. Cap.9: Nutrición parenteral. En:
Drew G.Kelts,Elizabeth G. Jones. Nutrición pediátrica. Ediciones
Doyma. 1987.
-
María Isabel Hodgson. Cap.6: Nutrición parenteral en
el niño grave. En: Mario Cerda, Enrique Pons. Cuidados Intensivos en
Pediatría. Publicaciones Mediterráneo 1996.
-
A. Ruiz Beltrán. Cap.123: Nutrición parenteral. En: J
Casado Flores, Ana Serrano. Urgencias y tratamiento del niño grave.
Módulo metabólico y nutrición. Ediciones Ergon 2000.
-
JM Martinón, A Rodríguez, F Martinón y S. Fernández.
Cap. 68: Nutrición parenteral. En: R. Tojo. Tratado de Nutrición
Pediátrica.Ediciones Doyma. 2001.
-
G. Peguero y E. Hidalgo. Cap. 70: Nutrición
parenteral en el recién nacido. En: R. Tojo. Tratado de Nutrición
Pediátrica. Ediciones Doyma. 2001.
-
De Ceano-Vivas La Calle, F. Ruza. Cap. 67:
Terapeútica nutricional. Nutrición parenteral: técnicas. En: F.
Ruza. Tratado de Cuidados Intensivos Pediátricos 3ª edición. Vol.II.
Ediciones Norma-Capitel 2002.
Protocolos hospitalarios:
-
Protocolo vías centrales de acceso periférico en
prematuros y recién nacidos enfermos. Grupo de trabajo de catéteres
intravasculares. Hospital 12 Octubre. Madrid 2004.
Webs consultadas:
-
http://medicinainformacion.com./enfermeria/libros. Nutrición
parenteral. Manual de procedimientos de enfermería. Hospital
C.Axarquía. Junta de Andalucía. Consejería de Salud.
-
http://www.sefh.interguías.com J. Bonal Falgas, A. Domínguez
–Gil, MªC. Garmundi, V Napal, E. Valverde. Farmacia Hospitalaria.
Planificación. Organización, gestión y funciones. Tomo 1. Sección
2.7.2. Formas farmaceúticas estériles: mezclas intravenosas,
citostáticos, nutrición parenteral. Sociedad Española de Farmacia
Hospitalaria. 3ª edición.2002.
-
http://www.aeped.es Protocolos diagnóstico-terapeúticos.
AEPED. G. Peguero, F. Salmeron Caro, F. Castillo Salinas, J.
Perapoch López. Sección 32. Neonatología. Capítulo 3: Alimentación
parenteral, líquidos y electrólitos. Mayo 2003.
-
http://www.aeped.es Protocolos diagnóstico-terapeúticos.
AEPED. J.M. Villares y P. Gomis Muñoz. Sección 29. Nutrición.
Capítulo 6: Nutrición Parenteral.. Junio 2002.
-
http://www.neonatology.org Teaching Files: Parenteral nutrition
for neonates prepared by Ray Duncan. Última actualización
16/02/1996. Consultada el 09-09-2002.
-
http://www.mcgawexport.com Copia de alerta de
Seguridad de la FDA (“Food and Drug Administration”). Departamento
de Salud y Servicios humanos. Riesgo de precipitación asociados con
la nutrición parenteral. Murray M. Lumpkin, D. Bruce Burlington.
18/04/1994, última actualización 29-03-2001. (Consultada el
27-09-2001).
-
http://www.fmi-gijon.org/cater.html Catéteres multivía. Lacort
Fernández, M. (2003).
Artículos en revistas científicas:
-
C.Martínez Costa, C. Sierra, C. Pedrón Giner, JM.
Moreno Villares. R. Lama y R Codoceo. Nutrición enteral y parenteral
en pediatría. Anales Españoles de Pediatría 200 ; 52 (Supl.3): 1-33.
-
Jose Vicente Noronha
Spolidoro. Parenteral nutrition in pediatrics. Jornal de pediatria.
(Rio J.) 2000; 76 (Supl. 3): S339-S348.
-
Macarena González, M.Loreto Lizana, M. Francisca
Molina, Ingrid Muñoz, Lorena Rodríguez-Osiac, Carlos Castillo.
Evaluación de procedimientos relacionados con la alimentación
parenteral, en dos centros pediátricos de hospitales públicos de
Santiago. Revista chilena de pediatría 2004; 75 (Supl. 2): 173-176.
-
C. Pedrón Giner y C, Martínez Costa. Indicaciones y
técnicas de soporte nutricional. Anales Españoles de pediatria 2001;
55 (Supl. 3): 260-266.
-
Hernández Ortega R., Cánovas Rodríguez J.
Implicaiones de enfermería en los aspectos microbiológicos de la
nutrición parenteral. Enfermería Científica 1998; núm 200-201, 47-49
-
JM. Moreno Villares, C. Fernández-Shaw, P. Gomis
Muñoz, MªA. Valero Zanuy, M.León Sanz. Nutrición parenteral en
pediatría: ¿soluciones normalizadas mejor que individualizadas?
Anales Españoles de Pediatría 2002; 57 ( Supl 1): 29-33.
-
Uriarte Carbón, Calvín Lamas, Seco Vilariño, Cuña
Estévez. Nutrición parenteral: análisis de coste y consumo. Farmacia
Hospitalaria 1995; 19 (Supl 6): 347-350.
-
JM. Moreno Villares, F.Fernández Carrión, JI. Sánchez
Díaz, P. Gomis Muñoz, M.León Sanz. Uso actual de la nutrición
parenteral en un hospital pediátrico. Comparación con la práctica
hace 8 años. Nutrición hospitalaria 2005; XX (supl. 1): 46-51.
-
Hernández Rastrollo, Agulla Rodió, Martínez Tallo,
Espinosa Ruíz-Cabal, Mediero Almendros. Estudio prospectivo de las
complicaciones infecciosas en recién nacidos con catéteres de
silicona finos utilizados para infusión de nutrición parenteral.
Anales Españoles de Pediatría 1996; 45 (Supl. 6): 626-630.
-
Edwina A. McConell. La administración de nutrición
parenteral total. Nursing
2002, Octubre, pág. 37.
-
Parenteral Nutrition in the
Neonatal and Pediatric Patient. An online continuing educations
course for healthcare professionals.
4.1.7. Glosario y siglas utilizadas.
(por orden de aparición).
-
NP: Nutrición Parenteral.
-
AA: Aminoácidos.
-
gr./dl.: gramos por cada
decilitro
-
mosm./l.: miliosmoles por
cada litro, unidad de medida de la osmolaridad de las soluciones.
-
SENPE: Sociedad Española de
Nutrición Parenteral y Enteral.
-
UV: Rayos ultravioleta.
-
FC,FR,Tª,TA,PVC: Frecuencia
cardíaca, Frecuencia Respiratoria, Temperatura, Tensión Arterial,
Presión Venosa Central.
-
EESS: Extremidades
superiores
-
EEII: Extremidades
inferiores
-
R/: Relacionado con.
-
RN: Recién nacido.
-
SDR: síndrome de distrés
respiratorio.
-
hTA: Hipotensión arterial.
-
HTA: Hipertensión arterial.
-
HIC: Hemorragia
intracraneal
ANEXO I
COMPATIBILIDAD DE
LA MEDICACIÓN E.V. CON LA NPT
UNIDAD NEONATAL DE LA CSPT.
OCTUBRE 2004
| ANTINFECIOSOS |
NPT |
CARDIOVASCULARES |
NPT |
SNC |
NPT |
MISCELANEA |
NPT |
|
ACICLOVIR |
|
ADENOSINA |
|
ATRACURIO |
|
BICARBONATO SÓDICO |
|
|
AMFOTERICINA B |
|
ADRENALINA |
|
DIAZEPAN |
|
CAFEÍNA |
|
|
AMIKACINA |
|
AMIODARONA |
|
FENITOINA |
|
CLORURO POTÁSICO |
|
|
AMPICILINA |
|
DIGOXINA |
|
FENOBARBITAL |
|
DEXAMETASONA |
|
|
CEFAZOLINA |
|
DOBUTAMINA |
|
FENTANILO |
|
DOXAPRAM |
|
|
CEFOTAXIMA |
|
DOPAMINA |
|
MORFINA |
|
ENDOBULIN |
|
|
CEFTAZIDIMA |
|
INDOMETACINA |
|
MIDAZOLAM |
|
FUROSEMIDA |
|
|
CEFTRIAXONA |
|
ISOPROTERENOL |
|
VECURONIO |
|
GLUCONATO CÁLCICO |
|
|
CLINDAMICINA |
|
NORADRENALINA |
|
|
|
HIDROCORTISONA |
|
|
CLOXACILINA |
|
PROSTACICLINA |
|
|
|
INSULINA |
|
|
ERITROMICINA |
|
PROSTAGLANDINA E1 |
|
|
|
NALOXONA |
|
|
FLUCONAZOL |
|
TOLAZOLINA |
|
|
|
PARACETAMOL |
|
|
GANCICLOVIR |
|
|
|
|
|
RANITIDINA |
|
|
GENTAMICINA |
|
|
|
|
|
SEROALBUMINA |
|
|
IMIPENEM |
|
|
|
|
|
VITAMINA K |
|
|
MEROPENEM |
|
|
|
|
|
|
|
|
METRONIDAZOL |
|
|
|
|
|
|
|
|
PIPERACILINA |
|
|
|
|
|
|
|
|
RIFAMPICINA |
|
|
|
|
|
|
|
|
TEICOPLANINA |
|
|
|
|
|
|
|
|
TOBRAMICINA |
|
|
|
|
|
|
|
|
VANCOMICINA |
|
|
|
|
|
|
|
|
ZIDOVUDINA |
|
|
|
|
|
|
|
| Rojo |
INCOMPATIBLE |
Verde |
COMPATIBLE |
Azul |
NO HAY DATOS |
Tomado de Carme
Albert, póster de la unidad neonatal del Hospital de Sabadell |