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Capitulo 37: Docencia en cuidados críticos pediátricos y neonatales


Autores:

  • Antonio José Ibarra Fernández

    •  Correo: aibarra@aibarra.org

    •  Titulación académica: Diplomado en Enfermería

    •  Centro de Trabajo: Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos y Neonatales. Hospital Torrecárdenas. Almería. España

  • Victoria García Casas

    •  Correo: vickiga@hotmail.com

    •  Titulación: Estudiante de Diplomatura de Enfermería

    •  Centro de trabajo: Escuela Universitaria de Enfermería. Almería. España

  • Karina Anabel Ayala Taucan

    •  Correo: savia_viva@hotmail.com

    •  Titulación: Estudiante de Licenciatura de Enfermería

    •  Centro de trabajo: Universidad Andrés Bello. Facultad de Enfermería. Santiago. Chile


Resumen:

Uno de los aspectos más importantes en la instrucción de un profesional de enfermería es la docencia. Esta viene dada en la actualidad por dos etapas bien definidas, la etapa pregrado y la etapa postgrado y esta ultima se puede dividir a su vez por formaciones regladas por especialidades, master y en ocasiones en doctorado.

Esta viene dada por una metodología en el aprendizaje, que a su vez viene dada por la adquisición de un conocimiento, una habilidad y actitud en las tareas de enfermería. En este capitulo vamos a tratar el método que a nuestro parecer es el más idóneo para adquirir conocimientos, habilidades y actitudes, tanto en la docencia pregrado como en la docencia postgrado. Este método es el denominado Aprendizaje Basado en Problemas (ABP).


Docencia en cuidados críticos pediátricos y neonatales

Introducción

   El ABP (Aprendizaje Basado en Problemas) es una metodología docente basada en el estudiante como protagonista de su propio aprendizaje. Facilita no sólo la adquisición de conocimientos de la materia, sino también ayuda al estudiante a crear una actitud favorable para el trabajo en equipo, capacitándole para trabajar con otros, acontecimiento imprescindible en la formación de profesionales enfermeros en los que la realidad laboral y docente se sostiene sobre el trabajo en equipo.

    El ABP enseña al estudiante los contenidos de la asignatura basándose en casos, similares a los que el estudiante vive en sus prácticas clínicas y en su futura realidad laboral. Ese “realismo” le ayuda a elaborar la información, alejándole del aprendizaje teórico, sin referencia a la realidad. Con este aprendizaje los estudiantes comparten la posibilidad de practicar y desarrollar habilidades. Este método permite al estudiante la observación y análisis de actitudes y valores que durante el método tradicional docente no pueden llevarse a cabo (Freire, 1975).

    El ABP busca que el estudiante comprenda y profundice adecuadamente en la respuesta a los problemas que se utilizan para aprender, entrando a formar parte de sus análisis estructuras científicas, filosóficas, sociológicas, históricas y prácticas. Los estudiantes trabajan de manera colaborativa en grupos pequeños, de 8 a 12 personas, y bajo la supervisión de un tutor, analizan y resuelven un problema, seleccionado especialmente para el logro de determinados objetivos en diferentes materias. Pero el objetivo final no es la resolución del problema. El problema  se utiliza como sustento de la identificación de los temas de aprendizaje, para su estudio de manera independiente o grupal.

    Como vemos, el trasvase pasivo de la información que se establece a través del método tradicional queda superado en el ABP. Este método también despierta la curiosidad del estudiante por indagar sobre los casos, lo que en el futuro propiciará un espíritu investigador.

 

¿Como se harían las tutorías?

    En efecto, el Aprendizaje Basado en Problemas se desarrolla mediante tutorías, en las que el grupo trabaja el análisis de casos que se asemejan a acontecimientos reales. Cada caso se divide en 2 supuestos, y se desarrolla en 3 tutorías.

    El primer supuesto se presenta en la primera tutoría y contiene una información básica sobre el caso, con la que el grupo empieza a trabajar en líneas-clave. El segundo supuesto se reparte a los componentes del grupo en la segunda tutoría. La información de esta segunda parte suele complementar la información del caso y puede abrir nuevas líneas de trabajo para el grupo.

    En cada caso se diseñan problemas que permiten cubrir los objetivos de una o varias materias. Se deben buscar asuntos de interés para el estudiante y propiciar un tiempo donde discutir la información recogida.

    En la primera tutoría se entrega una copia escrita de la primera parte del caso y se realiza su lectura.  Los estudiantes leen, trabajan y analizan el escenario sobre el que se presenta el problema; identifican lo que saben o lo que creen saber acerca del caso, poniendo en práctica todo el conocimiento previo que poseen en relación a los diversos temas docentes que se ponen en juego. Este conocimiento previo procede de sus conocimientos a lo largo de la carrera, experiencias durante las prácticas, lectura bibliográfica, experiencias personales o familiares.

    El debate acerca del caso va organizando al grupo en lo referente a los aspectos desconocidos del problema, que siendo adecuadamente estructurados, darán lugar a la búsqueda de información necesaria para resolverlo y lograr los objetivos establecidos en cada tutoría.

    Los componentes del grupo se reparten la información desconocida para organizar su búsqueda, ya sea en libros, consultas a expertos, Internet. Elaboran una lista de la información necesaria para dar solución al problema, así como de los conceptos básicos imprescindibles para conocer la materia.

    En la segunda tutoría se organiza toda la documentación encontrada por cada uno de los miembros del grupo, elaborándose dentro del grupo y  dando significado a la información necesaria para concretar el caso.

     Una vez unificada y elaborada esta información, se lee la segunda parte del caso y se discuten los nuevos escenarios que se presentan a la luz de la información recogida por el grupo a partir de la primera parte del caso. Nuevamente se identifica el conocimiento previo, se debate acerca de los elementos desconocidos y se proponen hipótesis en relación a los datos aportados dentro de esta segunda parte. El grupo analiza la información recopilada y se buscan nuevas opciones y posibilidades para la resolución del problema, identificando los temas a estudiar y estableciendo una lista de tareas para la próxima tutoría. Toda esta información se resume y reestructura para proceder a buscarla y analizarla de cara a la tercera tutoría.

     En la tercera tutoría se reorganiza toda la información trabajada durante el caso y se intentan elaborar unas conclusiones relativas al mismo.

     Existe un factor de suma importancia que debe ser tomado en cuenta durante la evolución y consecución de los objetivos marcados: la evaluación del trabajo grupal por parte del tutor y por los propios componentes del grupo. Este proceso de retroalimentación o “feed-back” debe ser constante y realizarse en cada una de las tutorías, de tal manera que sirva de estímulo para la mejora personal y grupal en todo el proceso. Al final de cada tutoría se reserva un tiempo para esta evaluación. Tanto el grupo como el tutor deben evaluar tres estructuras de interrelación:

  • La relación del grupo con los objetivos, medios y contenidos del aprendizaje.

  • La relación de los diferentes miembros dentro del grupo.

  • La relación de los miembros con el tutor del grupo.

¿Quienes son los protagonistas?

    Entre las modificaciones introducidas en el método para adaptarlo a nuestro contexto educativo destaca un reparto de protagonistas diferenciado, que, si bien no ha cambiado en cuanto a su denominación, si que ha sufrido algunas variaciones a lo largo de la experiencia.

    El estudiante se constituye en el actor principal de la obra, es el centro de la metodología. Una metodología que le permite:

  • Adaptarse a los cambios

  • Fomentar un espíritu crítico

  • Aprender a aprender

  • Trabajar y aprender en equipo

    El estudiante se convierte en el responsable de su propio aprendizaje y para ello se le proporcionan medios materiales y humanos.

    Esto nos lleva a acercarnos a un protagonista elíptico, pero sin el que la película no habría podido realizarse, el productor, el que pone los medios: la institución. La institución creyó desde el principio en esta metodología y vio el reto que suponía para los objetivos del centro (perfil profesional). Comprendió las ventajas que proporcionaba al estudiante y los costes que la institución debía realizar, tanto de naturaleza  material, como humana.

    La importancia de las nuevas tecnologías en el acceso a una información que en Ciencias de la Salud se renueva cada lapso de entre 3 y 5 años, dependiendo de las especialidades, es fundamental para el aprendizaje del estudiante. Además, en la actualidad, Internet permite no sólo la permanente actualización de conocimientos, sino también hacerlo en un tiempo cada vez más rápido.

    De todas formas, el centrar el esfuerzo en construir una red de relaciones que ayudara al estudiante en su aprendizaje:

  • Proporcionar habilidades en informática a los estudiantes.

  • Establecer relaciones con Bibliotecas de Ciencias de la Salud que pudieran asumir las demandas de información de nuestros estudiantes.

  • Proporciona una red de apoyo personal al estudiante a través de las figuras del coordinador de la asignatura, el experto y el tutor.

  • El tutor es el “lazarillo” del estudiante en su proceso de aprendizaje. Es el más cercano al estudiante y el que, con su actuación, facilita el aprendizaje y conoce la evolución del grupo y del estudiante. El tutor evalúa los aspectos actitudinales y de habilidad de cada estudiante y del grupo.

  • El coordinador de asignatura, por su parte, se convierte en una pieza esencial del método, ya que es el que diseña los objetivos de aprendizaje y los casos con los que los estudiantes cumplirán tales objetivos.

  • Por su parte, el experto es el que conoce en profundidad la materia que el estudiante aprende con esta metodología y es un recurso de consulta acerca de las dudas que le pueden surgir en la elaboración del conocimiento.

    En el ABP, el profesor a cargo del grupo actúa como un tutor en lugar de ser un docente experto en el área y transmisor del conocimiento a través de clases magistrales. Su tarea consiste en ayudar a los estudiantes a identificar, reflexionar y desarrollar el conocimiento previo (qué conocen o creen conocer en relación al caso expuesto), y a señalar las diferentes necesidades de información para completar los objetivos definidos.

    Parte de su labor es guiar y motivar al estudiante a continuar con el trabajo y alcanzar las metas de aprendizaje predefinidas. El tutor no se muestra como un observador pasivo; debe participar activamente, conduciendo el proceso grupal, asegurándose de que no se olvida el objetivo establecido.

    Esta tarea se logra a través de preguntas que fomentan un análisis de la información recabada, así como una reflexión crítica de toda esta información. Estas preguntas deben hacerse en el momento adecuado, ya que esto contribuye a mantener el interés del grupo y a que los estudiantes recopilen la documentación adecuada de manera precisa.

     Las habilidades del tutor se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Tener conocimiento de la materia y conocer los objetivos de aprendizaje de la asignatura.

  • Tener constancia de los pasos necesarios para promover el ABP, y por tanto, de las habilidades, actitudes y valores que se estimulan con esta metodología de trabajo.

  • Conocer y dominar diferentes estrategias y técnicas de trabajo y evolución grupal, así como el conocimiento de la correcta realización de la evaluación grupal e individual.

  • Capacidad para la integración de conclusiones del trabajo de los estudiantes, así como la aportación de distintos puntos de vista para estimular la reflexión grupal y personal.

  • Realización de preguntas que estimulen y reten a los estudiantes de manera apropiada, motivándoles a la búsqueda de información y a la obtención de una adecuada manera de trabajo y organización grupal.

  • Habilidad para promover la utilización del pensamiento crítico en la resolución de problemas, así como en la identificación, evolución, desarrollo y organización del conocimiento previo del alumno acerca de la materia o materias que se proponen.

  • Habilidades para estimular y dinamizar el grupo de manera efectiva, promoviendo un discurso evolutivo, y que permita la identificación de los objetivos que han de alcanzarse con cada caso.

  • Evitar exponer lecturas magistrales al grupo, salvo que se identifique una oportunidad excepcional y se justifique la asignación de este rol.

  • Habilidades para la evaluación del proceso de aprendizaje y comportamiento del grupo y de  cada uno de sus componentes.

  • Realización en el grupo de una metodología de crítica constructiva, en la que predomine qué aprendizaje es positivo y qué capacidades deben ser mejoradas.

  • Cerciorarse de que los conocimientos que adquiere el estudiante son los adecuados a la luz de los objetivos propuestos.

    Como se ha podido observar, a través de esta metodología no sólo se pone en práctica la capacidad del estudiante para trabajar en grupo, sino que también se pueden evaluar determinados parámetros de análisis del aprendizaje que con el método docente tradicional no podrían ser observados ni valorados.

    Estos parámetros pueden ser:

  • La responsabilidad de cada componente, a la hora del compromiso establecido dentro del grupo, para aportar la información necesaria para cada supuesto.

  • Habilidades de comunicación, capacidad de escucha y contraste de opiniones de cada uno de los componentes del grupo.

  • Habilidad para identificar y saber elaborar el conocimiento previo, así como la información y contenidos que habrá de ir adquiriendo en relación con los objetivos de la materia, previamente identificados.

  • Capacidad para valorar la información recogida, saber relacionarla, elaborarla y aplicarla a cada caso.

  • Capacidad de cada componente de evaluar su participación y la del compañero dentro de las tutorías, estableciendo un compromiso mínimo de trabajo y participación.

  • Capacidad de cada componente de evaluar, en conjunto, el desarrollo grupal dentro de cada tutoría y a lo largo de cada caso, elaborando un discurso consecuente con el proceder individual y grupal.

    Por todos los argumentos expuestos, consideramos que esta forma de trabajo constituye una alternativa valiosa al método tradicional de aprendizaje.

    El estudiante es un sujeto activo dentro de su formación, puesto que es él quien busca el aprendizaje que considera necesario para la resolución de los problemas que se le plantean.

    Y por otra parte, es un método que resulta factible para ser utilizado por los profesores en la mayor parte de los contenidos académicos.

   El estudiante reconoce las ventajas del método, porque aumenta su capacidad para el autoaprendizaje y su capacidad crítica para analizar la información que les ofrece la búsqueda. Sin embargo, encuentran dificultades con el método, porque, al convertirse en elementos activos de su aprendizaje, se ven impelidos a dedicar más tiempo a estas asignaturas. Además, se muestran inseguros acerca de la suficiencia del conocimiento adquirido por este método.

    Las instituciones deben de hacer inversiones en recursos humanos para apoyar el aprendizaje activo del estudiante por este método, pero no fue capaz de implantar progresivamente el Aprendizaje Basado en Problemas en todo el currículo de la carrera. Quizá la dificultad inicial de realizar una inversión importante en nuevas tecnologías sea una de las causas que frenó esta implantación. Los estudiantes podrían haberse beneficiado de un acceso más rápido a la información gracias al uso de Internet y de las bibliotecas en red.

    El tutor se sintió elemento protagonista de la metodología gracias a su labor de facilitador del aprendizaje del estudiante. El apoyo formativo desde la Escuela contribuyó a crear una cantera de tutores, que ha ganado en capacidad de dinamizar el trabajo del grupo. Siguen, sin embargo, manifestando inseguridad acerca del papel sancionador del aprendizaje del estudiante.

    La actividad del experto también ha ido cambiando a lo largo de estos años. De ser un recurso a demanda del estudiante, pasó a disponer de un espacio fijo y cada vez más estructurado en el que se ofrecían claves para dinamizar el aprendizaje de conocimientos mediante Aprendizaje Basado en Problemas.

    El coordinador, finalmente, se convierte en el facilitador del desarrollo de la metodología en una determinada asignatura. Es el nexo de unión entre todas las figuras. Sin embargo, se ha convertido en el juez último al que recurren el resto de los protagonistas, dado que es él el que diseña los objetivos de aprendizaje y cómo han de ser evaluados.

 

¿Cuales son las perspectivas de futuro?

    El aprendizaje en Ciencias de la Salud se encuentra, cada vez de manera más imperiosa, con algunos retos que una metodología como el Aprendizaje Basado en Problemas puede ayudar a resolver.

  1. Los avances en biociencias, que hacen que el conocimiento sea obsoleto en breve tiempo. La cantidad de ensayos clínicos que se llevan a cabo, gracias a la financiación de la industria farmacéutica necesitan de espacios donde publicar los resultados de dicha investigación, por lo que la información crece a pasos agigantados.

  2. La actitud del paciente, que demanda cada vez un grado mayor y mejor de información.

    Además de estos dos aspectos, en el mundo de la educación universitaria se están produciendo algunos cambios que modifican sustancialmente las relaciones entre docentes y discentes:

  1. La tecnología informativa, que aumenta la capacidad de acceso a la información y de comunicación on-line, ha cambiado el patrón de relación estudiante-profesor. La comunicación internaútica permite intercambiar y discutir la información de ambos protagonistas, sin que tenga que mediar una cita personal.

  2. El Espacio Europeo de Educación Superior, que obliga a consensuar programas y ciclos formativos, propicia también cada vez más ofertas formativas a distancia que contribuyen a cambiar el espacio del que veníamos hablando.

    Hoy, con casi diez años de experiencia a nuestras espaldas nos preguntamos cuál va a ser el futuro de esta metodología en la universidad. A lo largo de la última década, políticos y profesionales de la educación de toda Europa han venido trabajando en la creación de un espacio europeo de educación superior. Uno de los pilares básicos del nuevo modelo educativo que se propone no es otro que el aprendizaje a lo largo de toda la vida. El aprendizaje basado en problemas (ABP) como metodología educativa recoge este espíritu de aprender a aprender, en un espacio en el que aprendizaje será un pilar para la construcción de la vida de los ciudadanos.

 

Responsabilidades éticas del profesional de enfermería

RESPONSABILIDADES DE LA ENFERMERA CONSIGO MISMA:

  1. El primer deber consigo mismo surge del principio fundamental: "si debo respetar a todo ser humano, también debo respetarme a mí mismo como tal".

  2. Trabajar por su mejoramiento y progreso en cuanto a capacitación y actualización permanente para crecer y mantener su competencia profesional a fin de prestar servicios de calidad. Evitar a toda costa la ineficiencia ,la mediocridad y la mala práctica.

  3. Mantener claros y firmes los principios y valores éticos para aplicarlos en el proceso de reflexión y toma de decisiones en la práctica cotidiana y en las situaciones que presentan dilemas éticos.

  4. Actuar en concordancia con los principios de ética y valores que fundamentan la profesión, sus propios derechos y los derechos de las personas que reciben los servicios o comparten su vida laboral y personal.

  5. Buscar medios que favorezcan su desarrollo integral como persona que ocupa un lugar en la familia y en la sociedad. Cultivar una sana autoestima y no permitir situaciones de abuso verbal, físico o psicológico.

  6. Mantener balance entre lo que la Enfermera da -respeto, lealtad, cariño, servicio-, y lo que ella guarde para sí misma -privacidad, tiempo, descanso, etc.

  7. Ser auténtica; mostrarse honestamente como es, sin imponer a otros sus valores y creencias.

  8. Cuidar su propia salud, ser ejemplo de estilos de vida saludables.

  9. Aplicar consigo misma el principio ético de no hacer daño.

  10. Ejercer su autonomía personal utilizando su capacidad crítica y analítica.

  11. Mantener una actitud asertiva, para lograr la integridad en su actuar. Ser firme para defender sus actuaciones y principios cuando está segura de ellos. Reconocer sus equivocaciones, tener valor para evitar actuar "porque así me lo ordenan", cuando se contradicen o violan principios de ética y valores.

  12. Desarrollar y mantener coherencia entre el saber, el pensar, el decir y el actuar.

  13. Mantener integrada la identidad personal con la identidad profesional, fundamentada en claros y firmes ideales de servicio a la sociedad.

  14. Desarrollar la capacidad de autocuidado con ella misma, cuidar a sus colegas y mantener su actitud auténtica de cuidado a los pacientes.

  15. Analizar las situaciones que le incomodan en su ejercicio profesional a través de la discusión ética. Mantener la cultura del diálogo.

RESPONSABILIDADES DE LA ENFERMERA CON LAS PERSONAS QUE RECIBEN SUS SERVICIOS:

  1. Brindar cuidado de enfermería integral, seguro oportuno, humanizado y con equidad a la persona, familia y grupos de la comunidad, respetando su cultura, religión, raza, mitos, edad, sexo, credo político, costumbres, creencias y valores.

  2. Proteger el derecho a la integridad genética, física, psíquica y espiritual de la persona durante todo el proceso del cuidado de enfermería.

  3. Asegurarse que al formular un medicamento o tratamiento se tenga el respaldo por medio de un protocolo o norma oficialmente establecido.

  4. Respetar y hacer respetar los derechos del paciente.

  5. Proteger el derecho a la vida de la persona desde el momento de la concepción o fertilización hasta la muerte.

  6. Salvaguardar en todos los momentos de la atención de enfermería los derechos a la confidencialidad, intimidad y privacidad de la persona, familia y grupos de la comunidad.

  7. Salvaguardar en las situaciones de atención de enfermería y de salud, los derechos de todas las personas y grupos vulnerables, tales como concebidos no nacidos, niños, gestantes, ancianos, enfermos mentales, discapacitados, refugiados, presos, indigentes, desplazados, deshauciados y otros.

  8. Dar información adecuada, suficiente y oportuna a la persona, familia y comunidad de acuerdo con sus necesidades, solicitud y capacidad de comprensión, para:

    • Conocer su situación de salud y tratamiento.

    • Asegurar el ejercicio de su autonomía.

    • Obtener su consentimiento para los procedimientos de diagnóstico, tratamiento, cuidado e investigación.

  9. Interpretar las diferentes formas de comunicación oral, escrita o actitudinal de la persona, familia y grupos de la comunidad, teniendo en cuenta su significado en la atención de su salud.

  10. Amparar el derecho a la libertad de movimiento de la persona enferma o bajo tratamiento, al aplicar medidas de restricción, inmovilización o aislamiento, a fin de evitar daños o traumatismos físicos y psíquicos.

  11. Mantener y crear conciencia en las personas para garantizar un ambiente saludable, amable y seguro en el hospital y en los demás servicios de salud.

  12. Proteger el derecho del paciente institucionalizado, a la comunicación y a mantener los lazos afectivos con su familia y amigos.

RESPONSABILIDADES DE LA ENFERMERA CON LA SOCIEDAD Y EL MEDIO AMBIENTE

  1. Proteger a la sociedad de las prácticas deshumanizadas, incompetentes y deshonestas que ponen en peligro la salud, la seguridad y el bienestar de las personas.

  2. Proporcionar a la sociedad información correcta, suficiente y oportuna, en relación con el cuidado de la salud y de enfermería.

  3. Respetar los valores, creencias, costumbres y tradiciones de las comunidades a las cuales brinda sus servicios y analizar, con su participación, aquellas conductas que pueden ser un riesgo para la salud.

  4. Atender oportunamente las necesidades de salud a nivel local, regional y nacional, con la participación ciudadana, estimulando acciones para crear comunidades saludables.

  5. Salvaguardar el derecho de los ciudadanos a recibir servicios de salud oportunos y de calidad, y apoyar las gestiones que hagan con el fin de que estos servicios lleguen a todas las personas.

  6. Detectar los riesgos para orientar y educar a la comunidad sobre los efectos adversos de los contaminantes del medio ambiente y cómo actuar para protegerse.

  7. Educar a la comunidad para mantener un ambiente seguro donde vive, estudia, trabaja, transita, descansa y se recrea, y evitar la depredación del ambiente.

  8. Trabajar con las autoridades y la comunidad en la solución de problemas de saneamiento ambiental que afecten su salud y bienestar.

  9. Abstenerse de participar en la propaganda, promoción, venta y utilización de productos de los cuales no tiene certeza de los beneficios para las personas y el ambiente, y que además no tengan el respaldo de la profesión.

  10. Participar en el análisis multidisciplinario de los problemas bioéticos prioritarios que afectan la sociedad y la atención de salud.

  11. Crear conciencia y promover acciones para proteger a la comunidad y a los trabajadores de la salud en el manejo de sustancias radioactivas y desechos contaminantes.

  12. Trabajar para que la legislación en aspectos sociales y en especial en salud, proteja los derechos e intereses de la sociedad y los intereses específicos de la profesión.

RESPONSABILIDADES DE LA ENFERMERA CON LA PROFESIÓN Y EL DESARROLLO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO:

    La ética de la empresa cobra cada día mayor importancia en los servicios de salud. Por lo tanto este grupo de responsabilidades es pertinente a las enfermeras en cualquiera de los roles que ocupan y en algunos apartes se refiere en forma especial a quienes asumen funciones de gestión administrativa y de dirección de los servicios de enfermería.

  1. Dignificar la profesión con un comportamiento íntegro en todos los aspectos y momentos del ejercicio profesional.

  2. Propender por condiciones dignas de trabajo, jornadas justas, descanso, recursos, capacitación, seguridad en el ambiente laboral y un clima social armónico.

  3. Participar en las acciones colectivas en forma racional, respetuosa, responsable y convincente para mejorar las condiciones socioeconómicas de los profesionales de enfermería y la calidad de los servicios, sin poner en riesgo a quien recibe el cuidado de enfermería.

  4. Asumir las responsabilidades del ejercicio profesional dentro de condiciones que no pongan en riesgo a las personas, la calidad humana y técnica del cuidado y la capacidad del profesional.

  5. Autoevaluar y retroalimentar constantemente la práctica profesional para promover los cambios necesarios de acuerdo con los adelantos científicos y tecnológicos.

  6. Actualizar y evaluar los estándares de calidad y los procesos operativos para lograr niveles de excelencia en la práctica de enfermería.

  7. Respaldar la toma de decisiones con evidencias científicas derivadas de investigaciones en enfermería o en otras disciplinas y en los avances científicos y tecnológicos disponibles.

  8. Promover la formación de líderes y los relevos generacionales en la profesión de enfermería.

  9. Contribuir en el progreso de la profesión a través del estudio, la investigación y la proyección social.

  10. Hacer juicios de opinión para influir en los niveles decisorios sobre el análisis de situaciones sociales, la solución de problemas que afecten la salud, la calidad de vida de las personas y los intereses y derechos de la población.

  11. Salvaguardar la dignidad y el valor de la vida humana en la investigación y aplicación de avances científicos y tecnológicos.

  12. Conocer y utilizar en la práctica profesional la legislación y declaraciones nacionales e internacionales sobre investigación y experimentación con seres humanos.

RESPONSABILIDADES DE LA ENFERMERA CON LA INSTITUCIÓN DONDE TRABAJA:

  1. Conocer el contexto y organización del sector salud, así como las bases legales y éticas que ordenan la prestación del servicio y el ejercicio profesional, para actuar en concordancia.

  2. Formular las políticas, definir las metas y prioridades, diseñar las estrategias para la gerencia y gestión del cuidado de enfermería, tomando como fundamento la dignidad de la persona, los valores y principios éticos y los derechos humanos.

  3. Demostrar eficiencia, competencia y creatividad en la institución donde trabaja a fin de tener la autoridad moral para elevar exigencias profesionales en beneficio de quienes reciben los servicios de salud, de sí misma, la institución y la organización gremial a que pertenezca.

  4. Mantener la calidad del desempeño profesional sin supeditarla a las condiciones salariales o a los beneficios laborales que se espera alcanzar.

  5. Demostrar su compromiso, lealtad y gratitud con la institución, su misión y objetivos, respetando sus valores y principios, trabajando por la cultura e imagen corporativa, que se manifiesta en su sentido de pertenencia.

  6. Ponderar en cada situación y decidir entre la ética de la institución y su ética personal cuando sus principios son contrarios a los de la institución, para actuar con entereza y de manera coherente con lo que concluya de acuerdo con su conciencia.

  7. Manejar con eficiencia y honestidad los recursos de la institución.

  8. Utilizar con pulcritud, honestidad y veracidad, los registros y la información de la institución.

  9. Promover y mantener un ambiente de trabajo respetuoso, colaborativo y de confianza para el logro del bien común en la institución.

  10. Contribuir en el progreso de la institución en los aspectos que redunden en beneficio de quienes .reciben sus servicios.

RESPONSABILIDADES DE LA ENFERMERA DOCENTE:

  1. Mantener consigo misma un alto nivel de exigencia en su calidad profesional y en su función como educadora.

  2. Actuar en concordancia con la misión y objetivos de la institución docente y de la institución donde realiza la enseñanza, la práctica , la investigación y la extensión de servicios.

  3. Promover relaciones respetuosas y honestas con los alumnos y entre ellos. Evitar el maltrato, el acoso y el hostigamiento.

  4. Responder por la calidad del cuidado de enfermería que brindan los alumnos. Evitar los riesgos y errores que por falta de pericia ellos puedan cometer.

  5. Contribuir al desarrollo integral del alumno como persona, como ciudadano responsable y como futuros profesionales.

  6. Estimular en el alumno el pensamiento crítico, la indagación científica, la creatividad y la capacidad de toma de decisiones éticas relacionadas con sus actividades de aprendizaje y con su futuro ejercicio profesional.

  7. Mantener la honestidad intelectual con los alumnos, colegas y otros profesionales.

  8. Establecer canales abiertos de comunicación , respetar el derecho de participación y el ejercicio responsable de la autonomía de los alumnos.

  9. Actuar en coherencia con los principios de ética, valores y profesionalidad, de tal manera que se constituya en modelo de comportamiento y desempeño humano y profesional.

  10. Mantener un alto nivel en su tarea investigativa que fundamente la labor educativa y el desarrollo de la profesión.

Lectura crítica

  • Sin duda alguna este método de aprendizaje ensayado por los profesores de la  Escuela Universitaria de Enfermería de la Comunidad de Madrid, que ya llevan una experiencia de 7 años. Está dando unos frutos muy productivos en el método de aprender en el entorno de la enfermería moderna.

  • Los medios de comunicación que se disponen hoy día en los centros de enseñanza en practicas, no son que digamos muy adecuados, es por ello que debemos de solicitar medios para ejercer la enseñanza dentro de nuestros puestos de trabajo.

  • Este tipo de aprendizaje hará que los profesionales estén mucho más ilusionados que la forma de adquirir los conocimientos y desde luego que la crítica de lo que adquieren sea mucho más idónea que el método tradicional de aprendizaje.

  • En la actualidad los docentes han demostrado sus pericias en sus conocimientos y demostrandolos al alumnado, es muy posible que con este método ABP, la cosa cambie radicalmente y estos sean los guías de la formación y no meros precursores de información.

  • En revisiones posteriores se hará un programa docente de los profesionales pregrado y postgrado en cuidados críticos pediátricos y neonatales.

Bibliografía

  • Molina Ortiz J.A; García González, A; Pedraz Marcos A. y Antón Nardiz M. V.. Profesores de la EU Enfermería de la Comunidad de Madrid. Aprendizaje basado en problemas: una alternativa al método tradicional. Revista de la Red Estatal de Docencia Universitaria. Vol 3. N.º2

  • Branda, L. (2001) Aprendizaje basado en problemas, centrado en el estudiante, orientado a la comunidad. En: Aportes para un cambio curricular en Argentina 2001. Jornadas de Cambio Curricular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires: Organización Panamericana de la Salud (pp. 79-101).

  • Delors, J. (ed.) (1996) La educación encierra un tesoro. Madrid: Santillana.

  • Freire, P. (1975) Pedagogía del oprimido. 2ª ed. Madrid: Siglo XXI de España Editores.

  • García Barbero, M., Alonso Roca, M.T., Cancillo Salas, J., Castejón Ortega J.V. (1995) Planificación Educativa en Ciencias de la Salud. Barcelona: Masson.

  • Richart Martínez, M., Cabrero Garcia, J., Tosall Herrero, B., Romá Ferri, Mª T., Vizcaya Moreno, M.F. (2001). Búsqueda bibliográfica en enfermería y otras ciencias de la salud. Bases de datos en Internet. Alicante: Publicaciones de la Universidad de Alicante.

   

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ISSN: 1885-7124

Este sitio se actualizó por última vez el 07/12/2007