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Capitulo 45:
Reservorio Venosos Subcutáneo y demás catéteres venosos
de larga duración
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Enfermería en Cuidados Críticos y Neonatales
Autores:
-
Cristina Quesada Ramos
-
Correo:
duequesada@euskalnet.net
-
Titulación académica: Diplomada en
Enfermería
-
Centro de Trabajo:
UCIP y Unidad Neonatal del Hospital de Cruces. Baracaldo.
Bizkaia. España
Resumen:
La situación clínica del niño, su edad, la indicación y duración
prevista del tratamiento intravenoso y el medio donde se va a utilizar
el acceso venoso determinarán que tipo de acceso venoso central es el
más adecuado para el niño.
Con la aparición de diversas y complejas modalidades de tratamiento
quimioterápico, los catéteres centrales de larga duración han logrado
una amplia aceptación en el cuidado del niño con cáncer.
Los dispositivos externos tunelizados (catéter tipo Hickman) y los
dispositivos totalmente implantados o “de puerto” (catéter tipo
Reservorio) han contribuido de manera muy significativa al aumento de la
calidad de vida de muchos pacientes, en especial de los niños, al lograr
la administración adecuada de tratamientos frecuentes y prolongados de
quimioterapia, el soporte nutricional, la infusión de antibióticos,
líquidos y componentes sanguíneos, y al facilitar la toma de muestras de
sangre sin someter al paciente a múltiples y dolorosas punciones
venosas.
El
objetivo de este capítulo es conocer los diferentes accesos venosos
centrales de larga duración: sus características, sus indicaciones y
contraindicaciones, las zonas de implantación, su mantenimiento y
cuidados.
Reservorio Venosos Subcutáneo y demás catéteres venosos especiales
1.
INTRODUCCIÓN
El tratamiento de los niños con neoplasias malignas se visto favorecido
por los nuevos fármacos antineoplásicos; sin embargo, las frecuentes
venopunciones deterioran de forma muy importante el acceso vascular
periférico, y la extravasación accidental del agente quimioterápico
causa con frecuencia celulitis, inflamación de los tejidos blandos e
incluso necrosis de estos. A esto se suma el continuo sufrimiento del
niño y la dependencia casi absoluta del centro hospitalario, lo que
conlleva un serio disconfort y un desarraigo familiar importante.
Los catéteres venosos centrales de larga duración son de gran ayuda en
pacientes pediátricos oncológicos al disminuir la agresividad de las
técnicas y las complicaciones, propiciar la comodidad del niño y mejorar
su calidad de vida, y reducir costes.
2.
DEFINICIÓN
Los catéteres venosos centrales de larga duración son catéteres que van
a estar implantados durante largo tiempo, y que teóricamente van a
presentar menos incidencias de complicaciones trómbóticas y de lesiones
de la pared vascular.
Requieren ser insertados y retirados quirúrgicamente, y el criterio de
retirada vendrá dado por el fin de la necesidad por la que fue
instaurado o por problemas graves a los que no se pueda dar solución.
Tipos de catéteres venosos centrales de larga duración:
A.-
CATÉTERES TUNELIZADOS (Tipo Hickman)
Se trata de catéteres centrales externos insertados mediante técnica
tunelizada percutánea, esto es, parte del catéter se sitúa entre la vena
canalizada (cava superior) y la salida subcutánea. El resto del catéter
será visible sobre el punto de inserción del mismo. Pueden tener una,
dos o tres luces.

Imagen 1:
Implantación de catéter tunelizado (tipo Hickman).
En este grupo se incluyen los catéteres Hickman, Broviac y Groshong.
B.-
CATÉTERES TOTALMENTE IMPLANTADOS (Tipo Reservorio)
Son catéteres centrales que constan de un portal o cámara con una
membrana de silicona autosellante unido a un catéter tunelizado bajo la
piel que se extiende hasta vena cava superior. A este reservorio de
accede por punción a través de piel intacta, y permite múltiples
punciones.

Imagen 2:
Implantación de catéter totalmente implantado (tipo Reservorio).
Son usados con frecuencia en niños que requieren tratamiento intravenoso
prolongado (superior a 6 meses) sin períodos de severa inmunosupresión.
Por lo general son de una sola luz, pero también existen sistemas con
reservorio doble y catéter doble lumen.

Imagen 3:
Reservorios de una y dos cámaras.
Estos catéteres también reciben el nombre de reservorio venoso
subcutáneo (RVS), y en muchas ocasiones se les llama por su nombre
comercial: Port-A-Cath, Infuse-A-Port, Vital-Port, LifePort, Chemo-Port,
Mediport o Norport.
El estado del niño, la indicación de uso, y la capacidad del niño y de
la familia de cuidar el catéter en el domicilio determinarán qué catéter
es el apropiado en cada caso.
Las
ventajas e inconvenientes de los distintos sistemas son analizados en la
siguiente tabla:
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DESCRIPCIÓN |
VENTAJAS |
INCONVENIENTES |
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C. TUNELIZADOS |
CATÉTER HICKMAN
- Catéter flexible, habitualmente de
silicona, radiopaco con extremos abiertos.
- Uno o dos manguitos de dacrón sobre el
catéter favorecen el crecimiento hístico aumentando así la
sujeción en el tejido.
- Puede ser de una, dos o tres luces. |
- Riesgo reducido de migración bacteriana
después de adherirse el tejido al manguito de dacrón.
- Fáciles de usar para infusiones
autoadministradas. |
- Requieren heparinización semanal.
- Debe mantenerse seco el punto de salida.
- Actividad intensa restringida hasta que el
tejido se adhiere al manguito.
- Riesgo de infección presente, a pesar de
todo.
- Sobresalen del cuerpo, por lo que son
susceptibles de dañarse por objetos cortantes, puedes
salirse y afectan a la imagen corporal.
- El paciente o la familia deben aprender los
cuidados del catéter.
HICKAMAN Y BROVIAC:
- Deben clamparse o disponer de una pinza en
todo momento.
- Más difíciles de reparar. |
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CATÉTER BROVIAC
- Básicamente es igual que el catéter
Hickman.
- Es de menor diámetro que el catéter
Hickman, por lo que es muy útil en pacientes menores de 2
años.
- El manguito de dacrón sobre el catéter
aumenta la fijación al tejido.
- Puede ser de una o dos luces. |
|
CATÉTER GROSHONG
- Catéter flexible, generalmente de silicona,
radiopaco y transparente que presenta en la punta una
válvula bidireccional que disminuye la posibilidad de
oclusión causada por el reflujo pasivo de sangre al lumen.
- También posee un manguito de dacrón.
- Puede ser de una o dos luces. |
- Menos daños al catéter; no se necesita
clampaje gracias a la válvula bidireccional.
- Mayor seguridad del paciente debido al
mínimo potencial de reflujo sanguíneo y de embolia aérea.
- Menor riesgo de migración bacteriana
después de adherirse tejido al manguito de dacrón.
- Fácil de reparar.
- Fácil de usar para infusiones
autoadministradas. |
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C. TOTALMENTOS IMPLANTADOS |
RESERVORIO VENOSO SUBCUTÁNEO
- Dispositivo de plástico o metálico
totalmente implantable que consiste en un reservorio de
inyección autosellado con un catéter de silicona
preconectado o acoplable que se coloca en gran vaso venoso. |
- Menor riesgo de infección.
- Colocado completamente por debajo de la
piel, por lo tanto, no puede extraerse ni dañarse.
- Ninguna atención de mantenimiento y
reducido coste para la familia.
- Requiere heparinización mensual y tras cada
infusión para mantener la permeabilidad.
- Ninguna limitación de actividad física
normal.
- No necesita apósitos.
- Nula o muy ligera afectación de la imagen
corporal (pequeño bulto en el pecho). |
- Hay que atravesar la piel para el acceso;
dolor al introducir el agua (puede usarse un anestésico
local para acceder al reservorio).
- Para inyectar en el reservorio, es
necesario utilizar una aguja especial (Gripper o Huber).
- Requiere preparar la piel antes de la
inyección.
- Difícil de manipular en infusiones
autoadministradas.
- El catéter puede soltarse del reservorio,
especialmente si el niño juega con él y lo gira.
- En general, no se permiten los deportes
enérgicos o de contacto. |
Tabla 1:
Comparación de dispositivos de acceso venoso central prolongado.
Indicaciones:
Actualmente son candidatos a la implantación de catéteres venosos
centrales de larga duración los niños que precisan:
-
Una vía IV durante un período prolongado (de 3 a 6 meses) o que
carecen de acceso intravenoso periférico disponible.
-
Administración
repetida y a largo plazo de tratamiento quimioterápico.
-
Terapias sistémicas antibacterianas prolongadas.
-
Nutrición parenteral total durante largos períodos.
-
Acceso a largo plazo, continuo o intermitente, para toma de muestras
sanguíneas.
Los catéteres tipo Hickman están especialmente indicados para la
obtención y/o infusión de precursores hematopoyéticos (transplante de
médula ósea) y para hemodiálisis.
Según recomendaciones del CDC, la implantación de catéteres tipo
reservorio es la más recomendada para niños menores de 4 años con
necesidad de vía central por encima de 20 días.
Contraindicaciones:
Las contraindicaciones de la colocación de este tipo de catéteres son
las siguientes:
-
Fiebre de origen desconocido.
-
Curso o sospecha de infección.
-
Bacteriemia o septicemia.
-
Radioterapia previa en la zona elegida para la colocación.
-
Reacción alérgica conocida a los materiales.
-
Anatomía del paciente no adecuada.
3.
OBJETIVOS
El
objetivo de este capítulo es conocer los distintos tipos de catéteres
venosos centrales de larga duración y
los procedimientos y
cuidados utilizados por el personal de enfermería en el mantenimiento de
estos dispositivos,
con el fin de:
-
Mantener el catéter permeable y aséptico.
-
Minimizar el riesgo de infección relacionada con el catéter.
-
Prevenir las posibles complicaciones
CATÉTERES TUNELIZADOS (Tipo Hickman)
Descripción del dispositivo:
Los catéteres tunelizados constan de:

Imagen 4.
-
Catéter propiamente dicho.
-
De
silicona, polietileno o polipropileno, es radiopaco. Los calibres
oscilan entre 3 Fr y 12 Fr.
-
Manguito de Dacron.
-
Ubicado justo encima del sitio de salida del catéter en la piel,
disminuye el riesgo de extracción accidental del catéter y previene
la migración bacteriana por el túnel subcutáneo.
-
Clamps y vainas de protección.
-
Conexiones Luer (hembra) en las diversas luces:

Imagen 5:
Catéteres tipo Hickman de 2 y 3 luces.
Las conexiones de las distintas luces (pueden ser una, dos o tres)
tienen la misma terminación vascular y son de distintos colores:
-
Roja: es la de mayor calibre, se utiliza para extracción de sangre y
para infusión de hemoderivados.
-
Blanco y azul: son de menor calibre, se recomienda su utilización
indiscriminada amenos que el niño tenga alimentación parenteral, en
cuyo caso se utilizará un luz exclusivamente para ello mientras se
mantenga ésta.
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Imágenes 6 y 7. |
Ventajas/Inconvenientes:
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VENTAJAS |
INCONVENIENTES |
-
Perfusión de hemoderivados.
-
Extracción de analítica.
-
Comodidad para el paciente.
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-
Requiere autocuidado.
-
Mayor índice de infecciones que el reservorio.
|
Protocolo pre-implantación:
-
Mantener al niño en ayunas 8 horas antes de la intervención.
Administrar premedicación si se precisa.
-
Confirmar la recepción de los resultados de las pruebas
preoperatorios (bioquímica, hemograma, estudio de coagulación, Rx de
toráx y ECG).
-
Si
se trata de un niño grande, explicarle en qué consiste la técnica y
para qué servirá.
-
Ducha, baño o lavado con jabón antiséptico.
-
Canalizar vía venosa periférica.
-
Preparación de la zona de inserción: aplicar antiséptico y cubrir
con paño estéril.
-
Comprobar que el niño tiene puesta la pulsera de identificación.
-
Traslado del niño a quirófano.
Zonas de implantación:
-
Vena cava superior (torácica): es la zona preferente de
implantación.
-
Vena yugular interna y externa.
-
Vena cava inferior (abdominal y femoral).
Técnica de implantación:
Los catéteres tunelizados son insertados por el cirujano pediátrico
habitualmente en quirófano mediante técnica percutánea.
-
Se
canaliza la vena yugular o subclavia del mismo modo que en el caso
de una vía central utilizando el dilatador y el sistema introductor
“peel away”. Una vez colocada la guía y comprobada su posición por
métodos radiológicos (Rx o escopia) se retira el introductor.
-
Se
realiza una incisión de 1 cm. en el punto de punción y otras similar
en el punto de salida del catéter, habitualmente en el esternón.
-
Se
diseca la piel desde el punto de punción venosa hasta el punto de
salida del catéter a piel mediante el tunelizador. Se conecta el
extremo distal del catéter al tunelizador y se retira éste junto con
el catéter.
-
Se
desliza la parte proximal del catéter sobre la guía metálica
procurando que la punta distal de la guía sobresalga siempre. Suele
ser necesario cortar el catéter para acomodarlo al tamaño del
paciente.
-
Se
inicia la perfusión de SSF y se comprueba la colocación del catéter
mediante una Rx de tórax.
-
Si
en catéter no va a utilizarse inmediatamente, se retira la perfusión
de SSF y se hepariniza.
-
Se
cierran las incisiones con seda. Se puede unir el catéter al plano
subcutáneo, pero evitando su obstrucción.

Imagen 8:
Técnica de implantación de catéter tunelizado.
Protocolo post-implantación:
-
A
su llegada de quirófano, monitorizar al niño.
-
Mantener la cama incorporada durante las primeras 6 h., si lo
tolera.
-
Control de la zona de inserción, así como de la tunelización para
vigilar la aparición de sangrados o hematomas. Si esto ocurre,
colocar apósito compresivo.
-
Administrar la analgesia pautada.
-
A
las 24 horas tras la implantación, retirar el apósito y mediante
técnica aséptica:
-
Comprobar que refluye sangre de las luces del
catéter: extraer un poco de sangre y a continuación heparinizar
cada luz si el catéter va a permanecer en reposo.
-
Controlar los puntos de sutura, comprobar que el
manguito de dacrón se encuentra por debajo del tejido subcutáneo
y movilizar las luces del catéter.
-
Realizar cura estéril de la zona de inserción del
catéter: retirar restos de sangre, aplicar antiséptico (con
movimiento circular desde catéter hacia fuera) y colocar apósito
transparente de poliuretano tipo Tegaderm®.

Imagen 9:
Aplicación de antiséptico con movimiento circular.
Cuidados de Enfermería de los catéteres tunelizados (tipo Hickman):
A)
CUIDADOS DEL PUNTO DE INSERCIÓN
-
No
retirar los puntos de sutura, se desprenden solos. A los 20-40 días
tras la implantación, el tejido se engrosa alrededor del manguito de
dacrón y el catéter queda sujeto.
-
Mantener el punto de inserción del catéter y las luces de éste
limpios y secos en todo momento. En ocasiones puede ser necesaria la
aplicación de protectores cutáneos no irritantes tipo Cavilón®
para evitar la irritación del tejido circundante (también ayudan a
que se adhiera mejor el apósito transparente).
-
Realizar cura estéril y cubrir con apósito transparente de
poliuretano una vez a la semana o antes si se despega, está mojado o
visiblemente sucio.
-
Vigilar en todo momento la presencia de signos de infección, para lo
que será de gran ayuda el apósito transparente, que permitirá ver la
zona inserción del catéter y los puntos de sutura sin necesidad de
retirar el apósito.
-
Registrar los procedimientos realizados en la historia del niño.
B)
CUIDADOS DEL CATÉTER, LAS LUCES Y LAS
CONEXIONES
-
Utilizar material estéril y extremar las medidas de asepsia en
toda manipulación del catéter.
-
En
las diferentes técnicas a realizar, emplear jeringas de 10 ó 20 ml.,
dado que las jeringas pequeñas generan mayor presión que las
grandes.
-
Cuando sea necesario desconectar el catéter, procurar hacerlo
siempre por debajo de la altura del corazón previo clampado de las
luces (para evitar el embolismo aéreo).
-
Evitar la infusión de soluciones por gravedad. Utilizar bombas de
infusión.
-
Lavar el sistema con SSF entre distintas medicaciones (para evitar
precipitados), evitando continuas desconexiones proximales al
catéter. Es preferible lavar el sistema ya existente y poner la
medicación en el mismo.
-
Si
el niño tiene Alimentación Parenteral, no mezclar nunca ésta con
otros medicamentos y utilizar una sola luz para su infusión. El
sistema ha de cambiarse cada 24 h., al mismo tiempo que se cambia la
bolsa de la alimentación.
-
Este cambio debe realizarse de forma estéril, y es conveniente lavar
el catéter con SSF entre bolsa y bolsa.
-
Cambiar los tapones de cada luz cada 72 h. y en cada desconexión.
Retirar las llaves de tres vías cuando no sean necesarias. Cambiar
las conexiones y los sistemas de perfusión cada 72 h.
-
Heparinizar aquellas luces del catéter que no estén utilizando.
-
Registrar los procedimientos realizados en la historia clínica.
C)
HEPARINIZACIÓN (SELLADO) DEL CATÉTER
-
Consiste en la inyección de 3 ml. suero salino heparinizado a una
concentración de 20 U.I./ml. (1 ml. de Hep Na 1% en 50 ml. de SSF)
previo lavado con 3 ml. de SSF.
-
Se
debe realizar haciendo presión positiva: cerrar la pinza de clampado
mientras se inyectan los últimos 0,5 ml.
-
Utilizar técnica estéril y una jeringa estéril cada vez que inyecte
SSF o suero heparinizado.
-
Se
procederá a heparinizar las luces el catéter:
-
Registrar la heparinización en la historia del niño.
D)
EXTRACCIONES DE SANGRE
-
Deben realizarse mediante técnica estéril.
-
Para toma de muestras de sangre, utilizar la luz del catéter con
conexión roja.
-
En
catéteres de más de una luz, clampar la infusión contigua durante la
maniobra de extracción.
-
Lavar el catéter con 3 ml. de SSF (para comprobar la permeabilidad
del catéter y para que los resultados de la analítica sean más
fiables).
-
Extraer 8-10 ml. de sangre y proceder según las normas de la unidad
en cuanto a la reintroducción de ésta.
-
Extraer la cantidad de sangre necesaria para las pruebas a realizar.
-
Lavar de nuevo el catéter con 3 ml. de SSF (para limpiar el interior
del catéter de precipitados sanguíneos).
-
Heparinizar el catéter o conectarlo al sistema de infusión.

Imagen 10:
Catéter tipo Hickman conectado a perfusión continua.
E)
TRANSFUSIÓN DE HEMODERIVADOS
-
Utilizar la luz del catéter con conexión roja para transfundir
componentes sanguíneos.
-
No
añadir ninguna solución ni medicación (excepto SSF) en caso de
lentitud de la infusión.
-
Lavar el catéter con SSF antes y después de transfundir.
-
No
sobrepasar las 4 h. de infusión desde el momento de colgar la bolsa.
F)
DESOBSTRUCCIÓN CON UROKINASA
Se trata de una técnica que se lleva a cabo bajo prescripción
facultativa.
Para deshacer un coágulo sanguíneo no se puede administrar heparina, ya
que ésta puede poner en circulación un trombo con el riesgo que esto
conlleva. En cambio, la urokinasa (UK) es un agente fibrinolítico capaz
de desobstruir el catéter bloqueado por depósitos de fibrina o coágulos.
-
Lavado higiénico de manos y colocación de guantes estériles.
-
Colocar paño estéril en el tórax del niño, próximo a la zona de
inserción del catéter.
-
Reconstituir la UK (2 ml. de agua para inyección para un vial de
100.000 U.I.). Diluir la solución reconstituida hasta 20 ml.
(introducir la solución reconstituida en una jeringa de 20 ml.
cargada con 18 ml de SFF) para obtener una solución con una
concentración de 5.000 U.I./ml. de UK. Reservar la jeringa sobre el
paño estéril.
-
Clampar, si no están clampadas, las luces del catéter no obstruidas.
-
Nuevamente, lavado higiénico de manos y colocación de guantes
estériles.
-
Con ayuda del personal auxiliar, cargar una jeringa de 20 ml. con
SSF, conectarla a una llave de 3 vías y purgar ésta.
-
Clampar la luz obstruida y conectar la llave de 3 vías con la
jeringa en el extremo.
-
Desclampar el catéter (la luz obstruida) y tratar de infundir y
aspirar para comprobar el grado de obstrucción.
-
Clampar, retirar la jeringa de SSF y conectar la jeringa precargada
con la dilución de UK.
-
Desclampar y tratar de introducir 2 ml. si se trata de la luz de
conexión roja y 1 ml. si se trata de la blanca o la azul.
-
Si
no es posible, no ejercer una alta presión con el émbolo de la
jeringa, pues existe el riesgo de romper el catéter con la
consiguiente embolización de éste, o bien el desprendimiento de
trombos que se liberarían a la circulación. Se empleará en este caso
la técnica de “presión negativa” para hacer un efecto de vacío que
permita la entrada de la UK:
-
clampar y conectar una jeringa de 10 ml. vacía en
la vía que queda libre de la llave de 3 vías.
-
poner en comunicación el catéter con la jeringa
vacía mediante la llave (cerrada hacia la UK), desclampar y
aspirar suavemente hasta que el émbolo retroceda 7-8 ml.
-
poner en comunicación el catéter y la jeringa
cargada con la dilución de UK (llave cerrada hacia la jeringa
vacía) y observar la cantidad que es aspirada por el efecto
vacío.
-
repetir los pasos anteriores hasta introducir los
2 ó 1 ml., según corresponda, de la dilución de UK.
-
Clampar el catéter o cerrar hacia este la llave de 3 vías y esperar
15-30 min. para dejar actuar el fibrinolítico.
-
Desclampar y aspirar sin forzar hasta conseguir el retroceso de
sangre.
-
Si
no refluye, se puede repetir el proceso hasta un máximo de 3 veces.
-
Una vez desobstruido, desechar 5 ml. de líquido o sangre y lavar el
sistema con 10 ml. de SSF.
-
Heparinizar el catéter o conectar a perfusión continua.
-
Registrar la administración de UK en la historia del niño.
Complicaciones de los catéteres tunelizados (tipo Hickman):
Las complicaciones asociadas a la implantación y uso este tipo de
catéteres son:

Tabla 2:
Complicaciones de los catéteres tunelizados.
CATÉTERES TOTALMENTE IMPLANTADOS (Tipo Reservorio)
Descripción del dispositivo:
Los catéteres tipo Reservorio constan de:

Imagen 11.
Radiopaco y fabricado en titanio (generalmente) o acero inoxidable y
polietileno, en su base posee orificios para su fijación en tejido
celular subcutáneo.
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Imágenes 12 y 13: Reservorios fabricados en distintos
materiales. |
En el reservorio podemos distinguir:

Imagen 14.
-
Catéter.
-
De silicona o poliuretano, es radiopaco. Los
calibres van de 4,5 Fr a 12 Fr.
-
Se inserta en el portal o reservorio a través de
la conexión.
-
Los reservorios pueden ser de cámara única o
doble. Los de doble cámara pueden estar conectados a un catéter
de una o dos luces (estos últimos permiten la administración
simultánea de fármacos incompatibles entre sí).
-
También pueden ser de alto o bajo perfil. Los de
bajo perfil (menor grosor) se caracterizan por tener un menor
espesor, lo que permite un mejor y amplio uso en niños pequeños
y recién nacidos.

Imagen 15.
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Imágenes 16, 17, 18 y 19: Agujas tipo Gripper o Huber. |
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Imagen 20: Aguja Gripper o Huber con sistema de seguridad. |
Con ellas se atraviesa el tejido subcutáneo llegando hasta la cámara que
va unidad al catéter.
Es importante que las agujas sean del calibre y longitud apropiadas.
El calibre va de 19 G a 22 G y se recomienda utilizarlos de la siguiente
manera:
-
19
y 20 G: cuando es necesaria la administración de sustancias
viscosas.
-
22
G: cuando el enfermo necesita sustancias más fluidas.
-
A
menor calibre de la aguja (mayor G), más durará la membrana
autosellante.
-
Es
preferible que la aguja tenga línea de extensión o alargadera con
clamp incorporado.
Ventajas/Inconvenientes:
|
VENTAJAS |
INCONVENIENTES |
-
Menor índice de infecciones.
-
Permite un elevado número de punciones.
-
Comodidad para el paciente.
-
No afecta a la imagen corporal del niño.
-
No es necesario cuidar de manera especial la zona de
implantación.
|
-
Contraindicado en pacientes querequieren TMO.
-
Hay que pinchar la piel del enfermo.
|
Protocolo pre-implantación:
El protocolo pre-implantación es el mismo que para los catéteres
tunelizados.
Zonas de implantación:
-
Vena cava superior (torácica): es la zona preferente de
implantación. De ahí el nombre de Reservorio Venoso Central (RVC).
-
Vena basílica (periférica): en este caso, se tratará de un
Reservorio Venoso Periférico (RVP).

Imagen 21:
Zonas de implantación de RVS.
Técnica de implantación:
Los catéteres tipo reservorio son implantados mediante técnica
percutánea por el cirujano pediátrico habitualmente en quirófano.
-
Se
canaliza la vena yugular o el tronco venoso braquiocefálico del
mismo modo que en el caso de una vía central utilizando el dilatador
y el sistema introductor “peel away”. Una vez colocado el catéter y
comprobada su posición por métodos radiológicos (Rx o escopia) se
retira el la guía metálica y el introductor.
-
Se
realiza una incisión de 3 cm. por debajo de la clavícula y
paralelamente a la misma, y se despega el plano subcutáneo de la
piel en una superficie de unos 2 cm2 mediante disección
quirúrgica. Se comprueba que haya espacio suficiente para el
reservorio y que exista un plano óseo para apoyar el portal.
Generalmente se coloca en el tejido celular subcutáneo de la región
submamilar derecha.
-
Se
tuneliza el catéter hasta la incisión y se conecta al reservorio. Se
verifica que la unión de éste y el catéter es hermética y que el
catéter está permeable.
-
Se
coloca el reservorio en la superficie subcutánea disecada y se fija
con sutura no absorbible al plano subcutáneo.
-
Se
cierra el plano subcutáneo son sutura reabsorbible y la piel con
seda.

Imagen 22:
Técnica de implantación de RVS.
-
Se
punciona el reservorio con una aguja tipo Huber y se inicia la
perfusión con SSF.
-
Se
realiza Rx de control de tórax.
-
Se
comprueba la inexistencia de hematoma o seroma a nivel de la zona
disecada.
-
Se
retira la perfusión de SSF y se hepariniza el reservorio.
Protocolo post-implantación:
-
A
su llegada de quirófano, monitorizar al niño.
-
Mantener la cama incorporada durante las primeras 6 horas, si lo
tolera.
-
Vigilar posibles sangrados en la zona de inserción y hematomas en el
túnel subcutáneo. Si esto último ocurre, colocar apósito compresivo
y frío local.
-
Administrar la analgesia pautada.
-
Realizar cura estéril de la zona de inserción mediante técnica
aséptica a las 24 h. tras la implantación o antes si el apósito se
despega, está mojado o sucio.
Cubrir la
herida quirúrgica con apósito transparente de poliuretano.
-
Si
el reservorio no viene pinchado de quirófano, pincharlo a las 48-72
h. (cuando haya disminuido la inflamación), comprobar que refluye
sangre y heparinizarlo. Consignar el estado de los puntos de sutura.
-
La
ducha, el baño o el lavado es posible desde el día siguiente a la
implantación.
Cuidados de Enfermería de los catéteres totalmente implantados (tipo
Reservorio):
A)
CUIDADOS DE LA ZONA DE IMPLANTACIÓN
-
Controlar los puntos de sutura de la bolsa que contiene el
reservorio. Retirarlos cuando se tenga la completa seguridad de que
la herida quirúrgica está totalmente cicatrizada (habitualmente 8-10
días) y dejar la zona al aire.
-
Cuando el RVS esté funcionante (en perfusión continua), realizar
cura estéril y cubrir con apósito transparente de poliuretano una
vez a la semana o antes si se despega, está mojado o visiblemente
sucio.
-
Vigilar la presencia de signos de infección de la herida quirúrgica.
-
Registrar la cura de la herida en la historia del niño.
B)
CUIDADOS DEL RESERVORIO
-
Una vez implantado el reservorio, éste puede utilizarse
transcurridas 72 h.
-
Mantener las máximas condiciones de asepsia y utilizar
material estéril en toda manipulación del reservorio.
-
En
las diferentes técnicas a realizar, no utilizar jeringas de menos de
10 ml. (generan mayor presión y pueden separar el catéter de la
cámara).
-
Manipular la alargadera por debajo de la aurícula del niño para
evitar la entrada de aire en caso de desconexión accidental.
-
Cuando el reservorio tiene conectada una perfusión continua, se
recomienda cambiar la aguja cada 7 días.
-
Cuando el reservorio está en reposo (no está siendo utilizado), la
aguja no está insertada. El único cuidado que se requiere es
mantener la zona limpia y seca, manipulando lo menos posible en
dicha zona y preservando la zona de golpes.
-
Cuando se usen sistemas de doble luz, los cuidados se aplicarán a
cada una de ellas.
-
Evitar la infusión de soluciones por gravedad. Utilizar bombas de
infusión.
-
Lavar el sistema con SSF entre distintas medicaciones, evitando
desconexiones proximales al catéter. Evitar también las continuas
desconexiones al cambiar el sistema para cada medicación (es
preferible lavar el sistema ya existente y poner la medicación en el
mismo).
-
Si
el niño tiene Alimentación Parenteral, cambiar de forma estéril el
sistema de infusión cada 24 h., al mismo tiempo que se cambia la
bolsa de la alimentación.
-
Retirar las llaves de tres vías cuando no sean necesarias. Cambiar
las conexiones y los sistemas de perfusión cada 72 h.
-
Registrar los procedimientos realizados en la historia clínica.
C)
HEPARINIZACIÓN (SELLADO) DEL RVS
-
Puncionar siempre el reservorio mediante técnica estéril, utilizando
una jeringa estéril cada vez que inyecte SSF o suero
heparinizado.
-
Palpar el reservorio para calcular el largo de la aguja que se va a
necesitar.
-
Lavado higiénico de manos y colocación de guantes estériles.
-
Colocar paño estéril fenestrado en la zona del reservorio.
-
Limpiar la zona del reservorio con gasas estériles y solución
antiséptica, desde el centro a la periferia con movimientos en
espiral.

Imagen 23.
-
Cargar, con ayuda del personal auxiliar, SSF en una jeringa de 20
ml.
-
Conectar la jeringa a la alargadera de la aguja, y tras purgarla,
clamplar la pinza y dejarla en el campo estéril.
-
Desinfectar por segunda vez la piel de la zona con nuevas gasas
impregnadas en antiséptico.
-
Con la mano no dominante, localizar e inmovilizar la cámara del
reservorio y sujetarla entre el dedo índice y el pulgar de forma
suave pero firme, con el fin de que no se mueva la cámara.
 |
 |
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Imágenes 24 y 25. |
-
Tomar la aguja conectada a la jeringa con la mano dominante,
retirando en el último momento el protector de la aguja.
-
Si
se trata de un niño grande, pedirle que inspire (el portal se
acercará más a la superficie y quedará más fijo).
-
Introducir la aguja a través de la piel de forma perpendicular al
reservorio.
 |
 |
|
Imagen 26 y 27. |
-
Se
notará una pequeña resistencia al atravesar la membrana de silicona;
continuar presionando hasta llegar al suelo de la cámara, momento en
el que se sentirá que la punta de la aguja toca una zona metálica.
-
Desclampar la alargadera y comprobar la permeabilidad aspirando
sangre.
-
Clampar nuevamente y retirar la jeringa.
-
Cargar SSF en otra jeringa, conectarla a la alargadera y desclampar.
-
Introducir 3-5 ml. de SSF a la vez que se gira 360º la aguja en el
portal (así se asegurará la correcta limpieza de la cámara,
procurando no dejar sangre en la alargadera.
-
Cerrar de nuevo el clamp.
-
Cargar en otra jeringa con suero salino heparinizado a una
concentración de 20 U.I./ml. (1 ml. de Hep Na 1% en 50 ml. de SSF),
conectarla a la alargadera y desclampar.
-
Introducir 3-5 ml. de suero salino heparinizado girando también la
aguja 360 º.
-
Clampar la alargadera haciendo presión positiva: mientras se
inyectan los últimos 0,5 ml.
-
Retirar la aguja sujetando la cámara para evitar su movilización con
el dedo índice y pulgar de la mano no dominante junto con una gasa
estéril. Coger la aguja con la mano dominante y, dado un tirón seco
hacia fuera perpendicular a la piel extraer la aguja. Presionar
ligeramente con la gasa la zona de punción.
-
Colocar apósito en la zona de punción. Puede ser retirado a los 20
min.
-
Se
procederá a heparinizar el RVS:
-
después de quimioterapia tipo VM 26 y
5-fluoracilo, cambiando o retirando también la aguja (para
evitar el riesgo de trombosis),
-
cada 7 días cuando el reservorio esté
funcionante, coincidiendo con el cambio de aguja,
-
después de cada uso cuando no se vaya a utilizar
(si va a estar sin infundir más de 5 min., es conveniente
heparinizarlo), y
-
periódicamente cada mes.
-
Registrar la heparinización en la historia del niño.
D)
EXTRACCIONES DE SANGRE
-
Deben realizarse mediante técnica estéril.
-
Si
el reservorio estuviese pinchado, lavarlo con 3-5 ml. de SSF como se
ha descrito anteriormente.
-
Extraer 8-10 ml. de sangre y proceder según las normas de la unidad
en cuanto a la reintroducción de ésta.
-
Extraer la cantidad de sangre necesaria para las pruebas a realizar.
-
Lavar de nuevo el reservorio con 3-5 ml. de SSF (para limpiar el
interior de la cámara).
-
Heparinizar el RVS o conectarlo al sistema de infusión.

Imagen 31:
Catéter tipo Reservorio conectado a perfusión continua.
E)
TRANSFUSIÓN DE HEMODERIVADOS
-
Lavar con SSF antes de transfundir.
-
Para concentrados de hematíes, utilizar una aguja de calibre 19-20
G. Para los restantes, 22 G.
-
Una vez terminada la transfusión, lavar de nuevo el reservorio.
-
No
sobrepasar las 4 horas de infusión desde el momento de colgar la
bolsa.
F)
DESOBSTRUCCIÓN CON UROKINASA
Recordar que se trata de una técnica que se lleva a cabo bajo
prescripción facultativa.
-
Lavado higiénico de manos y colocación de guantes estériles.
-
Colocar paño estéril en el tórax del niño, próximo a la zona de
punción del reservorio.
-
Reconstituir la uroquinasa para obtener una concentración de 5.000
U.I./ml. Reservar la jeringa sobre el paño estéril.
-
Nuevamente, lavado higiénico de manos y colocación de guantes
estériles.
-
Con ayuda del personal auxiliar, cargar una jeringa de 20 ml. con
SSF, conectarla a una llave de 3 vías y purgar ésta.
-
Cargar una jeringa de 20 ml. con SSF, conectarla a una llave de 3
vías y purgar ésta.
-
Clampar la alargadera de la aguja y conectar en el extremo la llave
de 3 vías con la jeringa.
-
Desclampar la alargadera y tratar de infundir y aspirar para
comprobar el grado de obstrucción.
-
Clampar, retirar la jeringa de SSF y conectar la jeringa precargada
con la dilución de UK.
-
Desclampar y tratar de introducir 2 ml. de la dilución. Si no es
posible, se empleará en este caso la técnica de “presión negativa”:

Imagen
32.

Imagen
33.

Imagen
34.
-
Clampar la alargadera o cerrar al reservorio la llave de 3 vías y
esperar 15-30 min. para dejar actuar el fibrinolítico.
-
Desclampar y aspirar sin forzar hasta conseguir el retroceso de
sangre.
-
Si
no refluye, se puede repetir el proceso hasta un máximo de 3 veces.
-
Una vez desobstruido, desechar 5 ml. de líquido o sangre y lavar el
sistema con 10 ml.
-
Heparinizar el reservorio o conectar a perfusión continua.
-
Clampar la alargadera o cerrar hacia el reservorio la llave de 3
vías y esperar 15-30 min. para dejar actuar el fibrinolítico.
-
Desclampar y aspirar sin forzar hasta conseguir el retroceso de
sangre.
-
Si
no refluye, se puede repetir el proceso hasta un máximo de 3 veces.
-
Una vez desobstruido, desechar 5 ml. de líquido o sangre y lavar el
sistema con 10 ml. de SSF.
-
Heparinizar el RVS o conectar a perfusión continua.
-
Registrar la administración de UK en la historia del niño.
Complicaciones de los catéteres totalmente implantados (tipo
Reservorio):
Las complicaciones asociadas a la utilización de catéteres tipo
Reservorio son:

Tabla 3:
Complicaciones de los catéteres totalmente implantados.
Pensamiento crítico
El uso de catéteres venosos centrales de larga duración pacientes
pediátricos es de gran ayuda para el tratamiento intravenoso prolongado,
sobre todo en unidades de Oncología Pediátrica. Sin ellos, las punciones
venosas repetidas pueden comprometer en poco tiempo el sistema venoso
periférico y hacer necesaria la interrupción del tratamiento.
Es
de vital importancia que el personal de enfermería conozca el
funcionamiento de los distintos sistemas de acceso venoso permanente,
las pautas de cuidados y mantenimiento y las complicaciones que se
pueden producir y cómo resolverlas para el adecuado funcionamiento de
estos dispositivos.
Para cualquier enfermo crónico, y en especial los niños, la diversidad
de criterios del personal sanitario es fuente de angustia y
desorientación. El presente capítulo trata de dar unas pautas
sencillas que ayuden al personal de enfermería a unificar criterios y
establecer pautas de actuación en el cuidado de los niños que tienen
implantado un catéter de este tipo. Entre ellas, cabe destacar que toda
manipulación del catéter se realice en condiciones de asepsia absoluta y
que la vigilancia, especialmente en las primeras horas tras su
implantación, sea constante y rigurosa con el fin de evitar las
complicaciones asociadas.
Bibliografía utilizada
-
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Glosario y siglas utilizadas
-
RVS:
Reservorio Venoso Subcutáneo.
-
IV: Intravenosa.
-
CDC:
Centers for Disease Control and Prevention
-
Rx.:
Radiografía.
-
ECG:
Electrocardiograma.
-
SSF:
Suero salino fisiológico.
-
h.:
Horas.
-
ml.:
Mililitros.
-
U.I.:
Unidades Internacionales.
-
Hep Na:
Heparina Sódica.
-
UK:
Urokinasa.
-
min:
Minutos.
-
TMO:
Transplante de Médula Ósea.
-
RVC:
Reservorio Venoso Central.
-
RVP:
Reservorio Venoso Periférico.
-
cm.:
Centímetros.
-
cm2:
Centímetros cuadrados.
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