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Capitulo 154:
Manejo del shock
Autores:
Resumen:
El shock es un síndrome caracterizado por el
desequilibrio entre la demanda y oferta de oxígeno y nutrientes a los
tejidos, ya sea por inadecuado aporte o por mala utilización a nivel
celular.
Su presentación clínica es imprecisa, con un conjunto
de signos y síntomas en los que se basa el diangóstico.
El reconocimiento de shock exige una respuesta
inmediata, ya que puede evolucionar hacia el deterioro funcional de los
diferentes órganos y sistemas y conducir al fracaso multiorgánico.
Manejo del shock
Definición
SHOCK
= Disbalance entre el aporte y las demandas de O2
De forma genérica el shock se define como un estado patológico,
desarrollado de forma aguda, en el que los tejidos están
insuficientemente perfundidos.
Clásicamente se ha definido como la presencia de un disturbio
hemodinámico que ocasiona la disminución del gasto cardíaco (GC). Sin
embargo, podemos encontrar situaciones de shock que cursen, al menos
inicialmente, con aumento del GC, como en la fase hiperdinámica del
shock séptico. Y además, debido a la puesta en marcha de mecanismos de
compensación, los signos clínicos del shock establecido son a menudo de
aparición tardía. Por lo tanto, la existencia del Disbalance entre el
aporte de oxígeno y las demandas del organismo define actualmente al
shock.
Clasificación
El shock se clasifica en función del trastorno fisiopatológico primario.
Para comprender los mecanismos que pueden conducir al shock debemos
recordar que el aporte de sangre a los órganos depende de la presión de
perfusión, que es la arterial, y del calibre de las arteriolas propias.
Para mantener la presión se precisa el buen funcionamiento de la bomba
cardiaca y que la precarga sea suficiente; esto último exige un volumen
circulante normal y que el tono vascular general permita que la relación
entre continente y contenido sea adecuada.
Teniendo en
cuenta esto, los distintos tipos de shock en función de su mecanismo de
producción se clasifican en:
-
Shock
cardiogénico (Fallo cardiaco).- Es la alteración de la bomba la
responsable de no cubrir las necesidades metabólicas de los tejidos.
-
Shock
hipovolémico (Disminución de la volemia).- En este caso es la
disminución de la precarga la responsable primera que ocasionaría
una disminución del GC. Es la causa más frecuente de shock en
pediatría, y puede deberse a pérdida de sangre por hemorragias,
plasma por quemaduras graves, o líquido por vómitos y diarrea. El
“secuestro” de líquido en luz intestinal en el ileo tendría el mismo
efecto.
-
Shock
distributivo (Falta de adecuación entre continente y contenido por
fallo del tono vascular). Por cambios en la microcirculación parte
de la sangre queda inmovilizada en los vasos dilatados y, por tanto,
disminuyen la precarga y el GC. Este mecanismo actúa en distintas
situaciones:
-
Shock
séptico.- Son las endotoxinas y exotoxinas de los gérmenes
causantes, al agredir la pared vascular, las responsables de la
pérdida del tono vascular general.
-
Shock
anafiláctico.- Las que actúan sobre los vasos son las sustancias
mediadoras de la anafilaxia.
-
Shock
neurógeno.- Las órdenes neuronales de mantenimiento del tono no
llegan a la red vascular. Dos mecanismos: lesión directa del
centro cardiocirculatorio, situado en el SNC, por ejemplo por
algunas intoxicaciones farmacológica; o alteración en el
circuito entre el centro y los vasos, por ejemplo en una sección
medular alta.
-
Shock
obstructivo (Impedimento mecánico de la circulación sanguínea).- El
GC disminuye por obstrucción vascular del retorno venoso al corazón
(sd de la vena cava), compresión del corazón (taponamiento
pericárdico) o del tracto de salida cardiaco (disección aórtica,
embolia pulmonar).
Fisiopatología
general
-
1.-
Hemodinámica del shock. La disminución del GC, y de la TA, pone en
marcha los siguientes mecanismos compensadores:
-
Reacción
simpaticoadrenal.
La
activación del sistema simpático secreta catecolaminas al
torrente circulatorio que aumentan la frecuencia y la
contractilidad del corazón y constriñen las arteriolas y venas
con el intento de movilizar la sangre que albergan. Se intenta,
de esta forma, elevar el GC y mantener la TA.
-
Activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona.
Aumenta
el tono vascular por la acción constrictora de la angiotensina
II y consigue mantener la volemia gracias a la retención de Na
que se reabsorbe por la acción de la aldosterona en túbulos
renales.
-
Aumento
de la secreción de hormona antidiurética (ADH).
Estimulado por la hipovolemia, se consigue retener agua por
medio de la acción de la ADH.
-
Microcirculación. Se afecta en distintas formas:
-
Aumento
de la permeabilidad vascular.
Permitiendo el paso de líquido desde el espacio intravascular al
intersticial con lo que disminuye la volemia y se concentra la
sangre.
-
Alteración del juego de los esfínteres precapilar y poscapilar.
La anoxia
y la acidosis relajan el esfínter precapilar y aumentan las
resistencia del poscapilar, con lo que aumenta la presión
hidrostática en los capilares y el resultado es, igualmente,
paso de líquido hemático al espacio intersticial.
-
Circulación lenta.
Atribuible a la hemoconcentración. Dificulta la rápida llegada
de oxígeno a los tejidos.
-
Coagulación intravascular diseminada (CID).
Constitución de trombos que ocupan la luz de los pequeños vasos
como consecuencia de daño directo, e indirecto, del endotelio
vascular y consecuente activación de la cascada de la
coagulación, como ocurre en el shock séptico.
-
Alteraciones
funcionales y estructurales de los órganos y sistemas. Como
consecuencia de la anoxia puede ocurrir:
-
Aparato
respiratorio: Aumenta la ventilación
-
Tracto
gastrointestinal: lesión de la mucosa
-
Hígado:
Decaen todas sus funciones
-
Riñón: Se
reduce la cantidad de filtrado y aumenta la reabsorción de Na y
agua para aumentar la volemia.
-
Cerebro y
corazón: En las primeras fases del shock son órganos
“privilegiados” ya que, debido a la presencia de determinados
receptores, mantienen sus funciones, aunque a la larga también
sufren y se hacen insuficientes.
-
Trastornos
metabólicos. A destacar, por ejemplo, el hallazgo de glucemias altas
al inicia del cuadro, como consecuencia de la acción glucogenolítica
de las catecolaminas, y más adelante, cuando se ha consumido la
reserva de glucógeno, desciende. Otro hallazgo característico es la
hiperlactacidemia por aumento de la producción de ácido láctico.
Manifestaciones clínicas
Teniendo en cuenta la fisiopatología es fácil entender los hallazgos
clínicos característicos del shock:
-
Piel: pálida
y fría con relleno capilar enlentecido (vasoconstricción), sudorosa
(acción simpática) y cianótica.
-
Aparato
respiratorio: Taquipnea (acción simpática o compensatorio de la
acidosis)
-
Aparato
circulatorio: Taquicardia (acción simpática) e hipotensión. Pulso
rápido y de poca intensidad (filiforme).
-
Riñón:
Oliguria
-
SNC: En
estadios precoces irritabilidad (catecolaminas), en estadios
avanzados disminuye también la perfusión cerebral con lo que se
asiste a obnubilación progresiva hasta llegar al coma.
-
Datos
bioquímicos: Acidosis metabólica, hiperlactacidemia, azoemia
prerrenal. También trastornos de la coagulación e
hidroelectrolíticos.
-
Disminución
de la Presión Venosa Central (PVC): hasta 2-3 mmHg, excepto en el
shock cardiogénico en que está aumentada.
Actitud
general de Enfermería en el shock
-
I.
Comprobación y preparación de material preciso
-
Cama en
posición de Trendelemburg.
-
Dos
salidas de O2 y dos salidas de vacío
-
Material
para venotomía y punción venosa central.
-
Drogas de
parada cardiaca: adrenalina, bicarbonato 1M, cloruro cálcico.
-
Drogas
vasoactiva.
-
Desfibrilador
-
Material
para intubación endotraqueal.
-
Valoración
inicial
Posteriormente trataremos de establecer la etiología del cuadro y
aplicaremos las medidas terapéuticas específicas de cada tipo de shock,
basándonos en una adecuada anamnesis, exploración física y exámenes
complementarios adecuados:
-
Anamnesis
-
Antecedentes personales:
-
Síntomas:
-
Exploración
física (más importante la observación dinámica que la exploración
puntual)
-
Constantes vitales
-
Pulso
-
TA
-
Frecuencia cardiaca
-
Frecuencia respiratoria
-
Temperatura
-
Nivel de
conciencia
-
Inspección de la piel
-
Respiración y auscultación pulmonar
-
Ventilación.
-
Ruidos sobreañadidos, estertores crepitante, broncoespasmo.
-
Movimientos respiratoiros
-
Exámenes
complementarios
-
Glucemias
mediante tira reactiva
-
ECG
-
Pulsioximetría
-
Hemograma
completo
-
Bioquímica renal y hepática
-
Estudio
de coagulación
-
Sedimento
de orina
-
Hemocultivos
-
Urocultivos y cutivos de LCR, según sospecha clínica
-
Radiografía AP de tórax
-
Otras
pruebas complementarias según sospecha etiológica.
-
Controles
-
Monitorización hemodinámica (PVC, TA, Diuresis, Tª diferencial)
-
Cuidados
de catéteres.
-
Control
de drogas vasoactivas
-
Balance
de líquidos
-
Cuidados
generales del paciente crítico.
Actitud de
Enfermería según el tipo de shock
I. SHOCK
HIPOVOLÉMICO
-
Actuación
inmediata
-
Valoración general. Verificar la fase del shock
-
Colocación del paciente tumbado sin incorporarse.
-
Monitorizar: TA, FC, SatO2.
-
Administración de Oxigeno mediante mascarilla
-
Venoclisis: coger vías intravenosas de grueso calibre,
posteriormente se cogerá una vía central.
-
Analítica: Hemograma, iones, urea, gasometría arterial.
-
Medición
de diuresis por sondaje vesical.
-
Preparación
del material y procedimientos
-
Preparación del material para la vía central y PVC
-
Disponer
a mano del carro de paradas y material para intubación.
-
Sondaje
vesical
-
Cateterización via central
-
Disponer
de bombas de perfusión
-
Utilizar
protocolo para la administración de sangre y hemoderivados.
-
Tratamiento
-
Inicio
inmediato de administración de sueros
-
Valoración de las pérdidas
-
Restaurar
la volemia con líquidos de relleno vascular
-
La
elección del líquido (sangre completa, concentrado de
hematíes, plasma, coloides, cristaloides) dependerá de la
etiología, valores del hematocrito, hemoglobina y el
hemograma sanguíneo.
-
Sangre o concentrado de hematíes en el caso de shock
hemorrágico
-
Coloides en el caso de necesidad de llenado rápido o de
hipovolemia con hematocrito normal.
-
Cistaloides cuando el shock es como consecuencia de una
pérdida de agua y sal
-
La cantidad de líquido a administrar dependerá de la
evolución de los signos del shock y de las cifras de la
PVC y TA
-
Se debe procurar la administración de líquidos
templados.
-
Otras medidas
-
Mantenimiento de una ventilación correcta
-
Corrección de los trastornos hidroeléctrolíticos y ácido-base
-
Mantenimiento de los valores de hematocrito y hemoglobina dentro
de los límites normales.
-
Registrar
-
Posibles
pérdidas
-
Aportes
de líquidos
-
Constantes vitales.
-
Nivel de
conciencia
-
Observaciones
de Enfermería
-
Saber
conocer un estado de shock: caída de TA, aumento de FC,
alteraciones del nivel de conciencia, disminución de la
diuresis, etc.
-
Vigilancia continua de las constantes vitales de la
monitorización cardiaca y de la hemodinámica
-
Observación continua de las zonas de sangrado, drenajes
-
Vigilar
el ritmo de las perfusiones prescritas en función de la medida
de la PVC
II. SHOCK SÉPTICO
-
Objetivo
-
Búsqueda
y erradicación de la causa de la infección
-
Apoyo al
sistema cardiovascular.
-
Prevención y tratamiento de las complicaciones
-
Actuación
inicial
-
Control
continuo de las constantes vitales
-
Control
de la temperatura
-
Sondaje
vesical
-
Administración de oxigeno
-
Venoclisis periféricas y centrales
-
Analíticas: Hemograma completo, gasometría arterial, pruebas de
función hepática, coagulación y hemocultivos
-
Petición
de otros exámenes complementarios según sospecha clínica
-
Material y
procedimientos
-
Colocación de vía central y control de la PVC (preparar el
material necesario)
-
Si
necesario, colocar SNG
-
Si está
indicada la intubación y ventilación mecánica, preparar material
necesario
-
Control de la
temperatura
-
Si la
temperatura es elevada reducirla mediante la utilización de
medios físicos.
-
Realizar
extracciones de hemocultivos. Es importante realizar la
extracción, si es posible, antes del inicio de la antibioterapia
-
Administrarle antipiréticos (según prescripción médica), si la
temperatura supera los 38’9ºC
-
Tranquilizar al paciente, en la medida de lo posible.
-
Favorecer el
bienestar del paciente
-
Tranquilizar y facilitar el confort del paciente
-
Informarle, si es posible, sobre las pruebas y procedimientos
que se le realizan
-
Informar,
en la medida de lo posible, a los familiares
-
Tratamiento
(según prescripción médica)
-
Administración de antibióticos.
-
Administrar sueroterapia.
-
Administración de fármacos inotrópicos y vasodilatadores
-
Observaciones
de Enfermería
-
Vigilancia estrecha del paciente orientada a detectar signos de
empeoramiento clínico: Hipotensión importante, cambios en el
nivel de conciencia, Temperatura elevada, piel pálida, fría y
sudorosa, o con aparición de moteado (petequeas, equimosis),
aumento de Taquipnea y aparición de disnea.
-
Control
de Temperatura: Observar la aparición de picos de fiebre, y
aplicar medios físicos o un antipirético según prescripción
médica
-
Observar
al administrar los líquidos signos de sobrehidratación como
edema, crepitantes basales.
-
Comprobar
los valores de las cateterizaciones de la PVC
-
Realizar
cuidados respiratorios, vitales para prevenir las complicaciones
del edema pulmonar y del síndrome de distrés respiratorio del
adulto.
-
Controlar
los efectos secundarios de los fármacos que se administran; como
son los fármacos inotrópicos dopamina y dobutamina (taquicardia)
o vasodilatadores (hipotensión).
III. SHOCK
CARDIOGÉNICO
-
Actuación
Inicial
-
Material y
procedimientos
-
Colocación de vía central
-
Colocar
sondaje vesical.
-
Preparar
equipo para PVC
-
Cateterización intraarterial
-
Tener
preparado material de intubación y carro de paradas
-
Bombas de
perfusión
-
Bienestar del
paciente
-
Reposo
absoluto.
-
Tranquilizar al paciente
-
Facilitar
el confort del paciente
-
Informar,
en la medida de lo posible, al paciente y los familiares sobre
los procedimientos y evolución del paciente
-
Tratamiento
-
Se
administrará según prescripción médica
-
La
dobutamina mejora la contractilidad cardiaca, el GC y el volumen
sistólico
-
La
noradrenalina, aumenta el GC y mejora el flujo sanguíneo
coronario.
-
Se suele
emplear furosemida para aliviar la congestión pulmonar y mejorar
la diuresis
-
Sustancias alcalinizantes y tampones (bicarbonato sódico) para
contrarrestar la acidosis láctica.
-
Líquidos
intravenosos, si existe hipovolemia: cuidado de no causar
sobrecarga de líquidos.
-
Observaciones
de enfermería
-
Controlar
las constantes vitales y la diuresis a intervalos frecuentes.
-
Controlar
la PVC
-
Vigilar
el ritmo y cantidad de flujo de líquidos intravenosos.
-
Medir la
ingesta y la eliminación
-
Vigilar
los efectos secundarios producidos por los fármacos
administrados como son taquicardia, hipertensión arterial
(dopamina, dobutamina), hipotensión arterial.
-
Efectuar
cambios frecuente (una vez al día) de los equipos de suero, con
el fin de evitar infecciones.
-
Vigilar y
efectuar los cuidados necesarios de los catéteres intravenosos,
vía central, monitrorización arterial.
-
Si
precisa de ventilación mecánica observar su funcionamiento,
adaptación y realizar los cuidados propios de estos pacientes.
IV. SHOCK
ANAFILÁCTICO
El shock anafiláctico pude conducir a una insuficiencia respiratoria,
shock y muerte súbita
-
Causas.
-
Identificación de signos y síntomas
-
Alteraciones en la piel (lo más precoz): progresa desde prurito
y eritema difuso a urticaria generalizada y edema vascular
especialmente en labios, párpados y lengua. También el paciente
puede referir mucho calor.
-
Trastornos respiratorios: Progresan de sensación de nudo en la
garganta a ronquera, tos estornudos, disnea y estridor.
-
Problemas
cardiovasculares: Hipotensión, shock, hemoconcentración con
hematocrito elevado, taquicardia, bradicardia e incluso
depresión miocárdica.
-
Alteraciones metabólicas: histamina elevada, acidosis láctica y
depleción de los factores de coagulación.
-
Trastornos digestivos: nauseas, vómitos, diarrea.
-
Acciones de
Enfermería
-
Si ha
dejado de respirar inicie reanimación respiratoria.
-
Si además
carece de pulso, inicie reanimación cardiorrespiratoria
-
Administrar oxígeno según necesidades.
-
Estar
preparados para una intubación endotraqueal
-
Si el
edema laríngeo ha ocluido las vías respiratoria que impida la
intubación endotraqueal, el médico efectuará una traqueostomía
de urgencia
-
Insertar
una via intravenosa
-
Administración de tratamiento según prescripción médica
(Corticoides, antihistamínicos, adrenalina, etc.)
Bibliografía
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Manejo del
paciente con shock en el Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias
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