





























|
|
Capitulo 7:
Técnicas de Movilización
Autores:
Resumen:
El presente capítulo puede dividirse
en varios apartados, ya que por técnicas de movilización podemos
entender tanto la realización de ejercicios terapéuticos, como el manejo
del niño para prevenir la aparición de complicaciones derivadas de una
mala postura, así como las diferentes transferencias necesarias para el
correcto cuidado del mismo.
Por ello incidiremos en los diferentes
tipos de movilidad y sus características, para pasar luego a la
exposición de ejercicios terapéuticos y recomendaciones en el manejo del
bebé/niño en esta Unidad.
Técnicas de Movilización
INTRODUCCIÓN
En primer lugar efectuaremos un breve repaso de las diferencias entre
movilidad activa y pasiva del bebe. En la primera de ellas veremos las
diferentes subdivisiones, importantes desde un punto de vista
terapéutico para poder diferenciar la voluntariedad o no de los
movimientos. En el segundo tipo de movilidad detallaremos la forma de
efectuar diferentes ejercicios por parte del personal sanitario o del
familiar o cuidador principal.
En
el siguiente apartado describiremos brevemente sencillos ejercicios que
ayudaran, de una parte, a mejorar la calidad de vida del pequeño y de
otra, a posibilitar en la medida de lo posible su normal desarrollo
motor.
Por
último describiremos las principales técnicas de movilización para
efectuar cambios de posición o traslados de pacientes con escasa o nula
colaboración, así como las principales posiciones en las que deben
situarse a los niños para su correcto cuidado postural.
MOVILIDAD ACTIVA
Se
caracteriza por la realización de un movimiento por parte del niño, no
necesariamente de forma voluntaria, en el que participan diferentes
estructuras y órganos, lo que le confiere un carácter complejo y
necesita del correcto funcionamiento de cada uno de ellos.
Por
tanto es necesario que la integridad del sistema musculoesquelético,
nervioso, cardiorrespiratorio y cognitivo esté lo más preservado
posible.
Dentro de la movilidad activa puede distinguirse:
-
MOTRICIDAD
ESPONTÁNEA
Se trata de
movimientos que el bebé efectúa espontáneamente, por lo que no
tienen una finalidad funcional, no tienen un objetivo voluntario. Se
trata de una actividad refleja, normalmente fisiológica y que
desaparecerá progresivamente con el desarrollo, pero también
patológica como consecuencia de enfermedades o traumatismos.
A
continuación detallaremos este tipo de movilidad en los diferentes
miembros según la posición del bebé:
-
En
decúbito dorsal:
-
Actitudes y movimientos de los miembros superiores:
Cuando el niño esta despierto, los miembros se mantienen
elevados durante largos periodos de tiempo, con movimientos
globales sincronizados pero como hemos comentado sin un
objetivo funcional, no pretenden hacer u obtener beneficio
alguno.
A
nivel de movilidad individualizada nos encontramos con una
amplitud limitada, la cual aumenta progresivamente a lo
largo de los tres primeros meses y mejora el mantenimiento
de la posición.
A
nivel distal los puños están cerrados, progresivamente
aparecen movimientos individualizados de los dedos y de la
muñeca, posteriormente estos movimientos espontáneos se
hacen más proximales, en codos y hombros.
-
Actitudes y movimientos de los miembros inferiores:
En un
principio el bebé mantendrá los dos miembros sobreelevados,
con movilidad puntualmente de la pelvis y ambos miembros
inferiores.
Mantendrá una actitud en triple flexión de cadera, rodilla y
tobillo, con movimientos de triple flexión y de triple
extensión encadenados y sucesivos.
En
los 6 primeros meses de vida estos movimientos van
aumentando progresivamente y se inician débiles movimientos
individualizados de las referidas articulaciones.
-
En
decúbito ventral:
-
Miembros superiores:
A lo
largo de los tres primeros meses el bebé iniciará el apoyo
sobre los antebrazos, con enderezamiento incompleto de la
cabeza, para posteriormente pasas a ser más amplio hasta
llegar a ser estable.
-
Miembros Inferiores:
Se
inician movimientos de seudoreptación, consistentes en la
sucesión de movimientos encadenados en triple flexión y
extensión, pero de forma incoordinada.
No se
producirá una flexión aislada y amplia de la rodilla hasta
el tercer mes.
-
MOTRICIDAD
VOLUNTARIA:
Es la
realización de un movimiento con una finalidad o propósito, necesita
por tanto de la voluntad de conseguir algo, de obtener un beneficio.
En la
realización de estos movimientos interviene la percepción del propio
cuerpo, su relación con el medio que le rodea y la experiencia
previa determinada por el entrenamiento o la repetición.
-
MOTRICIDAD
AUTOMÁTICA:
Es un tipo de
movilidad activa de carácter innato, la poseemos como la respiración
o la deglución, o podemos adquirirla a través de la repetición como
los gestos o el mantenimiento de la postura.
MOVILIZACIONES PASIVAS
Consisten en la
realización por parte del sanitario o familiar de movimientos de las
diferentes articulaciones sin la participación del niño, no hay por
tanto una actividad voluntaria del mismo.
Tienen por objeto mantener la movilidad articular y flexibilidad
muscular, así como participar en la correcta colocación del niño en los
diferentes decúbitos.
Es necesario observar las siguientes recomendaciones:
-
Si el niño
colabora explicar lo que vamos hacer.
-
Poner al niño
en buena posición para reducir cualquier rigidez o evitar
movimientos anormales.
-
Llevar los
miembros a una posición de tensión máxima, a continuación estirar
muy despacio y con suavidad.
-
A medida que
los músculos se relajan, ir un poco más lejos sin forzar.
De
la misma forma hay que observar estrictamente los siguientes puntos
importantes:
-
No producir
ningún dolor o temor por el uso de la fuerza. Hacer los ejercicios
muy suavemente.
-
No mover las
articulaciones rápidamente. Esperar hasta que el cuerpo del niño y
sus músculos se acostumbren al movimiento.
-
No intentar
mover ni estirar cuando el niño este haciendo algún movimiento
involuntario. Esperar a que se relajen primero.
-
Tener cuidado
en no provocar un sobre-estiramiento en las articulaciones. No
forzarlas más allá de su amplitud fisiológica.
EJERCICIOS TERAPÉUTICOS
Tienen por objetivo mantener el tono muscular y la amplitud articular.
Con ello se contribuye al mantenimiento de una correcta posición
estática así como al correcto desarrollo de la movilidad espontánea y
voluntaria.
-
Ejercicios de
Miembros Inferiores:
-
Flexión
de Piernas y rotación de Caderas. Desde las rodillas, hacemos
una triple flexión llevando las caderas abducción y rotación
externa.

Movilización en rotación de MMII
-
Pataleo
alternativo de ambas piernas. Buscamos disociar el movimiento de
una y otra pierna.
-
Empujar
con las piernas extendidas. Se facilitan las reacciones de
apoyo. Buscamos la sensación de peso en las caderas, tan
necesario para adquirir el gateo y bipedestación. Empujamos
desde la planta del pie, con las rodillas sujetas.
-
Flexión y
extensión de los dedos del pie. Los cogemos desde las puntas de
los dedos, con nuestra palma.
-
Movimiento de rotación de los pies. Buscamos la movilidad del
tobillo tanto hacia fuera, como hacia dentro.

Movilización de tobillo
-
Movilización de los pies con un cepillito de cerdas suaves, en
el dorso, en la planta y en los laterales. Estimulamos la
movilidad y reacción de toda la musculatura del pie
-
Ejercicios de
Miembros Superiores:
-
Movimientos de brazos en paralelo, con los dos brazos hacia
arriba y hacia abajo. Se cogen desde más arriba de los codos,
manteniéndolos extendidos.
-
Movimiento alternativo de los brazos, igualmente en flexión y en
extensión.
-
Movimiento de brazos en cruz, abriendo los brazos primero y
luego acercándolos en un autoabrazo.

Movilización MMSS
-
Movimientos de rotación de la muñeca, hacia dentro y hacia a
fuera, sujetando por el antebrazo y mano.
-
Masaje en
cada dedo de la mano, por los laterales y por arriba y abajo.
-
Flexión
de dedos, el dedo pulgar y a continuación el resto a la vez.
-
Ejercicios
Dorsales:
-
Movimientos dorsales en la cuna con apoyo en las manos: se sitúa
al niño en decúbito prono, con apoyo de las manos en la cuna y
se le estimula con sonidos y con el tacto en zona paravertebral
para que eleve el tronco en extensión, con mantenimiento de la
cabeza.
-
Ejercicios de
Control Cefálico:
-
Levantar
la cabeza en posición boca abajo y el fisioterapeuta estimular
con un objeto llamativo para que la levante.
-
Mantenerse boca abajo sobre los brazos extendidos y la cabeza
levantada. Intentar que en esta posición coja algo.
-
Desde las
manos y en decúbito ventral, traccionar hacia fuera y hacia
delante, con los brazos extendidos.
-
Maniobra
de tracción sobre los antebrazos para levantar la cabeza. Con
los brazos extendidos, se tracciona hacia la sedestación para
que el niño intente flexionar la cabeza. Se hace desde el
decúbito supino.

Control cefálico en decúbito supino
-
Ejercicios de
Volteos:
En estos
ejercicios siempre hay que tener en cuenta, que las extremidades
sobre las que se gira tienen que estar extendidas y la pierna
superior se flexiona.
-
Pasar de
lado a boca arriba.
-
Pasar de
boca arriba a de lado.
-
Pasar de
boca abajo a boca arriba y viceversa

Volteo paso de supino a prono
-
Ejercicios de
Sedestación:
-
Mantenerse sentado con apoyo en la espalda. Esta posición por sí
sola ya favorece el tono de la cabeza y el tronco.
-
Sentado
con las piernas extendidas y las manos apoyadas. Se pueden dar
pequeños empujoncitos para favorecer el control y equilibrio.

Sedestación con apoyo palmar
MOVILIZACIONES PARA EL MANEJO ADECUADO DE UN NIÑO EN
ESTADO CRÍTICO
El
manejo del niño ha de ser una forma de guiar y darle soporte para que
sus movimientos sean más normales, ya que un buen manejo relaja y le da
apoyo emocional a un niño en estado crítico.
-
Manejo de la
Cabeza.
Hay que
evitar que su cabeza empuje hacia atrás, para lo que está
recomendado presionar sus hombros hacia abajo e inclinar su cabeza
hacia delante.
-
Manejo del
Cuerpo.
Hay que
evitar que el cuerpo del niño empuje hacia atrás, en el caso de que
no lo controle. Para ello es recomendable girar su cuerpo de un lado
a otro. Ayúdale a rodar adelante y atrás, sujetándole y moviéndole
su pierna y su brazo de abajo.
-
Manejo de
Brazos y Manos.
Hay que
evitar que los brazos del niño puedan estar doblados y atrás y sus
manos siempre cerradas. Si sus músculos estuviesen muy espásticos
nunca hay que tirar de los dedos afuera, ya que provocaríamos cerrar
más la mano. Para todo ello observar las siguientes recomendaciones:
Para estirar
sus brazos: sujetarle por los codos y llevar los brazos hacia fuera
y hacia delante a la misma vez. Luego llevarlos hacia adentro.
Para abrir
sus manos: sacudir suavemente su brazo rítmicamente mientras sujetas
hombro y codo. Golpea muy ligeramente el dorso de su mano, por el
lado de su dedo pequeño, cuando se abra su mano frotar ligeramente
sobre la piel o lana para que se acostumbre a tocar diferentes
objetos.
Posteriormente está recomendado poner una almohada o hacer un rulo
con una sábana debajo de la cabeza y los hombros para elevarlos y
adelantarlos.
-
Manejo de las
Piernas.
Hay que
evitar las posiciones extremas, es decir, que las piernas estén muy
separadas o que estén muy juntas y cruzadas. Para conseguir esta
correcta posición hay que sujetar las rodillas y doblar las piernas
hacia arriba. De esta forma se relaja la musculatura y se van
separando los miembros inferiores.
-
Cómo
levantarle y llevarle en brazos.
Para levantar
al niño en estado crítico y que sea fácil prevenir posiciones
anormales hay que:
-
girarle
sobre un lado y sujetar su cabeza.
-
doblar
sus rodillas
-
llevarle
pegado a nuestro cuerpo.
-
bajarle
de la misma forma.
Para
transportarlo hay que llevarle de tal forma que se sientan seguros y
que corrijan las posibles posiciones anormales y que lleven sus
brazos hacia delante. Cuanto más vertical esté el niño aprenderá a
mantener su cabeza erguida y mirar a su alrededor.

Cómo llevar al niño en brazos
-
Cómo Colocar
al Bebé Crítico en la Incubadora.
Cada vez hay
más estudios médicos que indican que una buena posición del neonato,
especialmente en prematuros, puede ser provechoso para que aprendan
a tomar una posición correcta y desarrollen tono muscular.
Fisioterapeutas, enfermeras y padres deben colaborar en esta
práctica, colocando al niño para que descanse en la incubadora en la
mejor posición. Esto ayudará a flexionar los músculos y a estirarse
y a moverse en la cuna, permitiendo en lo posible un desarrollo
adecuado.
¿Cómo
colocar al bebé?
Hay que
proporcionarle unos puntos de apoyo, donde el niño pueda empujarse
contra ellos a la vez que realiza flexiones, estos puntos se los
proporcionaremos utilizando mantas de cuna enrolladas, trozos
pequeños de espuma o cojines. Estos los podemos colocar en todas o
en algunas de las siguientes zonas: caderas, espalda, hombros,
rodillas o cuello.

Tratamiento postural en cuna
También
podemos colocar al bebé una especie de nido con un pedazo de tela
enrollada colocado alrededor de su cuerpo. De esta forma el bebé
puede permanecer tumbado y adoptar una posición que le permita
colocarse bien y desarrollar masa muscular, sintiéndose seguro como
cuando estaba en el seno materno. Un nido le proporcionará algo con
lo que empujar los pies y le permitirá apoyar los brazos para
llevarse las manos a la boca con más facilidad.

Tratamiento postural en el nido
Una Buena
Posición Puede Ayudar al Bebé.
Aparte de que
ayude a desarrollar sus movimientos y posiciones normales, una buena
posición facilita su respiración y un ritmo cardiaco regular. Una
posición confortable puede regular el sueño y ser también positivo
para la digestión ya que reduce el reflujo gástrico.
Es importante
recordar que cuanto más cómodo se sienta y mejor apoyado esté menos
nervioso se pondrá.
¿Cómo
Prevenir que se le Aplane la Cabeza?
Le giraremos
con regularidad la cabeza (no existen reglas de frecuencia). Algunas
unidades lo hacen cada dos horas, otras cada cuatro. Otras alternan
colocar al bebé boca arriba y boca abajo, no sabiendo cual seria la
más efectiva.
Existen
varios dispositivos que podrían ayudar a prevenir esta deformidad:
almohadas, colchones de agua, colchones neumáticos o las almohadas
con forma de flotador.

Dorso plano y cabeza aplanada por mala praxis postural
TERAPIA ALTERNATIVA A LAS MOVILIZACIONES
El Tacto
Terapéutico.
Es una especie de masaje sin contacto que se aplica utilizando la
energía del fisioterapeuta, enfermera o padres, se conoce con el nombre
de pranoterapia. Este tipo de terapia puede parecer algo rara pero ha
tenido mucha aceptación entre el personal que trabaja con este tipo de
niños. Sus efectos beneficiosos son avalados por mucha pruebas de
investigación clínica.
Método:
-
Sentarse
junto al bebé, preferiblemente cuando este tranquilo. Mirémoslo y
concentremos nuestra atención en él. Lo haremos durante tanto tiempo
como nos parezca oportuno.
-
A
continuación impongamos una mano con la palma hacia abajo encima de
la cabeza del bebé a una distancia de 5-10 cm, y con la otra mano
hacemos lo mismo pero encima de sus pies. Si tenemos las manos muy
grandes lo podemos hacer con los dedos. Intentaremos trasmitirle
nuestra energía con las manos.
-
Si queremos
hacer un poco más, descendamos la mano de la cabeza a los pies,
imaginando que acariciamos al bebé, pero siempre sin tocarlo,
manteniéndola a una distancia de 5-10 cm del cuerpo .Hagámoslo
tantas veces como nos parezca conveniente (lo normal es uno o dos
minutos).
-
Para
terminar, volvemos a colocar las manos en posición inicial, encima
de la cabeza y de los pies del bebé. Las mantenemos así durante
unos segundos y habremos terminado.
RESUMEN DE LOS
OBJETIVOS DE LAS MOVILIZACIONES
-
Prevenir
deformidades.
-
Estimulación
precoz de movimientos activos voluntarios.
-
Inhibir las
reacciones anormales y favorecer las normales.
-
Adquirir
control y coordinación.
-
Crear en el
medio estimulo para el niño.
BIBLIOGRAFÍA
-
Fomento del
Desarrollo del Niño con Parálisis Cerebral. Organización Mundial de
la Salud. 1993.
-
Bradfor, N.
Tu Hijo Prematuro. Ed. Libroscúpula. España. 2003.
-
Illingworth,
Ronald S. El Desarrollo Infantil en sus Primeras Etapas normal y
patológico. Ed. Médica y Técnica. 1983.
-
Levitt, S.
Tratamiento de la Parálisis Cerebral y del Retraso Motor. Ed.
Panamericana. 1995.
-
Le Métayer,
M. Reeducación cerebromotriz del Niño Pequeño. Educación
Terapéutica. Ed. Masson. 1994.
-
Génot, C.
Kiesioterapia. Ed. Médica Panamericana.
|