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Capitulo 50: Canalización de catéteres epicutáneos


Autores:

  •  Ana Gómez Masiá

    •  Correo: anagomezmasia@hotmail.com

    •  Titulación académica: Diplomada en Enfermería

    •  Centro de Trabajo: Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos HGU Gregorio Marañón.

  •  Marta Cordero Martínez

    •  Correo: mcordero@mi.madritel.es

    •  Titulación académica: Diplomada en Enfermería

    •  Centro de Trabajo: Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos HGU Gregorio Marañón.


Resumen:

   Existen diferentes formas de acceso venoso central en el neonato y en pacientes pediátricos.

Los accesos de tipo percutáneo con catéteres de silastic colocados a través de vena periférica y avanzados hasta una posición central, son los más empleados en la actualidad por su fácil colocación y menor número de complicaciones.

   Establecer un acceso vascular seguro es importante para el tratamiento de prematuros, recién nacidos y enfermos críticos de UCI.

   La elección del catéter percutáneo proporciona numerosos beneficios para los recién nacidos y niños:

  •  Acorta la estancia del niño en el servicio debido a sus múltiples usos

  •  Por su longitud permite llegar a vasos de mayor calibre y de esta forma  la infusión es menos agresiva en el endotelio.

  •  Reduce el costo  que implica un ingreso prolongado.

  •  Disminuye el tiempo de separación madre-hijo

   No obstante, el empleo de estos catéteres epicutáneos no está exento de complicaciones: problemas mecánicos ( obstrucción, rotura) y problemas infecciosos, sobre todo sistémicos (sepsis)

OBJETIVOS

  •  Conocer las indicaciones para la utilización de catéteres epicutáneos.

  •  Conocer la técnica y material adecuado para la canalización de dichos catéteres.

  •  Conocer las medidas de fijación y mantenimiento del catéter.

  •  Conocer qué tipo de soluciones y líquidos se pueden administrar a través de ellos y de qué manera.

  •  Conocer y prevenir las posibles complicaciones de la utilización de dicho catéter.


Canalización de catéteres epicutáneos

1. INTRODUCCIÓN

   En los últimos años la cifra de recién nacidos gravemente enfermos y prematuros de muy bajo peso con una edad gestacional cada vez menor ha ido en aumento Su supervivencia depende en muchas ocasiones de los accesos venosos que permiten mantener los tratamientos durante periodos prolongados. De ahí que cuanto mayor es su gravedad mayor es su dependencia del buen funcionamiento de las vías venosas centrales y periféricas. Pero hay que añadir el pequeño calibre de las venas de los recién nacidos, hecho que ha sensibilizado a la industria médica y ha llevado a diseñar dispositivos específicos, como el catéter epicutáneo de silicona.

   Desde su introducción por Shaw, la técnica de cateterización venosa central percutánea con catéter de silicona se ha mostrado como un procedimiento eficaz y seguro que evita sufrimientos innecesarios, ya que suprime las múltiples punciones e inmovilizaciones y es un procedimiento de enfermería útil, eficaz y de fácil aprendizaje.

   No obstante, el empleo de estos catéteres no está exento de complicaciones como veremos a lo largo del capítulo, problemas mecánicos ( obstrucción, rotura del catéter, perforación del vaso, extravasaciones, trombosis, hidrotórax) y por otro lado y con especial relevancia, los problemas infecciosos, sobre todo sistémicos.

 

2. DEFINICIÓN

   Conjunto de actividades que tienen como finalidad la inserción y mantenimiento de una vía central, canalizando una vena periférica e introduciendo un catéter a través de ella hasta la entrada de la aurícula derecha.

 

3.OBJETIVOS E INDICACIONES

   El objetivo de este capítulo es conocer la utilidad de los catéteres epicutáneos, sus indicaciones y contraindicaciones, las ventajas frente a otros catéteres, la técnica correcta para su colocación y las posibles complicaciones, así como los cuidados que hay que mantener para evitar dichas complicaciones.

3.1 INDICACIONES

  •  Neonatos que en situación crítica, necesitan por su gravedad tener múltiples accesos vasculares, centrales y periféricos, y también en aquellos recién nacidos que no hayan podido ser canalizados umbilicalmente.

  •  RN gran inmaduro.       

  •  Cuando se precise soporte hidroelectolítico durante varios días.

  •  Alimentación parenteral.

  •  Aporte de drogas vasoactivas.

  •  Perfusión de prostaglandinas.

  •  Otras circunstancias: patologías digestivas, hipoglucemias severas.

3.2. CONTRAINDICACIONES

    Las contraindicaciones para su inserción incluyen:

  •  Celulitis.

  •  Quemaduras.

  •  Lesiones cutáneas próximas o en el sitio de punción.

  •  Flebitis y trombosis en el trayecto de la vena elegida.

  •  En presencia de contracturas articulares, valorar la situación por la difícil progresión del catéter hasta el territorio central.

4. TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS

4.1.EQUIPO Y MATERIAL  A UTILIZAR 

   Para la realización de esta técnica es muy importante la preparación correcta de la mesa auxiliar, extremando las medidas de higiene y de esterilidad. Debemos mantener la máxima asepsia  en la realización de la técnica considerando la inserción de este tipo de catéteres como el de una vía central.

MATERIAL

  •  Mesa auxiliar para colocar el material. Se pondrá en la mesa el siguiente material:

    •  Paños verdes estériles, uno fenestrado (para la colocación del campo estéril en el niño) y otro no fenestrado (para la mesa auxiliar).

    •  Catéter silástico del grosor y longitud adecuado para el niño. Set de catéter epicutáneo (foto 1 y foto 2)

    Foto 1

    Foto 2

    •  Pinzas de Adson, iris o curvas o rectas sin dientes.

    •  Jeringas de 2cc.

    •  Suero fisiológico heparinizado.

    •  Tiras adhesivas estériles.

    •  Gasas estériles.

    •  Solución antiséptica: Povidona yodada, Clorhexidina acuosa al 2% o

    •  Clorhexidina alcohólica al 0,5%. Alcohol 70%.Según protocolo de cada hospital.

    •  Apósito estéril.

    •  Llave de tres pasos con alargadera.

    •  Esparadrapo.

    •  Guantes estériles de látex o de otro material en el caso de posibles alergias al látex

    •  Batas estériles, gorros y mascarillas.

    •  Compresor.

    •  Cinta métrica.

    •  Solución a perfundir.

    •  Equipo de infusión.

    •  Bolsa de residuos.

    •  Soporte de suero.

    •  Contenedor de material punzante.

 

4.2. RECURSOS

Personal:

  •  Son necesarios dos miembros del equipo de enfermería.

4.3.PREPARACIÓN DEL NIÑO

   Antes de comenzar, se deben analizar las características que presenta el niño o recién nacido, como el peso, la vitalidad y las condiciones en las que se encuentra como buen ambiente térmico con temperatura regulada, sin hipovolemia y sin alteraciones metabólicas (acidosis metabólica).

   A veces es necesario la administración de fármacos sedantes o analgésicos para mantener al niño o recién nacido en las condiciones más óptimas ( como cardiópatas o pacientes con problemas respiratorios) para no empeorar su situación durante la técnica. Si son pacientes que se encuentran en la UCIP ó UCIN con ventilación asistida o drogas vasoactivas, es conveniente la administración de bolos de sedoanalgesia para mantener la estabilidad del paciente.

   Es importante mantener al RN o niño en la posición más cómoda o accesible para la canalización de la vena elegida; nos ayudaremos con rodillos, abrazaderas...

   Seleccionar el miembro que se va a puncionar y localizar la vena más adecuada. Las venas más empleadas son las de la extremidad superior ( cefálica, basílica, basílica antecubital, temporal y auricular posterior, rara vez yugular externa ó axilar.) pero se pueden utilizar también venas de las extremidades inferiores y las epicraneales.

   Medir con la cinta métrica desde el sitio de punción hasta la zona precordial o 3º o 4ª espacio intercostal ( vena elegida en extremidad superior ) o hasta apéndice xifoides ( vena elegida en extremidad inferior ). La colocación correcta y final del catéter percutáneo debe ser en vena cava superior antes de su desembocadura en aurícula derecha

   Hay que tener en cuenta que los niños suelen tener un grado pequeño de aducción del brazo y flexión del codo. Como la medida se realiza con el brazo en 90º de abducción , puede haber una sobrevaloración en el caso de elegir y canalizar vena basílica.

   El catéter mide 30cm. de longitud. Tiene unas marcas negras cuya separación entre cada una de ellas es de 5cm. y desde la punta del catéter hasta la primera marca, también  son 5cm. Estas marcas nos ayudarán para saber hasta dónde introducir el silástico.

   Monitorizar al paciente durante la técnica.

  Inmovilizar al paciente con la asistencia de otro ayudante. En accesos venosos de miembros superiores, se debe mantener la cabeza del niño girada hacia el mismo lado de la extremidad que se vaya a puncionar.

   Desinfectar de forma mecánica la región seleccionada con agua y jabón para arrastrar suciedad.

   Una vez realizados estos pasos, se comenzará a realizar la técnica .

 

4.4 TÉCNICA

   La técnica debe ser rigurosamente estéril.

  1. Realizar lavado de manos quirúrgico. Ponerse bata estéril, guantes estériles y previamente el gorro y la mascarilla.

  2. Una vez seleccionada la vena, la auxiliar o enfermera que no esté estéril, desinfectará la zona con gasas estériles y Povidona yodada o Clorhexidina (según protocolo de cada hospital) y lo cubrirá con otra gasa estéril sujetando el miembro para que no toque ninguna superficie contaminante, hasta que lo reciba la persona que está estéril poniendo un paño verde fenestrado para aislar la extremidad.

Foto 3

  1. Comprobar el epicutáneo desenroscando un poco la conexión azul (no del todo), introducir la parte rígida del silástico por la conexión azul y volver a enroscar. Purgar el sistema y la palomilla con suero heparinizado en busca de fugas o mala conexión de la rosca azul.

Foto 4

Foto 5

Foto 6

Foto 7

  1.  Puncionar la vena elegida con la palomilla (normalmente del calibre G19) teniendo cuidado de no introducirla mucho ya que se corre el riesgo de extravasarla debido a su gran calibre. Si es una vena de gran calibre presionar para evitar que el sangrado nos impida progresar el silástico.

  2. Introducir el silástico a través de la palomilla ayudándote de las pinzas sin dientes. Avanzar poco a poco, de 3 a 4 mm.,cada vez que se empuje, hasta llegar a la medida deseada.

Foto 8

Foto 9

  1. Administrar suero heparinizado durante la introducción del catéter con periodicidad, para evitar obstrucciones y ver el recorrido o posibles extravasaciones de la vena, así como comprobar si refluye frecuentemente. El que no refluya no es motivo para retirar el catéter, ya que puede encontrarse en un trayecto muy estrecho del vaso y estar disminuido el flujo sanguíneo.

  2. Una vez alcanzada la medida deseada, retiraremos la palomilla guía cuidadosamente dejando el catéter introducido en la vena. La forma de retirar la palomilla depende del tipo de silástico del que se disponga. Fijar con apósito estéril temporalmente hasta que se compruebe su correcta localización  con una Rx de control (los catéteres son radiopacos) aunque a veces, en caso de duda, se realizará con contraste, el cual se debe aspirar al terminar debido a la densidad del mismo(siempre de forma estéril).Dependiendo de cual haya sido la vena elegida, debemos tener la precaución de colocar la extremidad en la posición más adecuada para efectuar la Rx de Tórax

    • VENA BASÍLICA: aducción del brazo y flexión del codo.

    • VENA CEFÁLICA: abducción del brazo y flexión del codo.

    • VENA AXILAR: aducción del brazo, indiferente la posición del codo.

  3. Confirmada la localización del catéter se procederá a su fijación con apósito estéril según protocolos de cada hospital. A veces se fija a piel con sutura cutánea estéril, con puntos de aproximación o se cubren con apósitos transparentes.

  4. Conectar llave de tres pasos y la solución a infundir.

  5. Registrar en la grafica de enfermería la fecha, hora y localización de la punta del catéter. 

5. CUIDADO Y MANTENIMIENTO DEL CATÉTER EPICUTÁNEO

  •  Mantener asepsia rigurosa ante cualquier manipulación.

  •  Los sistemas de infusión y llaves se cambiarán cada 24 horas, vigilando su correcta posición y posibles desconexiones. El cambio se realizará de forma estéril.

  •  La cura del orificio de entrada  y cambio del apósito se realizará de forma estéril según protocolo de cada hospital ( cada 72 horas, cada 7 días...) y siempre que se manche ó se despegue.

  •  No fijar con corbatas ( riesgo de infección).

  •  No tapar el punto de inserción para vigilar signos de infección, flebitis ó extravasación.

  •  Mantener permeable el catéter heparinizando todas las perfusiones que se infundan por él. No utilizar heparina sódica al 1/1000 en las soluciones a infundir.

  •  Verificar periódicamente la adecuada inmovilización del miembro y su colocación.

  •  Purgar cuidadosamente los sistemas de infusión evitando la entrada de aire.

  •  Utilizar bombas de presión en todas las perfusiones que se infundan por el catéter, vigilando continuamente la presión de las mismas. Fijar límites de alarmas de las bombas de perfusión.

  •  Vigilar que no se detenga la perfusión continua de líquidos, para evitar la obstrucción.

  •  Lavar el catéter antes y después de la administración de fármacos, para evitar los residuos.

  •  Realizar la administración de los medicamentos de forma lenta para evitar los bolos de infusión, la presión no debe exceder de 1.0 Bar( 760 mmHg) y las inyecciones deben ser lentas no excediendo la presión máxima de 1.2 Bar ( 912 mmHg ), para evitar la rotura del catéter epicutáneo. Hacerlo siempre de forma estéril.

  •  Evitar tracciones del catéter para que no se salga de la medida.

  •  Comprobar la permeabilidad del catéter.

  •  Evitar reflujo de sangre por el catéter para eliminar la posibilidad de obstrucción.      

  •  Vigilar las posibles desconexiones accidentales.

  •  No utilizar el catéter epicutáneo para extracciones ni trasfusiones.

  •  No desconectar el epicutáneo para el aseo ó baño del niño.

6. COMPLICACIONES.

                       

COMPLICACIONES

SIGNOS

PREVENCIÓN

TRATAMIENTO

INFECCIÓN

Locales: rubor en el punto de entrada, induración de la vena, exudado.

Sistémicos: empeoramiento del estado general; decaimiento, intolerancia a la alimentación, pausas de apnea, hipertermia, taquicardia, bradicardia.

Inserción y manipulación con asepsia. Agrupar las manipulaciones sobre el catéter. Valoración y cuidados locales del punto de inserción según protocolo hospitalario.

Informar de los signos tempranos. Cultivo, si exudado en el punto de inserción. Si signos sistémicos, valorar retirada del catéter y hemocultivo e instauración de antibióticos.

OBSTRUCCIÓN

Aumento de los límites de presión de la bomba.

Alarma de obstrucción de la misma.

Perfusión con bombas de presión.

Heparinización de las soluciones a prefundir.

Levantar la fijación para comprobar que no esté acodado o picado.

No utilizar para extracciones ni trasfusiones de sangre.

Valorar iniciación de tratamiento trombolítico, o retirada del catéter.

EMBOLISMOS

Empeoramiento general, diseña, inestabilidad hemodinámica( taquicardia e hipotensión)

Cuidar la entrada del catéter, integridad de las llaves de tres pasos.

Purgado meticuloso de las perfusiones.

Colocar al paciente en trendelenburg.

Monitorizar constantes vitales.

Medidas de soporte, oxigenoterapia.

ARRITMIAS

Aparición de alteraciones en el ritmo: extrasístoles por irritabilidad local del catéter.

Medición cuidadosa de la longitud del catéter.

Fijación segura del catéter a la piel para evitar su desplazamiento

Comprobar localización mediante control radiográfico y recolocar.

ROTURA DEL CATÉTER

Aparición de humedad en los esparadrapos de fijación.

Revisión de la fijación frecuentemente.

En caso de apreciar picadura proceder a la retirada del catéter.

FLEBITIS

Enrojecimiento, calor, supuración, endurecimiento.

Realizar técnica de inserción de forma estéril.

Cambios de fijación  también con la máxima asepsia.

Si aparece cordón ponerlo en conocimiento del médico y preparar para su retirada y envío de punta a microbiología.

   La infección constituye la complicación más frecuente y es la principal causa de retirada de los catéteres insertados periféricamente. Esta complicación es facilitada por la incompetencia inmunológica del neonato. La contaminación del catéter es el foco inicial de propagación de la infección al torrente sanguíneo, siendo el Staphylococcus epidermis el agente etiológico más frecuente. Los neonatos y niños infectados presentan una evolución tórpida o un empeoramiento del estado general y muy rara vez focos de infección metastásicos. Otras infecciones menos frecuentes son las producidas por el Staphylococcus aureus o por gérmenes Gram. negativos. Estas infecciones nosocomiales se han incrementado llamativamente en los últimos años debido a la necesidad de mantener la nutrición parenteral durante periodos relativamente prolongados en los recién nacidos menores de 1000 gramos. Por ello, conviene señalar la importancia que tiene manipular correctamente este tipo de catéteres.

 

7. BENEFICIOS.

  •  La cateterización venosa mediante el catéter epicutáneo es una técnica que reporta numerosos beneficios para el recién nacido y/ o el niño.

  •  Acorta la estadía del recién nacido en el servido debido a sus múltiples usos, como en la administración parenteral de nutrientes, fármacos. Sustancias vasoactivas y/ o fluidoterapia prolongada en los neonatos.

  •  Por su longitud permite llegar a vasos e mayor calibre y de esta manera las infusiones que se producen causan menos fenómenos inflamatorios irritativos en el endotelio.

  •  Mayor permanencia en comparación con los otros catéteres, por lo que tiene menor frecuencia de cambio, lo que reduce el riesgo de infección bacteriana.

  •  Reduce el costo que conlleva un ingreso prolongado en un servicio de cuidados especiales neonatología y pediatría.

  •  Disminuye el tiempo de separación madre-hijo.

  •  Es un proceder de enfermería fácil y muy eficaz.

  •  Menor riesgo de bloqueo, lo que permite periodos de aplicación mas largo.

  •  Por su flexibilidad permite la movilización del neonato lo que evita las ulceras por decúbito.

  •  Disminuye considerablemente la morbilidad y la mortalidad infantil debido a las complicaciones que pueden ser evitadas.

8. BIBLIOGRAFÍA.

  •  Carrero Caballero, Mª Carmen. Accesos vasculares, Implantación y cuidados enfermeros. DAE S.L.(Difusión avances de Enfermería). 2002.

  •  CDC. (Centros Nacional de Enfermedades infecciosas). Guía para la prevención de infecciones relacionadas con catéteres intravasculares.

  •  Nardo MA, et al. Los cambios de posición de la extremidad superior provocan la migración de los catéteres centrales de inserción periférica en los neonatos. Pediatrics/ Ed exp) 2002;54(1):25-30.

  •  Crespo, C. Cuidados de Enfermería en Neonatología. Editorial Síntesis ISBN 84-7738-768-0. Cap 367 vías de perfusión en el Neonato.

   

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ISSN: 1885-7124

Este sitio se actualizó por última vez el 26/02/2014