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Capitulo 20:
Prevención y cuidados de
ulceras por presión
Autores:
-
Cristina Quesada Ramos
-
Correo:
duequesada@euskalnet.net
-
Titulación académica:
Diplomada en Enfermería
-
Centro de Trabajo:
UCIP y Unidad Neonatal del Hospital de Cruces. Baracaldo.
Bizkaia. España
Resumen:
Puede pensarse que el problema de las úlceras por presión en pediatría
es irrelevante, pero el efecto negativo de la inmovilidad y la
inestabilidad hemodinámica en la piel del paciente no distingue edad.
Los
estudios realizados sobre úlceras por presión en pacientes pediátricos
ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos apuntan una serie de
cuestiones clave:
-
La mayor parte de las úlceras por presión se
desarrollan en los primeros días de ingreso en UCIP o UCIN.
-
En niños, a diferencia de los adultos, la
localización más frecuente es la cabeza (occipucio y oreja) y el
sacro.
-
La incidencia varía un
desde un 4,5
%hasta
un 26%.
-
Los grandes prematuros, los niños críticamente
enfermos, con daño neurológico, con déficits nutricionales, con
pobre perfusión tisular u oxigenación y los expuestos a presión
prolongada por dispositivos terapéuticos tienen mayor riesgo de
desarrollar úlceras por presión.
-
Las escalas de valoración del riesgo de desarrollar
úlceras por presión más conocidas no son útiles para valorar el
riesgo en niños. Los estudios iniciales sobre la escala
Braden Q prestan cierto soporte para su uso
clínico, aunque son necesarios estudios adicionales para establecer
más claramente la fiabilidad y validez de esta escala.
Existen datos en la bibliografía científica que indican que es necesario
un abordaje integral del problema. Con este objetivo, en este capítulo
trataremos de aclarar cuestiones relativas a las úlceras por presión en
población pediátrica.
Prevención y cuidados de
ulceras por presión
1.-
INTRODUCCIÓN
Las
UPP constituyen hoy en día un importante problema por sus repercusiones
en diferentes ámbitos, tales como el de salud de quienes las padecen, la
calidad de vida de los pacientes y sus entornos cuidadores, el consumo
de recursos para el sistema de salud, pudiendo incluso alcanzar
responsabilidades legales al ser consideradas en muchas situaciones como
un problema evitable.
Las UPP son
consideradas como un problema de personas ancianas, pero cualquier
persona expuesta a una presión prolongada, ya sea por inmovilidad o
por dispositivos terapéuticos, está expuesta al
desarrollo de una UPP.
A pesar de que son escasos los estudios sobre UPP en niños, existen
algunas evidencias de que se dan UPP en población pediátrica expuesta a
riesgo, esto es, en pacientes ingresados en UCINs y UCIPs.
2.-
DEFINICIÓN
Una
UPP es cualquier lesión de la piel y los tejidos subyacentes originada
por un proceso isquémico producido por la presión, la fricción, el
cizallamiento o una combinación de los mismos.
Clasificación-estadiaje de las UPP:
El GNEAUPP ha recomendado, como
herramienta que permita la comunicación y evaluación, el siguiente
sistema de clasificación-estadiaje de las UPP, por ser el sistema más
difundido a nivel internacional, aceptado y en proceso de revisión
permanente:
-
ESTADIO I
-
Alteración observable en la piel integra, relacionada con la
presión, que se manifiesta por un eritema cutáneo que no
palidece al presionar; en pieles oscuras, puede presentar tonos
rojos, azules o morados.
-
En comparación con un área (adyacente u opuesta)
del cuerpo no sometida a presión, puede incluir cambios en uno o
más de los siguientes aspectos:
-
Temperatura de la piel (caliente o fría)
-
Consistencia del tejido (edema, induración)
-
Y/o
sensaciones (dolor, escozor)
-
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| Imagen 1 |
Imagen 2 |
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| Imagen 3 |
Imagen 4 |
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UPP de estadio I |
-
ESTADIO II
-
Pérdida
parcial del grosor de la piel que afecta a la epidermis, dermis
o ambas.
-
Ulcera
superficial que tiene aspecto de abrasión, ampolla o cráter
superficial.
-
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| Imagen 5 |
Imagen 6 |
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| Imagen 7 |
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UPP de estadio II |
-
ESTADIO
III
-
- Pérdida total del grosor de la piel que implica
lesión o necrosis del tejido subcutáneo, que puede extenderse
hacia abajo pero no por la fascia
subyacente.
-
Imagen 8:
UPP de estadio III.
-
Imagen 9:
UPP de estadio III con tejido necrótico.
-
Imagen
10: UPP de estadio III con tejido esfacelado.
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| Imagen 8 |
Imagen 9 |
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| Imagen 10 |
|
UPP de estadio III con tejido esfacelado |
-
ESTADIO IV
-
Pérdida total del grosor de la piel con
destrucción extensa, necrosis del tejido o lesión en músculo,
hueso o estructuras de sostén (tendón, cápsula
articular, etc.).
-
En este estadio como en el III, pueden
presentarse lesiones con cavernas, tunelizaciones o trayectos
sinuosos.
-
Imágenes
11 y 12: UPP de estadio IV.
-
En
todos los casos que proceda, deberá retirarse el tejido
necrótico antes de determinar el estadio de la úlcera.
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| Imagen 11 |
Imagen 12 |
|
UPP de estadio IV |
3.-
OBJETIVOS
El
presente capítulo tiene dos objetivos claros: el primero, servir de
ayuda a todos los profesionales de enfermería que a diario trabajan con
pacientes pediátricos que presentan o pueden presentar UPP; y el
segundo, servir como herramienta para la unificación de criterios a la
hora de atender a estos pacientes.
4.-
DESARROLLO DEL CAPÍTULO
4.1.- Antecedentes
Aunque en la literatura científica extranjera pueden encontrarse
estudios que aportan información sobre las UPP en pediatría, en nuestro
país no sólo son muy escasas las investigaciones en este campo, sino que
además la población pediátrica es excluida de los estudios que se llevan
a cabo sobre UPP.
Los estudios realizados hasta el momento sobre UPP en pacientes
pediátricos ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos apuntan una
serie de cuestiones clave:
-
La
incidencia varía desde un 7,2 % hasta un 27 %, porcentaje muy
superior al de los niños ingresados en plantas de hospitalización.
-
En
neonatos pretérmino, a pesar de que su piel es inmadura y delicada,
es infrecuente la aparición de UPP debido a su relativa facilidad
para reposicionarse.
-
Los factores predisponentes más importantes para el desarrollo de
UPP en niños son la inmovilidad y la reducción de la sensibilidad.
-
Los grandes prematuros, los niños críticamente enfermos, con daño
neurológico, con déficits nutricionales, con pobre perfusión tisular
u oxigenación y los expuestos a presión prolongada por dispositivos
terapéuticos tienen mayor riesgo de desarrollar úlceras por presión.
-
Varias son las escalas de valoración del riesgo de desarrollar UPP
que se han diseñado para población pediátrica. No obstante, la más
reciente es la escala Braden Q, que ha sido validada y modificada
para su uso en UCINs y UCIPs.
-
La
localización más frecuente es, con diferencia, la cabeza (occipucio
y oreja) en niños pequeños y la zona sacra en niños más grandes.
-
La
mayor parte de las úlceras por presión se desarrollan en los
primeros días de ingreso en UCIP o UCIN.
-
Los dispositivos terapéuticos también pueden causar UPP.
-
Además de ser dolorosas y someter al niño a una potencial infección,
las UPP dejan secuelas irreversibles. Las localizadas en la zona
occipital, si son de estadío importante, dejan una zona de alopecia
permanente. Imágenes 13 y 14: Secuelas de UPP en la zona occipital.
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| Imagen 13 |
Imagen 14 |
4.2.- Factores predisponentes para la aparición de UPP
Además de la presión mantenida en el tiempo, aparecen otros factores
coadyuvantes, predisponentes o favorecedores de la aparición de las UPP.
Estos factores predisponentes no son exclusivos de los pacientes
adultos, también se pueden presentar en pacientes pediátricos.
A
modo de ejemplo se reseñan aquellos que con frecuencia se presentan en
pacientes ingresados en una UCI Pediátrica o Neonatal.
-
La
disminución de la sensibilidad y movilidad (Flier, 1983).
-
La sedación (Flier,
1983).
-
El dolor (Barret,
1988).
-
La
insuficiencia vasomotora (Guttman, 1986).
-
La presión
arterial baja
(Leung, 1989).
-
La
vasoconstricción periférica.
-
La
insuficiencia cardíaca.
-
Fármacos
simpaticomiméticos (Strunk et al., 1988).
-
La
septicemia (Barton, A. Et al., 1978).
-
[The
Lancet (ed esp) vo.l 1, núm. 4, 1990. 214-6]
4.3.- Localizaciones más frecuentes
Las
UPP normalmente se producen en los puntos de apoyo del cuerpo que
coinciden con las prominencias o rebordes óseos.
En
la población pediátrica las localizaciones más frecuentes difieren de
las de los adultos. Los estudios realizados muestran que las UPP en
niños ingresados en UCIP se localizan con mayor frecuencia en: cabeza
(sobre todo en occipucio), oreja, pecho y sacro. Esto es debido a las
características antropomórficas de los niños.
4.4.-
Medidas de prevención de UPP:
La
mayoría de las UPP pueden prevenirse, por lo que es importante disponer
de estrategias de prevención basadas en las mejores evidencias
científicas disponibles.
A
continuación se detallan las directrices generales para la prevención de
UPP en pacientes pediátricos:
4.4.1.-
VALORACIÓN DEL RIESGO
Las EVARUPP más conocidas no son útiles para valorar el riesgo en niños.
La escala Braden Q se perfila como la mejor opción para su aplicación a
pacientes pediátricos críticos. Sin embrago, son necesarios estudios
adicionales para validarla a nuestro idioma y establecer más claramente
su fiabilidad y validez.
Consta de 7 apartados (movilidad / actividad /
percepción sensorial / humedad / fricción y deslizamiento / nutrición /
perfusión tisular y oxigenación) y cada uno de ellos se valora con una
puntuación de 1 a 4. La Braden Q ha
sido diseñada para aplicarla a pacientes pediátricos menores de 5 años,
para pacientes mayores de 5 años se recomienda la utilización de la
escala Braden.
En
ambas escalas, cuanto más baja es la puntuación, mayor es el riesgo de
desarrollar UPP:
-
Alto
riesgo: puntuación total < 12 puntos.
-
Riesgo
moderado: puntuación total 13-14 puntos
-
Riesgo
bajo: puntuación total > 15 puntos
4.4.2.- CUIDADOS ESPECÍFICOS
-
Piel:
-
Examine
el estado de la piel al menos una vez al día.
-
Mantenga
la piel del paciente en todo momento limpia y seca:
-
Utilice jabones o sustancias limpiadoras con potencial
irritativo bajo.
-
Lave
la piel con agua tibia, aclare y realice un secado
meticuloso sin fricción.
-
No
utilice sobre la piel ningún tipo de alcoholes (colonias,
etc.).
-
Aplique cremas hidratantes, procurando su completa
absorción.
-
Aplique
ácidos grasos hiperoxigenados dos veces al día en las zonas de
riesgo de desarrollo de UPP, especialmente en la zona occipital
en niños pequeños.
-
No
realice masajes directamente sobre prominencias óseas.
-
Dedique
una atención especial a las zonas donde existieron lesiones por
presión con anterioridad, al presentar un elevado riesgo de
aparición de nuevas lesiones (recurrencia).
-
Exceso
de humedad: incontinencia, transpiración o drenajes de heridas:
-
Valore y
trate los diferentes procesos que puedan originar un exceso de
humedad en la piel del paciente: incontinencia, sudoración
profusa, drenajes y exudado de heridas.
-
Cambie
con frecuencia el pañal del niño y utilice si es necesario
productos barrera que no contengan alcohol y que protegen contra
exudados y adhesivos.
-
Manejo
de la presión:
-
Para
minimizar el efecto de la presión como causa de UPP habrán de
considerarse cuatro elementos: la movilización, los cambios
posturales, la utilización de superficies especiales de apoyo y
la protección local ante la presión.
-
Movilización
-
Cambios posturales
-
Realice cambios posturales, si no es posible de todo el
cuerpo, al menos de la cabeza.
-
En
niños grandes, y siempre que su situación lo permita,
procure levantarlos a silla algún tiempo durante el día.
-
Utilización de superficies especiales de apoyo
-
Nos
referiremos a aquellas superficies que han sido diseñadas
específicamente para el manejo de la presión.
Muchos de estos productos se comercializan en tamaños
adecuados para pacientes pediátricos: para camas
pediátricas, para cunas, etc..
-
Imagen 15:
Superficies dinámicas para el manejo de la presión para cama
pediátrica.
 |
| Imagen 15 |
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| Imagen 16 |
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| Imagen 17 |
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| Imagen 18 |
En
los colchones de aire alternante, es importante que regule
la cantidad de aire del colchón en función del peso del
niño.
Considere siempre las superficies especiales como un
material complementario que no sustituye al resto de
cuidados (movilización y cambios posturales).
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| Imagen 19 |
4.4.3.-
CUIDADOS GENERALES
-
Trate
aquellos procesos que puedan incidir en el desarrollo de las UPP:
alteraciones respiratorias, circulatorias, metabólicas, etc.
-
En cuanto
los pediatras lo consideren oportuno, inicie la alimentación. Si
esta es vía oral, foméntela.
Imagen 20: Guía
de medidas preventivas de UPP en niños
 |
| Imagen 20 |
4.5.- Medidas de tratamiento de UPP:
Una vez desarrollada una UPP, nuestro objetivo ha de ser proporcionar un
ambiente en la herida que mejore la viabilidad de los tejidos y
favorezca la curación de la lesión.
A continuación se
detallan las directrices generales para el tratamiento de UPP en
pacientes pediátricos:
4.5.1.-
VALORACIÓN
4.5.2.-
ALIVIO DE LA PRESIÓN SOBRE LOS TEJIDOS
-
Técnicas
de posición.
-
Superficies de apoyo.
Todo paciente que presente una o varias UPP (se le considera paciente de
alto riesgo) debe ser posicionado en una superficie dinámica para el
manejo de la presión, pero si no es posible procederemos de la siguiente
manera:
|
Superficie dinámica |
Superficie estática |
|
Si el
niño es incapaz de asumir varias posiciones sin apoyar sobre
las UPP. |
Si el
niño es capaz de asumir varias posiciones sin apoyar sobre
las UPP. |
4.5.3.-
CUIDADOS GENERALES
4.5.4.-
CUIDADOS DE LA ÚLCERA
El
enfoque terapéutico de las lesiones dérmicas ha cambiado en los últimos
años y el concepto de dejar las lesiones expuestas al aire y cubrirlas
con simples apósitos absorbentes ha dado paso al concepto de cura en
ambiente húmedo. El método científico, el razonamiento lógico y la
experiencia hacen que diversos estudios hayan demostrado el efecto
beneficioso de la cura en ambiente húmedo sobre la cicatrización de las
heridas, y dicho efecto se ha observado en todas las etapas del proceso
de curación de las lesiones.
La finalidad de los cuidados proporcionados
a la úlcera es la reconstrucción y remodelación del tejido alterado.
Cada uno de los cuidados que se establezcan ha de ir en función del
proceso evolutivo de la herida, por lo que se establecerá un tratamiento
específico dependiendo del estadío evolutivo y de las características de
la lesión. Este tratamiento irá cambiando según la respuesta de la
herida.
El plan de
cuidados locales se ha de basar en:
La presencia de tejido necrótico en el lecho de la herida bien sea como
placa necrótica negra (escara) o amarilla (esfacelo), de carácter seco o
húmedo, impide el proceso de curación y actúa como medio ideal para la
proliferación bacteriana.
Para eliminar
este tejido desvitalizado procederemos a su desbridamiento. Debido a las
características de los niños, de los diferentes tipos de desbridamiento,
se recomienda el siguiente orden de preferencia en su utilización:
-
Desbridamiento autolítico
-
Desbridamiento enzimático (químico)
-
Desbridamiento quirúrgico (cortante)
Las evidencias científicas disponibles demuestran la efectividad clínica
de la técnica de cura en ambiente húmedo frente a la cura tradicional.
Además, a esto hay que sumar el menor coste y mayor beneficio que este
método supone (mayor espaciamiento de las curas, menor manipulación de
las lesiones, etc.).
Recomendaciones para la elección de un apósito:
-
Use un
apósito que mantenga el lecho de la UPP continuamente húmedo.
-
Escoja un
apósito que permita que la piel perilesional esté intacta y seca,
mientras que mantiene el lecho de la misma húmedo.
-
Escoja un
apósito que controle el exudado pero no deseque el lecho de la
úlcera.
-
En ocasiones
los apósitos más pequeños son demasiado grandes para su aplicación
en pediatría. En ese caso, si el apósito lo permite (no tiene bordes
adhesivos), recorte el tamaño necesario para su aplicación y coloque
un apósito transparente sobre él.
-
Imagen 21:
Sujeción del apósito primario con apósito transparente.
 |
| Imagen 21 |
-
* Es importante destacar que tanto el GNEAUPP como el
NPUAP no recomiendan, para monitorizar la evolución de una UPP,
utilizar la reversión del estadiaje (sistema de estadiaje en orden
inverso), puesto que no se produce un reemplazamiento del músculo,
tejido celular subcutáneo o dermis destruidos hasta que no tiene
lugar la epitelización. (p.e.: una UPP de estadio IV que ha
cicatrizado debería ser clasificada como una UPP de estadio IV
cicatrizada, y no como una UPP de estadio 0).
-
Imagen 22:
Guía de medidas de tratamiento de UPP en niños
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| Imagen 22 |
4.6.- La colonización y la infección bacteriana en las UPP:
4.6.1.-
CONCEPTOS BÁSICOS
-
Herida
contaminada:
herida con
presencia de bacterias en su superficie; se considera que todas las
heridas crónicas están
contaminadas.
-
Herida colonizada:
cuando en su superficie existen gérmenes
contaminantes que se están multiplicando, sin producir infección.
-
Herida infectada:
cuando los microorganismos que se reproducen en
ella invaden los tejidos vivos que rodean la lesión (generalmente se
admite la presencia de 100.000 microorganismos por gramo de tejido),
y producen alteraciones de los mismos.
4.6.2.-
INTRODUCCIÓN
Todas las UPP están contaminadas por
bacterias, lo cual no quiere decir que las lesiones estén infectadas. En
la mayor parte de los casos una limpieza y desbridamiento eficaz
imposibilita que la colonización bacteriana progrese a infección
clínica.
El diagnóstico de la infección asociada a la UPP debe ser
fundamentalmente clínico. Los síntomas clásicos de infección local de la
UPP son:
4.6.3.-
CONTROL DE LA INFECCIÓN
-
Utilice
guantes limpios y cámbielos con cada paciente. El lavado de manos
entre los procedimientos con los pacientes es esencial.
-
En los
pacientes con varias UPP, comience por la menos contaminada.
-
Use
instrumentos estériles en el desbridamiento quirúrgico de las UPP.
-
No utilice
antisépticos locales.
-
Siga las
precauciones de aislamiento de sustancias corporales.
-
Cumpla con la
normativa de eliminación de residuos del hospital.
4.6.4.-
ABORDAJE DE LA INFECCIÓN
Ante la presencia de signos de
infección local en la UPP:
-
Intensifique la limpieza y el desbridamiento.
-
Si transcurridas 1-2 semanas la úlcera no evoluciona
favorablemente o continúa con signos de infección local, utilice
apósitos que contengan plata para reducir la carga bacteriana o bien
aplique un antibiótico local con efectividad para los
microorganismos que más frecuentemente infectan las UPP (p.e.: sulfadiazina
argéntica, ácido fusídico, etc.).
-
Si lo anterior no da resultado y se ha descartado la
presencia de osteomielitis, celulitis o septicemia, deberá
implantarse un régimen de tratamiento antibiótico específico.
Previamente deberán realizarse cultivos bacterianos.
-
Una vez instaurado el tratamiento, reevalúe al niño y
la lesión.
4.7.- Pensamiento crítico
Este capítulo se fundamenta en el principio de la enfermería basada en
la evidencia, y para ello se ha considerado la información más relevante
y actualizada hasta hoy.
A falta de guías
clínicas de UPP específicas para pediatría en España, pretende ofrecer
recomendaciones para un adecuado abordaje del problema de las UPP en
niños ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos.
Porque la mayor parte de las UPP pueden ser evitadas, y porque son un
indicador de la calidad de los cuidados prestados, las UPP deben ser
prevenidas desde el primer día de estancia en la unidad, poniendo todo
nuestro empeño en evitar su aparición.
4.8.- Observaciones
4.9.- Bibliografía utilizada
-
Soldevilla Agreda JJ. Guía práctica en la atención de
las úlceras de piel. 4ª ed. Madrid: Braun; 1998.
-
Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en
Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP). Clasificación-Estadiaje
de las Úlceras por Presión. Logroño. 2003.
-
Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en
Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP). Clasificación-Estadiaje
de las Úlceras por Presión. Logroño. 2003.
-
Willock J, Maylor M. Pressure ulcers in infants and
children. Nurs Stand. 2004 Feb 25-Mar 2; 18 (24): 56-60, 62.
-
Baldwin KM. Incidence and prevalence of pressure ulcers in children.
Adv Skin Wound Care. 2002 May-Jun; 15 (3): 121-4.
-
González Ruiz
JM, González Carrero AA, Heredero Blázquez MT, De Vera Vera R,
González Ortiz B, Pulido M, Santamaría C et al. Factores de riesgo
de las úlceras por presión en pacientes críticos. Enferm Clínica
2001; 11 (5): 184-190.
-
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The Lancet (Ed.
Esp.). 1990; 17 (4): 214-216.
-
Curley MA, Quigley SM, Lin M. Pressure ulcers in
pediatric intensive care: incidence and associated factors. Pediatr
Crit Care Med. 2003 Jul; 4 (3): 284-90.
-
Gray M. Wich pressure ulcer risk scales are valid and
reliable in a pediatric population?. J WOCN. 2004 July/Aug; 31 (4):
157-160.
-
Curley MA, Razmus IS, Roberts KE, Wypig D. Predicting pressure ulcer
risk in pediatric patients: the Braden Q Scale. Nurs Res. 2003
Jan-Feb; 52 (1): 22-33.
-
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“Validação da escala de avaliação do risco de desenvolvimento de
úlceras de pressão em população pediátrica- Baby Braden- em dois
hospitais pediátricos do país” [en linea]. En: GAIF (Portugal).
Gaif: quem somos: projectos futuros. Portugal:2004.
http://www.gaif.net/quem-proj.html [Consulta: 22 jun. 2004].
-
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Generales sobre Prevención de las Úlceras por Presión. Logroño.
2003.
-
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en la prevención y tratamiento de las úlceras por presión dirigido a
enfermería.
Madrid: Coloplast; 1995.
-
Murdoch V. Pressure care in the paediatric intensive care unit. Nurs
Stand. 2002 Oct 23; 17 (6): 71-76.
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789-95.
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pressure in children. Arch Phys Med Rehabil. 1988 Jul; 69 (7):
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-
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Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP). Directrices
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2003.
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medio ambiente húmedo. Madrid: Coloplast; 1997.
-
Gallart E, Fuentelsaz C, Vivas G, Garnacho I, Font L,
Arán R. Estudio experimental para comprobar la efectividad de los
ácidos grasos hiperoxigenados en la prevención de las úlceras por
presión en pacientes ingresados. Enferm Clínica 2001; 11 (5):
179-183.
-
Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en
Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP). Recomendaciones
sobre la utilización de antisépticos en el cuidado de heridas
crónicas. Logroño. 2002.
4.10.- Glosario y siglas utilizadas
-
UPP:
Úlceras por presión
-
UCINs:
Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales
-
UCIPs:
Unidades de Cuidados Intenisvos Pediátricos
-
EVRUPP:
Escala de valoración del riesgo de desarrollar úlceras por presión
-
NPUAP:
National Pressure Advisory Panel
|