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Capitulo 83: Ventilación con CPAP nasal


Autores:

  • Inés Naranjo Peña

    •  Correo: ines_naranjo@hotmail.com

    •  Titulación académica: Diplomada en Enfermería

    •  Centro de Trabajo: Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Hospital Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España


Ventilación con CPAP nasal

INTRODUCCIÓN:

   En nuestra unidad  (UCIP del Gregorio Marañón) se utiliza de forma habitual la CPAP nasal; bien en casos de retirada de TET (Tubo endotraqueal),; en caso de que el paciente este lo suficientemente bien para permanecer extubado pero precisa de una presión respiratoria positiva hasta su mejoría o bien como opción previa a la intubación.  También es frecuente su uso en pacientes con patología pulmonar crónica y de manera intermitente ( hay pacientes que lo precisan únicamente durante el sueño).

 

DEFINICIÓN:

   La CPAP nasal es una modalidad de ventilación no invasiva que proporciona una presión positiva a la vía aérea facilitando la mecánica respiratoria del paciente; es decir aumenta la ventilación alveolar sin requerir la creación de una vía artificial.

 

OBJETIVOS:

  • Mejorar la calidad de vida del paciente mediante el aumento de su capacidad ventilatoria.

  • Disminuir la fatiga muscular manteniendo el soporte ventilatorio adecuado.

  • Proporcionara descanso muscular; aumentando la distensibilidad pulmonar y contribuyendo a  disminuir el riesgo de atelectasias

PENSAMIENTO CRITICO:

   Las indicaciones de uso de la CPAP nasal es criterio medico; pero debemos de saber que está indicada en los siguientes casos:

  • Insuficiencia Respiratoria Aguda:

    • Asma, bronquiolitis, bronconeumonía, laringitis...

    • Edema pulmonar.

    • Insuficiencia respiratoria posextubación.   

  • Insuficiencia Respiratoria Crónica:

    • Enfermedades neuromusculares. 

    • Bronconeumopatías crónicas.  

    • Hipoventilación central.

    • Síndrome  de  apnea obstructiva del sueño.

    Su efecto neumático-vasodilatador al crear una presión positiva en la vía aérea superior; es insuflar los pulmones facilitando la inspiración (la expiración se produce por retracción elástica del pulmón y por la fuerza ejercitada por los músculos espiratorios). La presión positiva generada va a contrarrestar la presión negativa correspondiente a la oclusión faringea al inicio de la inspiración. Se va a precisar una presión de entre 5 y 15 cm de H2O para contrarrestar la oclusión y tratar las apneas.

 

EQUIPO Y MATERIAL

EQUIPO:

   Para el empleo de CPAP nasal vamos a utilizar en todos los casos un aparato que se conecta al paciente a través de unas tubuladuras; que se acopla a la nariz (o boca)  del paciente mediante una mascarilla sujetada a través de un arnés.  Dicho aparato contiene un compresor que va a suministrar aire a una presión determinada en las dos fases del ciclo respiratorio (inspiración y espiración) mediante unas tubuladuras y una mascarilla o gafas nasales que ajustan de manera hermética a la nariz del paciente para evitar fugas.   Según el tipo de paciente y sus necesidades va a precisar de toma de oxígeno o no.

   El nivel optimo de CPAP se define como presión de la vía aérea que resulta en la mejor Sat02; sin aumento de la CO2, ni caída del pH  (requiere apoyo de gasometría arterial).  La valoración del paciente con CPAP se basa en disminución de trabajo respiratorio y normalización de frecuencia cardiaca; mantenimiento de buenas Sat O2, sin alteraciones hemodinámicas.

   Si estando en CPAP el paciente pediátrico respiratorio continua con empeoramiento clínico (respiratorio, hemodinámico, neurológico...); será intubado y conectado a ventilación mecánica convencional.

MATERIAL:

  • Respirador: Encontramos tres tipos distintos:

    • BIPAP o ventilador no invasivo:   Es un generador de presión exclusivo para el aporte de BIPAP nasal; actúa como un sistema ventilador de doble presión (va a permitir suministrar presiones diferentes durante la inspiración y la espiración)  genera aire presurizado y mediante un sensor electrónico de flujo controla el esfuerzo respiratorio del paciente. Se pueden usar distintas modalidades: modo CPAP, el aparato aporta una presión continua pero el paciente respira espontáneamente; también lo encontramos de modo programado en la que el paciente respira espontáneamente pero el aparato aparte de proporcionarle una presión le  añade una frecuencia programada.  Precisa de un circuito respiratorio específico.

      Los parámetros iniciales recomendados son:

      • PEEP o EPAP: 2- 4.

      • PICO o IPAP:  6-12.

      • Frecuencia Respiratoria: 10- 20 resp./min.

                Se irán modificando los parámetros según tolerancia y estado clínico del paciente. 

    •  Respiradores para CPAP

    • Respiradores de ventilación mecánica convencionales:  Se pueden usar también para el empleo de CPAP nasal; pudiendo usar varios tipos de modalidades y con monitorización continua de los distintos parámetros respiratorios.  Se usa el mismo circuito respiratorio convencional.  Los parámetros iniciales recomendados son:

      • PEEP o EPAP: 2- 4.

      • PICO o IPAP: 4- 12.

      • Frecuencia Respiratoria: 10- 20.

    • No  hay límites de presión pero no se pueden tolerar límites de presión superiores a 25-30.  La FiO2 se establecerá según precise.

    • Respiradores portátiles; más en pacientes crónicos, suelen ser respiradores de uso individual, para aquellos pacientes que van a continuar con CPAP también en su domicilio.

  • Tubuladuras:  Distintas según el tipo de respirador empleado:

    • Para BIPAP; se usan tubuladuras con una sola asa (inspiratoria); no siempre llevan válvula espiratoria por lo que habrá que vigilar que la mascarilla a utilizar lleve agujeros de unos 4mm ( Para la expulsión de CO2 y evitar la inhalación de aire espirado). El aporte de O2 si precisa se realizará a través de una toma externa unida al circuito inspiratorio, ya que tanto el aparato de BIPAP como el respirador portátil realizan toma de aire ambiente.

    • Para respiradores convencionales: los circuitos son con rama espiratoria e inspiratoria.

    • Para respiradores portátiles: con una sola asa (inspiratoria); con una válvula espiratoria (se le puede añadir a ella una válvula de PEEP).

  • Mascarillas; Existen varios tipos y tamaños se usará la que mejor se adapte al paciente según su situación., edad, peso, tolerancia...

    • Mascarillas nasales (situadas sobre la nariz); distintas tallas según el tamaño del paciente.  Pierde efectividad si el paciente abre la boca, pero tiene menos  espacio muerto y produce menos sensación de claustrofobia.  Permite alimentación por boca, expectoración, comunicación oral y menor riesgo si el niño vomita.  Se usan más en patologías pulmonares crónicas (apneas del sueño...).

    • Mascarillas nasobucales; comprenden nariz-boca.  Más usado en pacientes disneicos que respiran por boca.  Son más incomodas, aumentando la claustrofobia y peor manejo de tos y vómitos. 

    • Almohadillas u olivas nasales; se introducen en los orificios nasales (de mejor tolerancia para el paciente ya que no ocluye parte de la cara como las mascarillas y el niño puede hablar, comer...; pero pueden tener mayores fugas; bien porque el niño respire por boca, llore...).

    • Casco o “helmet”: Escafandra de tela que cubre la cabeza y se une con la mascarilla a modo de sujeción mediante unas cintas de tela (también para ello existen varios tipos y tamaños).  Debe quedar bien sujeto para evitar posibles fugas.

Casco o “helmet” de distintos tamaños 

  • Humidificadores en cascada o intercambiadores de calor y humedad.

    • Material de almohadillado (apósito hidrocoloide...)

PROCEDIMIENTO:

  1. Valoración general del paciente, ver parámetros respiratorios (frecuencia, trabajo respiratorio, aportes de fuentes de oxígeno, Sat O2...); neurológicos (decaimiento, agitación); cardiacos (frecuencia cardiaca; presión arterial); todo ello previa monitorización continua del paciente.

  2. Situaremos al paciente en posición semifowler; favoreciendo la dinámica respiratoria y le explicaremos la técnica en términos apropiados a su edad (considerando tanto al niño como a la familia).

  3. Montaje del respirador y preparación de todo el material a utilizar;  escogiendo tamaños adecuados (mascarilla, circuitos, casco, humidificador, fuente de O2).

  4. Pondremos protección con apósito en tabique nasal para evitar ulceras por presión debido a la oclusión de la mascarilla.

  5. Una vez programado el respirador procederemos a la colocación de la mascarilla y sujeción de esta mediante el arnés; ver que se ajustan correctamente para evitar fugas.

  6. Verificar el estado respiratorio del niño; neurológico, cardiaco y ver si mejora su situación clínica con respecto a estado previo.

  7. Anotar parámetros empleados en el respirador (PEEP; en caso de que se programe: frecuencia respiratoria, FiO2).  Así como resto de constantes vitales en gráfica.

  8. Retirada de la asistencia respiratoria con disminución progresiva de parámetros respiratorios; vigilando dinámica respiratoria, gasometría...

COMPLICACIONES ASOCIADAS:

  • Ulceras por presión en tabique nasal y deformaciones nasales por compresión de mascarilla y en orificios nasales en el caso de olivas.

  • Ineficaz ventilación, fugas en caso de no emplear sistema adecuado; mala oclusión ; en el  caso de olivas nasales coincidiendo con ventilación por boca; llanto; taponamiento nasal (secreciones...).

  • Incomodidad del paciente; puede provocar irritabilidad.

  • En caso de fugas se puede producir irritación corneal.

  • Los efectos hemodinámicos en pacientes con disfunción cardiaca pueden ser  en algunos casos adversos; si existe hipovolemia, la ventilación mecánica no invasiva puede empeorar el gasto cardiaco.  También el aumento de la presión intratorácica asociada a la ventilación mecánica no invasiva; disminuye el retorno venoso y la poscarga del ventrículo izquierdo.

OBSERVACIONES:

   Gracias al uso de la CPAP nasal se ha logrado un gran avance en nuestras unidades ; Conseguimos la mejoría ventilatoria del paciente respiratorio y en muchos  casos se evita la intubación endotraqueal que es mucho más agresiva y provoca más complicaciones secundarias (infecciosas...).

   Debemos considerarla como una alternativa más, no la única.  Pero teniendo en cuenta que es un método eficaz, menos costoso y de uso más fácil en determinados pacientes (por ejemplo en pacientes que van a precisar CPAP nasal a nivel domiciliario o en las unidades de hospitalización).   En contra nos encontramos que en muchos pacientes no va a ser de ninguna utilidad, ya que precisa que el paciente mantenga un patrón respiratorio eficaz; un nivel neurológico adecuado (no se puede usar en pacientes sedados o con nivel de conciencia disminuido) porque requiere de ventilación espontánea;  tampoco es posible su colocación en caso de cirugías o traumatismos faciales.

   Se ha ido mejorando con el tiempo los equipos de CPAP; ahora se trabaja con aparataje de más precisión; compresores más silenciosos y de menor tamaño, también la introducción de las olivas nasales en pacientes con claustrofobia a la mascarilla  se considera una mejora importante; pero el gran avance en el tratamiento de estos pacientes ha sido la introducción del generador de BIPAP.

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Devices and pressure sorces for administration of nasal continuos positive airway pressure (NCPAP) in preterm neoates De Paoli : AG; et als. Date of Most.  Recent Undate: 25-February-2003. The Cochrane Database of Systematic Reviews 2003 Volume (1).

  • Meyer TJ, Hill NS. N invasive positive pressure ventilation to treat respiratory faylure. An intern Med 1994, 120: 760-770.

  • Martínez Carrasco C, Barrio J, Anitelo C, et al. Ventilación domiciliaria vía nasal en pacientes pediátricos. An Esp. Pediatría 1997; 47: 269-272.

  • Nasal CPAP for neonates: GAT do we Knw in 2003. Ag De Paoli; et als ARCH Dis Child Neonatal Ed. 2003;88:F168-F172.

  • PCO2 en niños de Extremo Bajo Peso de nacimiento apoyados por CPAP nasal Pediatrics Vol. 112. Nº 3 Septiembre 2003 pp. e 208-e211 An T. Nguyen, MD, Hany Aly,MD; Joshua Milner, MD.

  • Recomendaciones para uso de CPAP en recién nacidos  pretérmino. Comité de estudios fetoneonatales (CEFEN) Arch, argent. Pediatria 2001; 99(5)/451.

   

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ISSN: 1885-7124

Este sitio se actualizó por última vez el 26/02/2014